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ABC MARTES, 11 DE SEPTIEMBRE DE 2018 abc. es espana madrid MADRID 61 Asesinada en su peluquería de Villaverde Tengo miedo, no para de amenazarme Un hombre mata de cinco puñaladas a su expareja y es detenido tras confesar en el 112 AITOR SANTOS MOYA MADRID Ni la hora alrededor de las 11 de la mañana ni el lugar una humilde peluquería del barrio de San Cristóbal de los Ángeles (Villaverde) habían sido escogidos al azar. Allí, en la calle de Beniferri, 91, Esther, una dominicana de 31 años, fue ayer salvajemente asesinada a manos de su expareja, G. M. M. también dominicano y 18 años mayor que ella. El agresor esperó a que la mujer abriera el comercio para irrumpir por sorpresa y asestarle al menos cinco puñaladas: tres de ellas en el tórax, una en el cuello y otra en una mano. Días antes, la víctima le había revelado a una amiga la difícil situación: Tengo miedo, no para de amenazarme El autor del crimen fue detenido en un parque de la zona. La peluquera, que trató de defenderse como pudo provocándole a su asesino una herida incisa en la muñeca salió a la calle para pedir ayuda segundos antes de desplomarse. ¡Me van a matar, me van a matar! escuchó Teodora desde el otro lado de la acera. Para entonces, el hombre ya había huido y Esther, conocida como la Rubia por su tinte de pelo, yacía en el suelo aún con un hilo de vida. Los trabajadores de una farmacia, primero, y los agentes de la Policía Nacional desplazados, después, fueron los primeros en socorrerla. A su llegada, los sanitarios del Samur trataron de reanimarla sin éxito con una toracotomía de urgencia, es decir, un masaje a corazón abierto. No pudieron hacer más por salvar su vida. Policía y Samur, ayer, donde fue asesinada Esther (a la izda. FOTOS: JOSÉ RAMÓN LADRA cho El Grupo VI de Homicidios de la Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación del caso. La hipótesis del arrebato pasional pierde fuerza, habida cuenta de que el autor escogió un día en que ninguno de los establecimientos contiguos estaban abiertos un bar cerrado por vacaciones y una churrería por alquiler del local a una hora, además, en la que su expareja se encontraba sola en el interior de la peluquería, inaugurada al público hace poco más de tres meses. Fuentes policiales confirmaron a este periódico que el arma empleada ya ha sido encontrada, por lo que ahora se está a la espera de su análisis para arrojar más luz a la investigación. Una allegada de la víctima llora desconsolada tras lo ocurrido Más información en las páginas de Sociedad Silencio entre sus familiares Mientras eso ocurría, el atacante llamó al 112 y confesó su acción. De inmediato, los agentes se desplazaron hasta un pinar cercano y procedieron a su arresto. Tras poner fin a tres años de relación, Esther llevaba tiempo queriendo pasar página. Su alegría en la barriada era contagiosa. Departía con todo el mundo explicaba ayer un conocido. Al otro lado del cordón policial, las muestras de dolor crecían a medida que llegaban sus familiares y allegados. Es él, pero no queremos hablar comentaba una hermana de la finada, después de ver el vídeo de la detención, difundido por la Policía. El miedo al apresado, de aspecto muy corpulento, pesaba demasiado. Algunas clientas, en cambio, comentaban con rabia lo sucedido: Tenía un hijo pequeño en su país, no hay dere- Tribunales Asfixió con un cojín a su padre enfermo para que no sufriera S. L. MADRID Francisco Javier C. E. reconoció ayer ante el juez que el 6 de febrero de 2017 mató a su padre, enfermo de alzhéimer, asfixiándole con un cojín mientras dormía para que no sufriera más debido a su enfermedad En su declaración, que coincide con lo relatado en sede policial, el acusado confesó que tras el crimen trató de suicidarse a base de pastillas. Sin embargo, cuatro días después de la ingesta des- pertó y avisó por teléfono a la Policía de lo ocurrido. Inmerso en una crisis Según su testimonio, en aquella época se encontraba inmerso en una crisis ya que no tenía trabajo y su pareja le había dejado. El juicio, cuyo fallo será emitido por un jurado popular, se reanuda hoy. El procesado se enfrenta a una petición fiscal de 20 años de prisión por un delito de asesinato, con la agravante de parentesco. Pena, que su abogado tratará de reducir a través del atenuante de confesión. Según la Fiscalía, Francisco Javier se dirigió el 6 de febrero del año pasado al dormitorio de la vivienda donde estaba acostado su padre en la cama y, aprovechando la imposibilidad del mismo para defenderse en cuanto estaba dormido y muy debilitado por su estado de salud, le colocó un cojín sobre la cara y presionó con el mismo hasta causarle la muerte por asfixia Cuatro días más tarde llamó a la comisaría de Policía de Móstoles para inculparse del asesinato de su progenitor. El 12 de febrero ingresó en prisión, donde permanece recluido.