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24 ESPAÑA DOMINGO, 29 DE JULIO DE 2018 abc. es espana ABC Puigdemont pone fecha en su plan de extorsión al Gobierno El expresident prófugo le da hasta el otoño para que ceda a sus exigencias ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL EN BRUSELAS Desafío tras desafío y bravuconada tras bravuconada, el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha organizado un regreso a Bruselas como el de alguien que hubiera logrado una proeza y que por ello se puede permitir extorsionar al presidente del Gobierno de un país como España. Empezó con una rueda de prensa en la sede de la delegación de la comunidad autónoma de Cataluña en Bruselas, a la que no podía entrar mientras estuvo en vigor el artículo 155, donde lanzó un ultimátum a Pedro Sánchez, a quien le advertió de que los votos que le sirvieron para ganar la moción de censura no eran un cheque en blanco y que después del verano se acaba el periodo de gracia Luego, Puigdemont junto a sus seguidores más íntimos, entre los que estaba el actual presidente autonómico, Joaquim Torra, y el irreverente rapero prófugo que se hace llamar Valtonic se trasladaron a la localidad de Waterloo, donde se encuentra la mansión que ha bautizado como casa de la república con un alquiler de más de 4.000 euros al mes, para celebrar un acto vindicativo al que asistieron algo más de un centenar de personas, bajo un calor inclemente. En suma, Puigdemont se permitió ayer extorsionar al presidente del Gobierno para que le pague lo que supuestamente le está debiendo por haberle ayudado a llegar a La Moncloa con los votos de sus diputados. Septiembre, octubre, tampoco es que pongamos un día concreto en el calendario afirmó Puigdemont, pero es razonable pensar que tras el verano, al retomar el curso, Sánchez nos ilumine sobre cuál es su receta para Cataluña. El actual presidente autonómico reconoció que en la reunión que mantuvo con el presidente del Gobierno ya le advirtió que el otoño será complicado y que ahora esperamos que aproveche el verano para hacer los deberes Torra cerró un poco más el escenario de su chantaje diciendo que esta legislatura va de derecho a la autodeterminación, de presos políticos y exiliados Es decir, que si Sánchez quiere mantener el apoyo esencial de los diputados de la antigua Convergencia, estos son los únicos terrenos de los que quieren hablar. Es difícil recordar un gesto que suponga un chantaje tan burdo al Gobierno de España. Puigdemont hablaba casi con nos- talgia de esta residencia en Waterloo, que, según recordó, había dejado hace cuatro meses y cuatro días para acabar en Alemania, donde ha pasado por la prisión y ha estado a punto de volver esposado a España. Ahora que no tiene sobre sus espaldas una orden europea de detención, el prófugo ha dicho que pretende seguir viajando por Europa, hasta el último rincón intentando promover la internacionalización de la causa. Pero de momento han sido medio Gobierno regional y casi todo el grupo parlamentario de PDCat quienes acudieron a Waterloo para este acto que define perfectamente la situación en Cataluña, con un gobierno para el que no hay más que un asunto y no tiene que ver con la vida y los problemas de sus ciudadanos. Aviso a navegantes Nuestros votos no eran un cheque en blanco y después del verano se acaba el periodo de gracia A Puigdemont ahora le siguen más cámaras que policías, y cada vez menos incondicionales. Ayer eran poco más de un centenar de sus partidarios quienes aguantaron el sol de justicia en esta ciudad de la periferia de Bruselas en la que se encuentra esta casa de la república en la que ayer izaron la bandera constitucional de la Comunidad Autónoma de Cataluña junto a la europea después de unos instantes de estupor porque los mecanismos no funcionaron correctamente como símbolo de resistencia. Uno de sus vecinos, sin embargo, había puesto una bandera española también de buen tamaño, en una de las ventanas que se asoma a la calle del Abogado, visible desde la ruta por la que Puigdemont tiene que pasar para entrar y salir de su actual domicilio. Puigdemont, durante su alocución ayer en la casa de la república de Waterloo REUTERS Firman un manifiesto de apoyo a los estudiantes de la entidad constitucionalista en la UAB, que fueron discriminados por la rectora por su ideología Profesores, escritores e intelectuales con SCC DANIEL TERCERO BARCELONA Fernando Savater, Andrés Trapiello, Francisco Sosa Wagner, Araceli Mangas, Carlos Martínez Gorriarán, Camilo José Cela Conde, Félix Ovejero, Roberto Blanco Valdés, Florentino Portero... y hasta cien profesores, escritores e intelectuales de toda España han firmado un manifiesto de apoyo a los estudiantes de Societat Civil Catalana (SCC) en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) después de que un juzgado barcelonés confirmase esta semana que la rectora de la UAB, Margarita Arboix, había vulnerado los derechos fundamentales de los estudiantes al impedir que estos se inscribiesen en el directorio de entidades de la UAB. Los firmantes del manifiesto piden a Arboix que rectifique, reconozca su error y ampare a los estudiantes constitucionalistas que son sistemáticamente agredidos e insultados cuando llevan a cabo actos públicos en el campus de la universidad y al equipo de gobierno de la UAB que deje de alinearse regularmente con posiciones políticas de sesgo pro nacionalista Este apoyo a los estudiantes por parte de profesores, escritores e intelectuales de toda España se fraguó en apenas 24 horas, según ha podido saber ABC, tras conocerse la sentencia del tribunal barcelonés contra la UAB y su rectora. El malestar entre los firmantes del manifiesto de apoyo es mayúsculo ya que es la primera vez que se condena a una universidad española por vulneración de derechos fundamentales por razón de opinión, de libertad ideológica, de libertad de expresión y de derecho a la educación. En el texto, dado a conocer este sábado, los firmantes expresan su solidaridad y respeto hacia los estudiantes afectados. Entre los firmantes también están Rafael Arenas, Isabel Fernández Alonso y José Domingo, miembros de SCC. Por su parte, la UAB emitió un comunicado mostrando su total desacuerdo con la sentencia judicial.