Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES, 2 DE AGOSTO DE 2018 abc. es estilo CULTURA ABCdelVERANO 61 Plácido Domingo ingresa en el purgatorio de Bayreuth Su debut como director de orquesta en el festival con La Valquiria fue recibido entre aplausos y protestas ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE BAYREUTH (ALEMANIA) non de Bayreuth, ademas de la segunda ópera de la tetralogía, en esta ocaPlácido Domingo ha debutado como sión desgajada del conjunto por primeprimer director español en Bayreuth, ra vez en Bayreuth. con permiso de Daniel Barenboim y su Es muy difícil afrontar esta música pasaporte, ademas de convertirse en el con madurez y sentido, algo que en el único intérprete que, tras consolidarse caso de Domingo se ha balanceado hacomo cantante wagneriano, ha sido ca- cia el segundo término. Hay que creer paz de descender al foso. De lo que allí que las circunstancias ambientales tamha sucedido dan cuenta la cinco horas bién han operado en contra de la verde representación de La Valquiria sión, a veces demasiado temerosa ante tras las cuales, a telón bajado, Domin- los cantantes, particularmente en algo asomaba en el proscenio. El veredic- gún momento culminante. Domingo se to de un teatro exigente y especialista aclimató despacio a las singulares case dividió de inmediato entre las pro- racterísticas acústicas del teatro, según testas de muchos y los aplausos de al- se evidenció en el primer acto. Se recugunos menos. Domingo aguantó la re- peró en el segundo y aun en el tercero, primenda, aunque rápidamente fue aunque asomara la mella del esfuerarropado por todo el reparto, que, zo. La buena traza del reparto se a partir de ese momento, reconsolidó con la contundenAUSENCIAS pitió la salidas en grupo te e irreprochable Fricka de No hubo mientras le felicitaban Marina Prudenskaya, la expresencia abiertamente por el esfuerpedita Brünnhilde de institucional zo realizado. Catherine Foster y la serieespañola. No es Es muy probable que la dad de Tobias Kehner ante Roland Garros ni temperatura dentro del teaHunting. Se ha recuperado el fútbol en tro superara los 40 grados. En la producción de Frank CasRusia días como este, cualquier espectorf, que traslada la atemporal tador medianamente sensato enconacción del Anillo al contexto de la trará absurda la falta de aire acondicio- sociedad capitalista dominada por el nado ademas de la dureza de los incó- petróleo. modos asientos sin apoyabrazos. El martes sonó el preludio de La Valqui- Galería de los criminales ria y apenas un apunte de sombra so- El protagonismo de la sesión recaía sobre el telón, sutilmente borroso, dibu- bre Plácido Domingo, quien ya tiene jaba el gesto de un director que afron- asegurada su presencia en lo que Christaba la obra con nervio, radical, llevando tian Thielemann, director musical del la música a extremos expresivos. La ex- festival, llama la galería de los crimicepcionalidad de lo que se proponía era nales El frío pasillo de unos veinte meevidente, pues Domingo ha afrontado tros de largo, escasa altura, paredes de la dirección musical en Bayreuth a los un tosco revestimiento, da entrada el 77 años, estrenándose también en el re- espacio escénico. En ambos lados están pertorio wagneriano. La Valquiria es colgados los retratos de los directores una de las obras más asequibles del ca- que alguna vez han actuado en Bayreuth, Una escena de Die Walküre FESTIVAL DE SALZBURGO el símbolo de una poder capaz de configurar su fisonomía musical. Algunos nombres llamaran la atención: por ejemplo, Karajan, Schippers, Zender, Elder, Sawallisch, tras varios años de éxito, y hasta Georg Solti, primer director de una tetralogía discográfica. Unos y otros salieron escaldados de este teatro. A Domingo todavía le quedan dos funciones para dilucidar su posición futura. La presentación de Plácido Domingo en Bayreuth supera el ámbito de lo personal para convertirse en una referencia de calado histórico hoy por hoy imposible de igualar. Aquí debutó como tenor en 1992 protagonizado Parsifal El éxito de aquella jornada prolongaba los diez minutos de aplausos dispensados espontáneamente por los especta- dores el año anterior, cuando le descubrieron sentado en la sala asistiendo a una de las representaciones. La calidad wagneriana de Domingo quedaría certificada en 1993, 1995 y 2000, aquí en el papel de Siegmund de La Valquiria Para escuchar a Domingo, ya convertido en director, se han desplazado desde España un buen grupo de aficionados habituales en Bayreuth y varios informadores. La ausencia de algún representante institucional pone de manifiesto el valor simbólico que se le concede a lo cultural frente a actividades mas mediáticas. Bayreuth no es Roland Garros ni el fútbol en Rusia a pesar de que en este teatro singular se haya consolidado una nueva hazaña del olímpico Domingo.