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12 OPINIÓN VIDAS EJEMPLARES PUEBLA MARTES, 18 DE SEPTIEMBRE DE 2018 abc. es opinion ABC LUIS VENTOSO GRANDES FASTOS Acabaremos celebrando el primer tapón de Sánchez en el Estudiantes ON solo 40 años, Emmanuel Macron es uno de los grandes pavos reales de la política mundial. Si el ego fuese colesterol, estaría al borde del infarto. Cuando en mayo del año pasado ganó las elecciones, ofreció su discurso de la victoria en un espacio cargado de simbolismo: el llamado patio de Napoleón del Louvre, con la pirámide de cristal de Mitterrand brillando a sus espaldas. Una ceremonia imponente, perfectamente coreografiada. Pero en agosto, cuando cumplió sus primeros cien días en el poder, ya no hizo nada especial. De hecho la efeméride lo pilló con su popularidad demoscópica aplatanada y de vacaciones con su mujer en la Costa Azul. En las democracias convencionales los mandatarios no organizan saraos costeados con dinero público para festejar sus cien días. Bueno, hasta que llegó Sánchez. Nuestro presidente accidental compareció ayer en la Casa de América en un acto de propaganda por sus cien días. La verdad es que el balance es reseñable: dos ministros caídos por resbalones éticos; la polvareda de la tesis de corta y pega; las mentiras y rectificaciones encadenadas reflexiones en la jerga monclovita) el patinazo del Open Arms que disparó el efecto llamada (obligando a Merkel a viajar a Doñana para aplicarle una diplomática colleja) la lamentable adulación a los sediciosos separatistas, que siguen amenazando a España; y por supuesto, mucho Franco. Sin nada que vender, Sánchez hubo de inventarse una promesa: reforma exprés de la Constitución para eliminar los aforamientos. Otra pompa de jabón, pues carece de mayoría para ello. Pero criticar a Sánchez está muy mal visto en ciertos ámbitos mediáticos e ideológicos. Supone una falta de leso progresismo. El propio presidente nos advertía en su entrevista televisiva donde sus ojos inquietos no concordaban con su sonrisa impostada que informaciones como la de este periódico sobre su tesis enturbian la calidad de la democracia Sus palabras me han tocado. Temo enturbiar la democracia por lo que a partir de ahora me esforzaré por adular al presidente con la jovial ilusión de un periodista escolar (y ustedes ya me entienden) De entrada, he remitido a los fontaneros de La Moncloa algunas ideas para nuevas efemérides propagandísticas pagadas con dinero público, que podrían abrillantar aún más si cabe el perfil del presidente. Por ejemplo: Conferencia Política en Polideportivo Magariños conmemorando el primer tapón de Sánchez en los juveniles del Estudiantes; Congreso Internacional de Doctores Honoris Causa, con ponentes de Togo, Haití y Afganistán explicando sus prácticas de excelencia; Simposium de Progresismo Forense en Cuelgamuros; Segundo Aniversario del Amago de Pucherazo de octubre de 2016 en Ferraz, cuando Page paró a gritos la intentona del gran Sánchez de hacer votar al Comité Federal en una urna de pega; Cumbre de la OTAN en Madrid sobre Misiles Toy s R Us, tutelada por el tándem Celaá Margarita... etc, etc, etc. España está ante una oportunidad única de lograr un país más progresista, justo, inclusivo... cabreado, roto y fiscalmente insufrible. Sinceramente, toca echar una mano. C VIVIMOS COMO SUIZOS ROSA BELMONTE TÍTULOS MICKEY MOUSE Alfonso Guerra llamaba a Adolfo Suárez tahúr del Mississippi ¿Qué tendría que llamar a Pedro Sánchez? S I hiciéramos caso a los asuntos de los que la prensa y la gente habla (esta vez coinciden: tesis, másteres, doctorandos) el ministerio más importante sería el del astronauta. El de Universidades (y Ciencia e Innovación) El que menos se ve. Porque, vaya, no me he encontrado a nadie hablando de aforamientos en el bar. El ministro astronauta ha presidido el Pleno del Consejo de Universidades para reunirse con los rectores y abordar, entre otras cosas, la reforma universitaria. Eso es más difícil que enderezar la torre de Pisa o a Chabelita. Algunos parecen haber descubierto ahora que la Universidad no es el templo del saber ni el noble expendedor de títulos que dan trabajo a sus clientes (antes llamados estudiantes) Alguno debía de creer que la universidad era poco menos que el Real Colegio de La Flèche al que fue Descartes. Hace unos meses leí que una alumna había demandado a la Anglia Ruskin University, con campus en Cambridge, porque después de dos años de estudio lo que había obtenido no era más que un título Mickey Mouse que no le servía de nada pese a sus buenas notas. Que todas esas paparruchas que le prometieron, una educación de calidad y un trabajo seguro tras la graduación en International Business Strategy, eran un fraude. Si estuviéramos en el mundo anglosajón las demandas por el despres- tigio de sus títulos o másteres deberían lloverles a la Rey Juan Carlos y a la Camilo José Cela. Y nombro estas porque les ha tocado la china de exhibir en público sus miserias, no por ser las peores. La mentira se supone a los políticos. No hacía falta que Jean François Revel escribiera en El conocimiento inútil que la primera de todas las fuerzas que dirigen el mundo es la mentira. Si Alfonso Guerra llamó a Adolfo Suárez tahúr del Mississippi ¿qué tendría que llamar a Pedro Sánchez? Aparte de doctor, claro. Por lo menos Ricardo Darín no pasaría fatigas. Cuenta el actor argentino que una vez lo invitó Aznar a La Moncloa y que no sabía cómo dirigirse a él. No sabía si llamarle doctor. ¿Y si era ingeniero? En todo caso se pasó la velada diciéndole Pedro. Sánchez se podía conocer también como Monsieur Voir, según eso tan gracioso que reveló Arcadi a propósito del plagio y la coincidencia del libro y la tesis de Sánchez. Tanto en la bibliografía de la tesis como en la del libro se cita al autor Voir M. Granovetter (de ver en francés pero copiado como si fuera el nombre de pila) igual que Carmen Montón trasladó en medio de una línea el guión de una palabra cortada al final de otra. To err is Truman era un chiste popular en 1946 en Estados Unidos (juego de palabras con errar es humano, donde human es sustituido por Truman, el presidente) Para el nuestro sólo se me ocurren juegos de palabras con sus cortinas de humo que más bien parecen cortinas de hunos. Lo de la Mezquita de Córdoba y las propiedades de la Iglesia. Estos señores van a pasar de quemar iglesias a robarlas. Es un avance. Ayer, después del anuncio de los aforamientos (para ese viaje rumbo al pueblo de Olviden la tesis, demonios no se necesitaban alforjas) y de decir fake news como SuperTrump sobre las informaciones de ABC y otros medios, se fotografió con Los Javis. La chochiedad chivil. A Ana Pastor le dijo que había cosas de las que sus ministros hablaban pero él no podía porque es el presidente del Gobierno. No se trataba de secretos de Estado. Se creerá el Rey. ¿Un presidente del Gobierno no puede expresar opiniones políticas? Pues sí que ha cambiado España más allá de haber pasado de Tony Leblanc a Pedro Duque.