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70 ABCdelVERANO CULTURA DOMINGO, 29 DE JULIO DE 2018 abc. es estilo ABC Navegando con Elcano en Con el fin de homenajear al primer navegante que dio la vuelta al mundo, el pintor Augusto Ferrer- Dalmau documenta un cuadro de gran formato encargado por la Armada Española JESÚS GARCÍA CALERO COLINDRES A l acercarte a la réplica de la Nao Victoria no puedes dejar de pensar con prevención si ese artilugio de madera, cuerdas y clavos cuyo diseño y tecnología son de principios del siglo XVI soportará los embates del mar Cantábrico. Pero la estampa del barco es magnífica, de un tiempo en el que la épica no era un género literario ni una apostura estética, sino el abismo al borde del pan nuestro de cada día de aquellos intrépidos marinos que hemos tenido tan olvidados, a pesar de que hicieron grandes cosas. Como el español Juan Sebastián Elcano, el primer navegante que dio la vuelta al mundo y trajo la prueba empírica de la redondez de la tierra. Desde aquel día de 1522, en el que la Nao Victoria regresó a Sevilla después de tres años de aventuras y desgracias, nada ha sido igual. Por eso, tal vez, ver a poca distancia los tres palos y el velamen recogido bajo las vergas despierta un vínculo emocionante con el leve bamboleo del barco de 26 metros de eslora (largo) y apenas 6.7 de manga (el ancho en el centro) atracado en el humilde puerto de Colindres. Al llegar junto a la nave, ajena a la historia que representa, la madera vieja aparece llena de secretos recovecos por los 30 años pasados a la intemperie desde su construcción para el V Centena- rio del Descubrimiento de América Y cuando das el pequeño salto al interior por la banda de estribor, la sensación es extraña, de haber llegado a una vieja fortaleza. Aun así, resulta imposible imaginar cómo cuarenta y cinco personas podrían dar la vuelta al globo sobre tan débil estructura, sin mapas, sin rutas trazadas, dibujando el mundo a medida que lo iban recorriendo. Pensado para la vela Cuando la tripulación de diez personas en su mayoría voluntarios se pone en marcha en Colindres la cubierta se llena de actividad. El pintor y el periodista que suscribe junto con otros tres pasajeros observan con ojos atónitos. Aprenden. La salida del puerto es lenta y hay complicaciones. El motor sufre un calentón por un fallo en la refrigeración y la Nao Victoria queda durante unos minutos sin gobierno, ante la mirada de preocupación del capitán, Ángel Rodríguez Alvariño, que lo resuelve con prontitud y la ayuda momentánea de una zodiac que sus hombres arrían a toda velocidad. Todo viaje en Gran Formato. Ferrer Dalmau toma apuntes (arriba, uno) para un cuadro de gran formato sobre Elcano, por encargo de la Armada Española La réplica realizada en 1992 está al cuidado de la Fundación Nao Victoria