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DOMINGO 26.8.2018 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 37.495 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Teléfono de atención 901 334 554. Centralita ABC 91 339 90 00. MARAVILLOSOS GUIRIS SUZANA CURIC INGENIERA VISTO Y NO VISTO Pasión por las costumbres patrias Hace 17 años descubrió las playas españolas, el factor 50 de protección solar y la fruta de temporada. Al principio le chocaron nuestros horarios y la siesta SUZANA CURIC SUECIA IGNACIO RUIZ- QUINTANO EL DECRETO El decreto que inaugura la campaña de terror gótico con el saqueo de tumbas no vale para lo único que está hecho: cambiar la Historia B aja la ventanilla... hace demasiado calor... Estábamos mi marido y yo camino de Tarragona, después de haber salido muy temprano de Madrid para evitar el fuerte calor del verano. Pero, tras cinco horas en el coche, estaba sudando como nunca creí que pudiera hacerlo, ya que el sol apretaba de lo lindo. En agosto, en Suecia, aparecían por estas mismas fechas las lluvias y el frío, adelantándose el otoño, y nosotros, dentro de nuestro vehículo, recorriendo aquellas carreteras cuyo asfalto parecía derretirse, soportábamos la temperatura de un implacable termómetro que marcaba más de 40 grados. Era el año 2001, nos habíamos casado la anterior primavera, teníamos nuestro primer coche, un Ford Focus, claro está que sin aire acondicionado, puesto que no llegaban nuestros ahorros para tanto. Iba a ser mi primer verano en las playas españolas, en casa de mis suegros, y tenía muchas ganas de conocer lo que había vivido mi marido en su infancia y juventud. Nada más llegar, empezaron los descubrimientos de la cultura y hábitos de lo que iba a ser mi primer verano en España. ¡Ya estáis aquí! ¡Venga vamos a bajar a la playa! Y yo sacando las cosas de mi maleta, mi toalla, mi crema de sol... Pero Suzana, ¿qué crema solar es esta, 15 SPF? De eso nada, aquí hay que protegerse bien, si no te vas a quemar como una sueca. El sol del mediterráneo no es el sol de los países nórdicos. Toma esta de gran protección 50 SPF. Yo no la había visto nunca y estaba preocupada por saber si embadurnada con aquella verdadera plasta me iba a poner algo morena. Las horas pasaron en la playa, y me sentí algo mareada de tanto sol, sin sombrero y con ganas de llenar el estómago. Pregunté a mi marido cuándo se comía. Sobre las cuatro. E su primer verano de casada en CASTELL TAMARIT Curic pasó s. Allí descubrió los horarios Tarragona, en casa de sus suegro cenar comer, en Suecia empezaban a estivales en España: a la hora de ¡Las cuatro! En Suecia estarían pre- con leche, cruasanes y galletas. Añoparándose ya para la cena. Un vende- ré todo el verano la fibra de mi porridge dor ambulante ofrecía fruta y tuve la de avena, mi pan integral con queso y oportunidad de probar mi primer me- pepino, que fueron sustituidos por la locotón, maduro, sabroso, del color del mermelada de albaricoque. sol. Al probarlo se me caían las láHan pasado 17 años, y algunas grimas de lo rico que estaba. A cosas han cambiado. A mi sueSuecia los melocotones llegra ya le encantan los zuDESAYUNO gaban siempre verdes, tan mos verdes, y tomamos Echó en falta insulsos que no había forpan integral para desayuel porridge de ma de comérselos. De vuelnar. En España, la avena avena y el pan ta a casa, tomamos algo liya se encuentra en cualintegral con gero y me entró una rara quier supermercado. Mi pepino y queso sensación, mezcla de cansancrema solar de 50 SPF no me cio y de sopor. Descubrí entonla quita nadie, y bajo con somces algo inédito en Suecia, el milabrero y gafas todos los días a la plagroso invento de la siesta, un momen- ya. Me encantan las largas horas del to sagrado a media tarde para el verano empezando con el baño de la reposo, tras las horas intensas de pla- mañana. Comemos tarde, tomamos ya, acariciada con la brisa del mar. la mejor fruta del año, la sandía fresLa hora de la cena se retrasó hasta ca, los melocotones, la siesta en la telas once de la noche. Pensé que mis rraza con la brisa del mar es un inspadres y mi hermano estarían ya me- tante de paz... y, sobre todo, disfruto tiéndose en la cama para dormir. de estos momentos con mis dos maA la mañana siguiente, el desayuno ravillosas hijas que son tan españotambién fue distinto, a base de café las como suecas. Verbolario POR RODRIGO CORTÉS Diferente, adj. Igual, pero de otra manera. l decreto de la Hammer con que el gobierno que nadie votó inaugura la campaña de terror gótico con el saqueo de tumbas por motivos ideológicos hará de España una topera, pues con la misma alegría que unos quieren desenterrar a los Franco querrán otros desenterrar a los Sánchez. Ese decreto tiene una pega, y es que para lo único que no vale es lo único para lo que está hecho: cambiar la Historia. El 78 se muerde la cola, pero no puede abolir el pasado y el hecho de ser él mismo su producto. La Historia seguirá siendo que Franco ganó la guerra civil con la inestimable ayuda del Psoe, que la forzó sin considerar, como pedía Besteiro, que podía perderla. Y que Franco murió en la cama, igualmente con la inestimable ayuda del Psoe, que no le dio ni un mal rato al general que a estos enanos se les hace... ¡Hitler! quien, por cierto, llegó al poder como Sánchez, por las gateras del Estado de Partidos, desmontó a base de decretos el tenderete de Weimar y se deshizo del Reichstag pegándole fuego, cosa que aquí no ha habido que hacer con el Senado. ¡La socialdemocracia y su mágica reductio ad hitlerum Este repentino Furor Teutonicus de los sociatas con Franco para blindar su mentira constitucional pretende tapar que son el aluvión de una franquicia socialdemócrata del 76, con batuta de Kissinger, que no quería otro Álvaro Cunhal, y marcos de Willy Brandt ¡aquellos carteles del 77 con pie de imprenta alemán! Isidoro alias El Moro pasó a ser señor González, y nos trajo las autonomías, para emplear a los jefes provinciales del nuevo movimiento, y el antidemocrático sistema proporcional que elimina cualquier atisbo de representación, como sabía Fraga, que había leído a Leibholz, teórico del sistema. Pero Carmen Calvo (que habla de la democracia, según Hughes, como si fuera una divorciada amiga suya con problemas de autoestima) dice que lo hacen por la democracia, con lo cual, después de Franco, querrán sacar a Napoleón de Los Inválidos.