Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
10 ENFOQUE DOMINGO, 26 DE AGOSTO DE 2018 abc. es ABC semana La foto de la AFP La crisis de la inmigración ilegal Demagogias indecentes LUIS DEL VAL De ser los campeones de la caridad, los que reclamábamos a los inmigrantes del lejano Aquarius, hemos llegado a devolver inmigrantes en 24 horas. La verdad es que resulta todo bastante embarullado, como lo de confundir el término asaltante con el de inmigrante, y el de inmigrante con el de refugiado. Un refugiado es quien huye de la persecución motivada por una guerra o una tiranía política; un inmigrante es alguien que intenta entrar en otro país para mejorar sus condiciones económicas, y, a veces, lo hace jugándose la vida en una balsa; y un asaltante es el tipo que intenta forzar la puerta de un país atacando a sus porteros. Según la doctrina de algunas ONG, si un grupo de personas, procedentes de un barrio de escasos recursos económicos, asalta al portero del edificio en el que habito, le hiere, y, después de pegar patadas en algunas puertas, uno de ellos se mete en mi piso, tengo las obligación de procurarle un abogado que le explique sus derechos, entre ellos el de quedarse en mi casa, aunque sea durmiendo en el pasillo. ¿En la Francia de la Revolución Francesa, entran unos tipos, hiriendo a los gendarmes, se introducen por la fuerza en territorio francés, y les ponen un abogado? ¿Y en Estados Unidos? ¿Y en Alemania? Se me parte el alma de ver a los niños desnutridos, a esas familias africanas nómadas, a esa miseria insultante, pero no tengo sentimiento de culpabilidad, porque la descolonización se produjo hace ya muchos años, y yo no fui colonizador, ni he tenido responsabilidad en esos tiranos africanos que han masacrado a su pueblo, que han cometido genocidio en las tribus, y que se han enriquecido. Y puedo albergar caridad, e intentar, dentro de mis posibilidades o de mi poca o mucha generosidad, contribuir a paliar el desastre de ese continente, pero no puedo albergar a todos los millones de habitantes de África, donde el 70 por ciento de los países vive en un desastre tribal, porque mis hijos y mis nietos, que no son culpables de nada, se verían obligados también al peregrinaje de la desesperación. Es indecente que los que criticaban ayer a Sánchez, y con razón, de proclamarse campeón de la caridad con el Aquarius, le critiquen ahora por aplicar la energía que, por cierto, no tiene para el secesionismo catalán. Y es demagogia indecente ese populismo mendaz, disfrazado de benevolencia, que pretende que los europeos acojamos a todos los que quieren mejorar sus condiciones económicas, como si fuéramos culpables de su situación. Lo que ha sucedido en Brasil con los inmigrantes venezolanos puede ocurrir mañana, en Andalucía, con los inmigrantes africanos. Y debemos albergar la caridad suficiente y necesaria para paliar los problemas en origen, pero no podemos admitir que ataquen al portero del edificio y se metan a la fuerza en nuestra casa... aunque abracen una bandera que no es la suya, porque la suya, por desgracia, es hoy la de una búsqueda desesperada. ESPAÑA Violento asalto Un grupo de hombres subsaharianos sostienen la bandera española después del salto a la valla de Ceuta que dejó a siete guardias civiles heridos