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44 ECONOMÍA DOMINGO, 9 DE SEPTIEMBRE DE 2018 abc. es economia ABC Apple avisa a Trump: los aranceles a China encarecerán sus productos La tecnológica advierte de las consecuencias de la guerra comercial. EE. UU. amenaza con aplicar tasas a todas las importaciones del país asiático CARLOS PÉREZ CRUZ WASHINGTON T odavía es una hipótesis, pero tiene visos de convertirse pronto en realidad. La guerra comercial iniciada por Donald Trump contra China puede afectar de lleno a una de las compañías tecnológicas más importantes del mundo. En una carta dirigida al representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, Apple apunta que los planes del presidente podrían encarecer parte de su gama de productos y hacerles perder competitividad, dado que muchos de ellos se fabrican en el país asiático. Trump, que se queja de una relación económica desigual entre ambos países, anunció hace semanas su intención de aplicar aranceles de un 25 a la importación de productos chinos por valor de 200.000 millones de dólares. Tarifas que se sumarían así a las ya aplicadas en una primera ronda a productos del país asiático por valor de 50.000 millones. China devolvió la moneda con aranceles equivalentes en el primer episodio de una guerra comercial desatada por el presidente estadounidense. Diferentes compañías tecnológicas, incluida Apple, han hecho llegar su opinión a la Oficina de Comercio sobre el segundo asalto previsto en el combate de los aranceles. El pasado jueves se cerró el plazo para la recepción de opiniones de los directamente afectados, paso previo a la inmediata decisión de la Administración. Según apunta la compañía californiana en su carta, las tarifas incrementarían el coste de nuestras operaciones en Estados Unidos, desviaría nuestros recursos y dejaría a Apple en desventaja en comparación con los competidores extranjeros Además, añade que las tarifas conducirían a un incremento del precio para los consumidores estadounidenses, a un descenso general del crecimiento económico de Estados Unidos y a otras consecuencias económicas Aunque tiene su sede en California, Apple fabrica la mayor parte de sus productos en China, de donde los exporta a Estados Unidos. Paradójicamente, esa circunstancia conlleva que la empresa pueda verse afectada de lleno por la imposición a la importación de su propio país. Además, Apple tiene una importante presencia en China, por lo que teme que Pekín apunte sobre ellos a modo de represalia. Entre los productos susceptibles de verse afectados se encuentran los AirPods (auriculares con tecnología bluetooth) y su Apple Watch (el reloj inteligente de la compañía) que suponen el 5,6 de las ventas totales de la firma. Su producto estrella, el iPhone, quedaría inicialmente al margen de las consecuencias, pero el viernes Donald Trump redobló su apuesta en la guerra comercial con China. A bordo del Air Force One, el presidente advirtió que, detrás de los aranceles ya aplicados y de los que en teoría se están a punto de aplicar los relativos a productos por valor de 200.000 millones de dólares pueden llegar más. Odio decir que, detrás de eso, si quiero, hay otros 277.000 millones de dólares listos para aplicarse en breve. Eso cambia por completo la ecuación anunció Trump. La amenaza, marca de la casa de esta presidencia, afectaría por lo tanto al total de las importaciones chinas desde Estados Unidos. Sumado el valor de todos los aranceles, implica que el Gobierno impondría tasas a produc- Modelos afectados Entre los productos que se podrían encarecer se encuentran los AirPods y el Apple Watch, entre otros España la aplicará aunque no haya pacto La UE se da tres meses para acordar una tasa Google ENRIQUE SERBETO ENV. ESP. A VIENA El Gobierno impulsará en lo posible la instauración de una nueva tasa sobre los negocios digitales, a pesar de que como dijo ayer la ministra Nadia Calviño se trata de un tema muy complicado técnicamente La idea propuesta por la Comisión es la de implantar un impuesto general del 3 sobre la cifra de negocios de las grandes multinacionales de internet en los países donde lleve a cabo sus actividades. En la reunión informal de los ministros europeos de Economía producida ayer una mayoría de países mantuvo la esperanza de conseguirlo antes de fin de año, para evitar que el debate se mezcle con la campaña electoral europea. Para España se trata de un elemento esencial en su ambición de aumentar los ingresos del Estado, y poder diseñar así unos presupuestos expansivos cumpliendo al mismo tiempo con los requisitos europeos de déficit. No se trata solamente de la perspectiva recaudatoria dijo Calviño sino de un elemento plenamente consistente con nuestra estrategia de gobierno, que consiste en tener un sistema fiscal más justo El principal problema para el Gobierno socialista, que ayer cumplía sus primeros cien días, es que este objetivo no está en sus manos, sino que requiere la unanimidad de todos los países de la Unión Europea. Por si acaso, Calviño no quiso ni siquiera mencionar cuanto esperan recaudar en el mejor de los casos, probablemente porque esto depende más del ministerio de Hacienda y lo que menos necesita el Ejecutivo son más muestras de descontrol y cacofonía interna. Lo que sí reconoció la ministra es que el anterior gobierno popular ya había incluido esta tasa en el anteproyecto de presupuestos para 2019, cifrando su impacto en unos mil millones anuales. Además, insistió en que el Gobierno tiene planes de implantar este impuesto en cualquier caso. El hecho de que estén en marcha trabajos para hacerlo a gran escala, sobre todo en el seno de la OCDE, es el argumento que utilizan algunos países para seguir poniendo obstáculos a una regulación europea. Francia propuso en la reunión de ayer que se añada una cláusula al proyecto de la Comisión que prevea que esta regulación desaparecería automáticamente en el momento en el que entrase en vigor