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14 OPINIÓN TIEMPO RECOBRADO JUEVES, 2 DE AGOSTO DE 2018 abc. es opinion ABC PEDRO GARCÍA CUARTANGO A los cuatro vientos Ventas de vehículos diésel EL INFIERNO ES EL OTRO Vivimos en unos tiempos en los que lo obvio parece una revelación sobrenatural OLO hay una forma inequívoca de saber cuándo un Gobierno está actuando mal. No es posible determinarlo por lo que diga la oposición, que, como su nombre indica, está para criticar a quien aspira a desbancar del poder. Tampoco son demasiado fiables los medios de comunicación porque suelen tener un sesgo ideológico. Y menos las encuestas, que han fallado demasiado a la hora de medir los estados de opinión. Pero hay un medio infalible que no admite réplica y con el cual siempre se acierta: un Gobierno no está a la altura de sus responsabilidades cuando echa la culpa de sus problemas a los gobernantes anteriores. Esto es lo que están haciendo los ministros y altos cargos del Ejecutivo de Pedro Sánchez al atribuir a sus predecesores los dos principales quebraderos de cabeza que se muestran incapaces de afrontar: la huelga salvaje de los taxistas y el aumento de la inmigración a través de las pateras que llegan desde el norte de África. No voy a aburrir al lector con citas de declaraciones como las de Consuelo Rumí, nueva secretaria de Estado de Migraciones, echando la culpa a todo el mundo menos a su departamento, que es el encargado de buscar soluciones a este complicado asunto. Cualquiera puede ser ministro o secretario de Estado de lo que sea si, cuando surge un conflicto, lo único que se le ocurre argumentar es que su predecesor pecó de falta de previsión. Puestos a hacer metafísica, es verdad que todos los problemas tienen unos antecedentes cronológicos y que sus causas vienen del pasado. Salvo en las catástrofes naturales, los fenómenos no suceden de forma inesperada y aleatoria. La huelga de los taxistas era previsible, como lo fue en su día el paro de los estibadores. Pero se supone que los Gobiernos están ahí para abordar los retos mediante soluciones. Si viviéramos en el mejor de los mundos posibles, la política no sería necesaria. Ya lo decía Jean- Paul Sartre de manera muy gráfica: el infierno es el otro. Esto es así también cuando alguien comete un error en su trabajo o en su casa y echa la culpa del entuerto a su compañero o su vecino. Hace algunos meses, leí un libro de psicología en el que se decía que los niños de cuatro o cinco años, cuando son cogidos en una flagrante mentira, tienden a culpabilizar a otro. El mismo Napoleón responsabilizó de su derrota en Waterloo al mal tiempo. Este Gobierno, que carece de mayoría parlamentaria para abordar las grandes reformas que necesita el país, ya ha encontrado la excusa perfecta: la culpa de todo lo malo que sucede en España la tienen Rajoy y el PP. Incluso cuando el Ejecutivo nombra al frente de una empresa pública a una persona condenada por apropiarse del trabajo de un alumno. No hay mayor confesión de incompetencia que desviar la responsabilidad hacia quien ya no ejerce el poder. Decir algo así es una obviedad, pero desgraciadamente vivimos en unos tiempos en los que lo obvio parece una revelación sobrenatural. La prudencia es el combustible de la política El diésel tiene los días contados dijo un buen día la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, con esa mezcla de amateurismo y dogmatismo que caracteriza al Gobierno. Las consecuencias han sido inmediatas, con un desplome de las ventas de vehículos de esta gama y la incertidumbre generada en un sector productivo que no puede tener los días contados El peor combustible es la irresponsabilidad. S Teresa Ribera EFE Cambio de Embajada Carmen Calvo y la igualdad Assange, el huésped más incómodo Escondido desde hace seis años en la Embajada de Ecuador en Londres, Julian Assange planea su mudanza a la legación diplomática de Australia. A diferencia de Rafael Correa, el nuevo presidente ecuatoriano no tolera la campaña separatista que, a favor de Puigdemont, orquesta y dirige un inquilino cada vez más incómodo, no solo para Quito. La ingeniosa hidalga Dulcinea de La Mancha Contagiada por el lirismo del nuevo director del Instituto Cervantes, la vicepresidenta del Gobierno reivindicó ayer a Don Quijote, pero también a Sancho, a Aldonza y a Dulcinea, porque aseguró no hay mejor cultura que la igualdad Carmen Calvo dijo que hay que poner de moda ser buenos pero lo que hace el Gobierno es poner de moda el simplismo ideológico. Está de plena temporada. CARTAS AL DIRECTOR Huelga, sí; extorsión, no La huelga es un derecho, individual, por supuesto, aunque se ejerza colectivamente. El mismo derecho tiene un trabajador para ir a la huelga que su compañero para ir a trabajar. Los taxistas tienen derecho a ir a la huelga, pero deben respetar las normas que regulan dicho derecho. Estacionar los coches en la vía pública calle o carretera está terminantemente prohibido, con huelga y sin huelga. Cortar calles, plazas y carreteras no es ningún derecho de los huelguistas, sino una extorsión, y la extorsión es una amenaza. Es increíble que un taxista en huelga manifieste públicamente que cerrarán la frontera catalana con Francia si fuera necesario y que harían todo el daño que pudieran y no pase absolutamente nada. Cuando se tiene un derecho, hay que tener en cuenta que tal derecho nunca es ilimitado. Recuérdese el dicho: Tu derecho acaba allá donde empieza el mío No entiendo muy bien el motivo por el cual las autoridades competentes no sancionan a los transgresores de derechos, cuando estos son muchos, y se organizan en bandas multitudinarias, mientras que sí lo hacen cuando el autor del delito es una sola persona. Da la sensación de que los crímenes colectivos quedan siempre impunes, cuando no debería ser así. Ningún colectivo en huelga debe condicionar de manera abusiva la vida de los demás ciudadanos. MIGUEL DE ENTREMARES GERONA Consecuencias de la antitauromaquia El objetivo principal de las personas que luchan contra la tauromaquia es proteger al toro. Lo que ellos no saben es que la supresión de las corridas de toros, más que beneficiar a esta especie, lo que hace es perjudicarla, ya que significaría su desaparición. El toro bravo es un animal único que se cría solo para ser lidiado en los espectáculos taurinos. Teniendo en cuenta esto, hay que concluir que la Fiesta es un elemento esencial para su conservación. Existen muchos antitaurinos que rechazan este argumento, afirmando que es posible conservar el ganado bravo manteniéndolo en una especie de santuario, porque desconocen que existen cuatro castas fundamentales que son las de Gallardo, Vistahermosa, Vazqueña y Cabrera, y una gran variedad de encastes, cada uno de ellos con sus diferencias morfológicas y de comportamiento. Por lo tanto, habría que preservar una enorme cantidad de reses que necesitarían de unos amplios espacios naturales que requerirían una gran inversión económica. Además, las corridas de toros no sólo protegen al animal, sino que si este desapareciera, la dehesa también dejaría de ser rentable. MARIO SUÁREZ PILAS (SEVILLA) Pueden dirigir sus cartas y preguntas al Director por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid, por fax: 91 320 33 56 o por correo electrónico: cartas abc. es. 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