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10 OPINIÓN VIDAS EJEMPLARES PUEBLA MIÉRCOLES, 15 DE AGOSTO DE 2018 abc. es opinion ABC LUIS VENTOSO MUY BIEN NO LES VA Reconozcamos que el prusés tiene algo de astracán de Louis de Funes T ORRA da la turra. Y TV 3 emula a los canales de telepredicadores de las madrugadas. Y los cuperos incordian a los catalanes discrepantes y aspiran a armarle un cisco al Rey. Y la próxima Diada será, un año más, la Madre de Todas las Dianas, que diría Sadam Husein. Y los lazos amarillos están hasta en la sopa, los llaveros y los flotadores de las playas. Y un tercio de los catalanes siguen creyendo que España les roba, que son un pueblo milenario que ya hacía castellets antes de que se levantasen las pirámides de Guiza, y que en cuanto se liberen del expolio de Madrit va a haber sopapos entre los fondos de Wall Street por ver quién invierte más pasta en la atractiva República Catalana independiente. Todo eso es así. Pero también es verdad que a estas alturas comienza a parecer que el guionista del prusés es Louis de Funes. La realidad de los gobernantes catalanes se ha tornado más bufa que la parodia de Tabarnia, que nació para ridiculizarlos. ¿Cómo puede tomarse tanta gente en serio la imagen de ayer de Torra? Un iluminado con su lacito amarillo en la solapa, rodeado de paisanos con careto solemne y disfrazados de soldados dieciochescos, con trajes de carnaval que les quedaban flojos, mientras el presidente supremacista proclamaba que una guerra de sucesión entre los Borbones y los Habsburgo a comienzos del XVIII acabó con la gloriosa Cataluña independiente... que en realidad jamás existió. Un astracán. Los dirigentes del Sabadell y La Caixa estaban, y están, muy unidos afectiva y personalmente a Cataluña. Muchos de ellos eran y son nacionalistas de corazón. Lo último que entraba en sus planes y deseos era llevarse sus bancos fuera de Cataluña. Pero la realidad fue la que fue: en cuanto el golpe separatista de Puigdemont y Junqueras empezó a cobrar forma, los inversores internacionales comenzaron a retirarse precipitadamente de los bancos catalanes (y los ahorradores españoles a irse con sus cuentas a otra parte) Los depósitos volaban y la única manera de atajar la hemorragia era hacer un gesto rotundo y simbólico de españolismo, que consistió en llevarse las sedes de las entidades a otras ciudades de España. Esto no son boberías sentimentaloides. Esto es la realidad. Desde entonces son ya casi 4.000 las empresas que han dejado Cataluña por culpa del movimiento xenófobo separatista. Junqueras aseguraba que la UE abriría sus puertas de par en par a la flamante República. La realidad es que no quiso verla ni en pintura. Cuando se aprobó el 155 se vaticinó que ardería Cataluña, que el pueblo indignado tomaría las calles. No pasó nada. En octubre se anunció una resistencia heroica de los libertadores del pueblo catalán... pero el líder hizo como el capitán Araña y se escaqueó de madrugada a Bélgica, dejando tirados y en la trena a los sentimentales más ilusos. Todo es profundamente absurdo e inconsistente y ya estaría bajo control y sin esperanza de prosperar de no ser por el inesperado aliado que les ha tocado en suerte: el okupa monclovita y sus pactos de la vergüenza. Por eso, elecciones ya, por favor. HORIZONTE RAMÓN PÉREZ- MAURA REIVINDICACIÓN DE GABRIEL MAURA Fue espiado vigilado por los regímenes de Primo de Rivera, la República, Franco y Salazar A historiografía española del siglo XX tiene dedicadas muchas páginas, obras enteras, a la figura de Antonio Maura, no en vano cinco veces presidente del Consejo de Ministros, y muchas otras a su hijo Miguel Maura Gamazo, que fue ministro de la Gobernación tras el asalto que hicieron los republicanos sobre las instituciones el 14 de abril de 1931. En realidad, la carrera política de Miguel Maura fue un fracaso absoluto. Desde su incapacidad para impedir desde el Ministerio la quema de conventos, hasta su irrelevancia parlamentaria al frente del Partido Republicano Conservador. Aun así se acaba de publicar una nueva biografía suya (Miguel Maura. La derecha republicana. Antonio Cañellas Mas. Gota a gota) que poco aporta. Coincidiendo con esa publicación ha aparecido también la biografía del hermano mayor de Miguel Maura, Gabriel, un personaje condenado al ostracismo por la corrección política, pese al protagonismo político y académico que tuvo a lo largo del siglo XX: Entornos. Gabriel Maura a través de sus papeles (Ediciones Cinca) es la obra de Alfonso Pérez- Maura de la Peña, secretario de la Fundación Antonio Maura. Gabriel Maura Gamazo (Madrid, 1879- 1963) fue miembro titular de tres Reales Academias, en la de Jurisprudencia y Legislación y en la de la Historia estuvo más de medio siglo. Y en la Española, donde coincidió con su padre, que dirigió la institución en L dos etapas, lo fue algo más de cuatro décadas. Su ingente obra sobre el reinado de Carlos II sigue siendo una referencia imprescindible de ese tiempo. Fue secretario de su padre (lo que los cursis llaman ahora jefe de gabinete y sólo al morir el estadista tomó protagonismo político propio. En el ocaso del reinado de Alfonso XIII acepta ser ministro de Trabajo y Previsión, mientras su hermano Miguel está en la cárcel por conspirar para el derrocamiento del régimen. Cuando al fin el 13 de abril el Rey decide que prefiere apartarse, encarga a Gabriel Maura la redacción de su manifiesto de despedida. El texto titulado Al País aparecerá en la Tercera de ABC el 17 de abril. Maura se expatría también desde la primera hora y acompaña y aconseja a la Familia Real hasta el punto de que el Rey le encarga, una vez más, la redacción de su abdicación de sus derechos dinásticos en favor de Don Juan. Su activismo político le llevó a ser espiado vigilado por los regímenes de Primo, la República, Franco y Salazar. Viviendo en Francia, el embajador de España, Salvador de Madariaga, recibió órdenes de Madrid para que solicitara la detención de varios expatriados españoles, entre los que estaba Maura. Francia no hizo caso. Ayudó a Franco económicamente durante la Guerra Civil, pero ya en 1938 se apartó del generalísimo. Era desde 1930, incluso en el exilio, presidente de la Biblioteca Nacional. La II República nunca lo destituyó. No estaba interesada en libros. Lo cesaría Franco en 1946 por sus escritos contra el régimen. Tuvo una vida muy rica en otros aspectos. Financió la revista Arbor de Calvo Serer, presidió la Real Federación Española de Fútbol e introdujo en el diccionario la palabra fútbol Pero ante todo fue leal al Rey en el exilio. En febrero de 1936 predijo que estamos en el principio del fin que puede muy bien ser el soviet, pero de lo contrario será la dictadura militar, camino de la Restauración y luchó siempre por ella encarnando el monarquismo que proclamaba Antonio Maura: Soy monárquico convencido. Estimo que la Monarquía está indefectiblemente unida a la existencia de la Patria. Si llegase un día que en España no hubiese más que un monárquico, ese único monárquico sería yo Está claro que personas así no tienen interés en España.