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ABC EMPRESA DOMINGO, 29 DE JULIO DE 2018 WWW. ABC. ES ECONOMIA 11 EL IMPUESTO A LA BANCA, POCO AFORTUNADO Generará damnificados: la situación competitiva del sector, su repercusión en la economía, los clientes y, por supuesto, muchos ahorradores que son accionistas bancarios V José Luis Ábalos e Íñigo de la Serna, los últimos ministros de Fomento EFE ESTE 2018, MÁS DE LO MISMO De enero a mayo del presente año, las inversiones solo representaron el 3,4 del gasto público total del Estado pulas ministeriales, una incidencia burocrática que no ayuda a acelerar la tramitación y ejecución de proyectos. Lo habitual es que las mudanzas gubernamentales ralenticen temporalmente la maquinaria administrativa. Serio problema de cantidad ¿Por qué se sigue invirtiendo poco, pese a que España acumula cuatro años de crecimientos del PIB? Basta con echar un vistazo a la distribución del gasto: del dinero que maneja el sector público, cada vez es mayor el que se tragan los costes estructurales: sueldos, gasto corriente, intereses y vencimientos de la deuda. A más gasto estructural, menos margen para inversiones, una partida presupuestaria sumida desde hace años en una dieta permanente. En cifra neta y a precios corrientes sin contar el efecto de la inflación la Administración General del Estado invirtió el año pasado prácticamente lo mismo que en 2003, unos 13.900 millones de euros en números redondos. Pero con una gran diferencia: en 2003 el gasto público total de la Administración del Estado fue de 156.000 millones, mientras que en 2017 superó los 270.000 millones de euros. Otro ejemplo en la misma dirección: en 2017, pese a manejar 60.000 millones de euros más que en 2011, el sector público estatal invirtió casi 200 millones menos. Queda claro que hay un serio problema de cantidad. Pero hay que tener en cuenta que, a la hora de invertir, la eficacia también depende del destino que se le da al dinero. El famoso y contro- vertido Plan E de Zapatero da fe de ello: en 2009 y 2010, con la crisis ya al galope, el Gobierno del PSOE apeló a las políticas keynesianas para parir su particular receta anticrisis que, en realidad, ni frenó la recesión ni consolidó empleo. Lo que sí hizo fue sumar déficit, problema añadido a las heridas arcas públicas. En ese bienio del Plan E la Administración del Estado dedicó a inversiones más de 44.000 millones de euros: 22.465 en 2009, y 21.732 en 2010. Fueron volúmenes inusualmente elevados, no solo teniendo en cuenta que eran años de crisis sino, también, en comparación con los años previos a la recesión. Hoy por hoy, el reto al que se enfrentan las cuentas públicas desde este punto de vista es doble: aumentar la porción del gasto que se dedica a inversiones y acertar en el destino de ese dinero, para que aporte realmente riqueza, que contribuya al crecimiento económico y del empleo de forma sostenible. Así se articula la inversión Durante el último ejercicio económico, 2017, la Administración del Estado invirtió directamente 5.603 millones de euros, con obras y equipamientos adjudicados desde los distintos ministerios; además, mediante transferencias de capital, confió a terceros otros 8.241 millones de euros para inversiones. Parte de esas transferencias acabaron en entes estatales empresas públicas, agencias, organismos autónomos y entidades varias del sector público estatal mientras que otra relevante porción acabó en los gobiernos autonómicos, administraciones locales y organizaciones privadas. En cómputo global, de los casi 14.000 millones de euros de 2017, unos 10.300 fueron ejecutados directamente por el sector público estatal, y el resto por administraciones autonómicas y locales, y por organizaciones privadas. CARMELO enimos oyendo al PSOE TAJADURA hablar del impuesto a los ECONOMISTA bancos desde que estaba en la oposición. Y resulta de un populismo insufrible buscar votos aprovechando que es un sector que goza de escasas simpatías y añadiendo la coletilla de que sería para pagar pensiones cuando no llegaría al 1 Hay dos opciones principales. La primera, un recargo (ocho puntos) en el impuesto de Sociedades para recaudar, supuestamente, unos 1.000 deducibilidad fiscal de los intereses millones de euros. Pero los bancos de los CoCos que emiten los bancos (y tienen ya un tipo (30 superior al quizás otros instrumentos híbridos) general del 25 y ese mayor nivel lo Los más perjudicados serían los que que hace, en realidad, es acelerar más emiten, los mayores bancos. Así que, en este gobierno, todo es poco en el tiempo la compensación de los muchos créditos fiscales existen- a la hora de buscar ingresos para alites tras la crisis. Quizás alguien de- mentar el gasto. Pero hay dos factores see suprimir estos, pero buena par- que pueden limitar las posibles actuate están garantizados por el Esta- ciones: el más importante, la dificultad do para poder computarlos como para obtener suficiente apoyo parlacapital de cara al BCE. Así que no mentario, según de qué se trate; y, también, la necesidad de que las medidas me parece demasiado claro. Como alternativa se baraja gra- sean lo bastante sólidas como para revar los depósitos bancarios. Esta tasa sistir la impugnación de alguna de ellas. Además, estos impuestos pueden fue centralizada, para evitar su proliferación en las comunidades autó- ser trasladados al cliente y cabe dar nomas, con un tipo simbólico (0,03 por seguro que sucederá al menos en Ahora podría elevarse para recau- parte. Quizás, el caso de los depósitos es el más evidente al sudar más. En el Reino Unido hay algo pare- Afán recaudatorio poner un mayor coste de En este gobierno, financiación muy suscido, aunque están ceptible de ser repercuexentos los importes todo es poco a la tido en el pasivo o en el cubiertos por el Fonhora de buscar activo (o vía comisiones) do de Garantía. Aquí, ingresos para también el resto. en cambio, se dice que alimentar el gasto Peroquien duda de que Hay podría quedar exento realmente ocurra ese un tramo para favorecer a los bancos pequeños, porque traslado, como la AIReF que utiliza un lo exige el PNV que quiere beneficiar símil con los primeros años 2000. Pero parece olvidar que, a diferencia de ena Kutxabank. ¡Qué cosas! Además hay otras tres posibles tonces, la insuficiente rentabilidad banactuaciones que también afectarían caria es ahora un poderoso factor que a los bancos: obliga a ello. Y, además, en la medida Un mínimo en el impuesto de So- que no haya traslación, también es malo ciedades del 15 sobre el beneficio al dañarse el nivel de capital bancario contable, que quiere aplicarse a las que, por cierto, es menos fuerte en gegrandes empresas. Aunque, en rea- neral que el de los colegas europeos. En definitiva, no me parece que la lidad, parece haber aquí una cierta confusión entre la base imponible idea de un impuesto específico a los y el resultado contable de una em- bancos sea muy afortunada. En genepresa, que incluye beneficios obte- ral, el gobierno intenta vender con nidos en otros países protegidos por esta y otras figuras, que sólo grava a las acuerdos que evitan doble imposi- grandes empresas y a los ricos lo que ción, sobre todo en Santander y no afecta a los ciudadanos ni a las pymes. Pero los impuestos se trasladan BBVA. Veremos. El impuesto a las transacciones y tienen efectos generales (aparte de financieras, que se cifra ahora en que los realmente ricos hacen ingenie 2000 millones, aunque no sólo afec- ría fiscal) Por lo que el impuesto a la taría a bancos. Su inconveniente es banca generará damnificados. Por ejemque, si no es generalizado en los plo, la situación competitiva del sector, mercados, provoca desplazamien- su repercusión en la economía, los clientes y, por supuesto, muchos ahorradotos de operaciones. Por último, se baraja eliminar la res que son accionistas bancarios.