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8 ENFOQUE JUEVES, 2 DE AGOSTO DE 2018 abc. es ABC La Guardia Civil traslada a uno de los detenidos en la operación de ayer en Mataró (Barcelona) EFE Operación antiyihadista en Mataró Guerra a domicilio Durante tres años les siguieron la pista. A través de internet, desde donde agitaban su discurso sanguinario, la Guardia Civil logró completar el puzle que, como una geografía del odio, los llevó de Marruecos a Mataró, y de allí a los frentes internacionales de esa guerra, supuestamente santa, que libra el fundamentalismo islámico contra Occidente. Los dos detenidos en la operación de ayer llegaron desde las localidades de Tánger y Tetuán a Cataluña, donde pusieron en marcha su red de captación y adoctrinamiento. Expulsados de aquel califato que montaron en Siria e Irak, ya desmantelado, los islamistas operan a distancia, sin un campamento base desde el que dirigir sus operaciones y a través de las redes que proporciona internet. A punto de cumplirse un año de los atentados de Las Ramblas de Barcelona y de Cambrils, la semilla del fundamentalismo sigue latiendo en Cataluña, bajo tierra y ajena al movimiento político de la superficie. La Guardia Civil, sin embargo, no se distrae. Está allí no solo para sofocar los arrebatos golpistas de un grupo de iluminados, sino para proteger a la sociedad de una amenaza real. ESPAÑA