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20 ESPAÑA Entrevista con Pablo Casado gico. Yo creo que la política se basa en las ideas, y estas se fundamentan en principios y valores. Es lo que la gente está esperando. La política no puede ser mera gestión o administración. Los retos para conseguir que España sea un proyecto sugestivo de vida en común, en términos de Ortega, necesita no ampararlo en un balanza de gestión, sino claramente en una ilusión o esperanza de poder acometer ideas. Creo que una de las claves de nuestro éxito ha sido hablar de ideas, de forma pertinaz. Luego ya nos rodearemos de los mejores gestores, pero la gente ahora quiere proyectos de liderazgo político, y cuando no los encuentra en los partidos tradicionales, los busca fuera. -Hablemos de economía. Usted anunció que iba a bajar los impuestos. ¿Cuáles y cuánto? -He anunciado que hay impuestos injustos, basados en la doble e incluso la triple imposición: patrimonio y sucesiones, sobre todo. Y donaciones, con una salvedad, que hay que fijar un grado de parentesco. Son planteamientos suprimibles, no representan más allá de medio punto en el volumen de recaudación global. Luego he hablado de una bajada del IRPF, que ha parecido muy audaz, por la cifra casi simbólica de estar en el entorno o por debajo del 40 por ciento, en el tipo marginal máximo. Y el impuesto de Sociedades está en sus mínimos histórico, el 25 por ciento. Me he fijado una horquilla del 20 al 10. Creo que tenemos que ir bajando, y con tipos muy claros. Será mucho más fácil luchar contra el fraude fiscal y activar el círculo virtuoso de la economía, que es cuando hay menos impuestos, más dinero disponible, más consumo y por tanto más empleo, más gente trabajando que puede pagar menos impuestos a medida que sube la recaudación. Las bajadas de impuestos se tienen que hacer ahora, aprovechando para amortizar deuda, también. -Tenemos tres hechos que inquietan el panorama de la economía: el afán de gastar más, disparar el empleo público y subir impuestos. ¿Cómo ve el PP esos tres frentes? -Son las recetas de la izquierda de siempre: más despilfarro, mayor subida de impuestos y más red pública de empleo. El problema es que puede que pase con Sánchez como pasó con Zapatero, en 2004 no tocaron las reformas estructurales que había hecho el PP, y la inercia duró unos años. Pero puedes dejar de pedalear un tiempo y avanzar, pero si no renuevas el pedaleo te acabarás cayendo. En el caso de Sánchez es aún más irresponsable, porque sí que ha tocado los tres temas habituales. Además, lo acompaña por un crecimiento del gasto de las autonomías, que ya tenían un presupuesto muy expansivo, probablemente preelectoral, que nos recordaba a los carteles del Plan E de Zapatero. DOMINGO, 29 DE JULIO DE 2018 abc. es espana ABC Estamos preparados para El director de ABC, Bieito Rubido, charla con Casado en el despacho del presidente del PP Cree que el PSOE de Sánchez ha mostrado debilidad extrema sin capacidad de legislar: Ya es un Gobierno zombi ¿El PP ha sido poco rotundo a la hora de condenar la corrupción, e incluso de pedir perdón por ella? -Yo he sido muy rotundo siempre, pero sinceramente creo que en el campo legislativo más no hemos podido hacer, ya hay medidas draconianas en España. Sí creo que hay que insistir en los mecanismos internos, de alerta temprana dentro de los partidos políticos. Todos los casos son del pasado y lo que hay que hacer es que no se produzcan ahora. Hay experiencias en la empresa privada que son buenas. Me gusta mucho el procedimiento del toque de silbato, que son mecanismos anónimos de denuncia, por supuesto contrastables. Y en contra de lo que la opinión pública dice, cuanto mayor liberalización, menor riesgo de corrupción. ¿Cree usted, como dijo Sáenz de Santamaría, que la corrupción fue la principal causa de fuga de votantes del PP a Ciudadanos? -Fue una de las causas, además de otras. En el desafío independentista, no se visualizó que la aplicación del 155 fue iniciativa nuestra, y que si no fue más amplia fue por culpa de los socios que la apoyaron. Y el electorado no entendía que aunque no tuviéramos la mayoría no planteáramos nuestras ideas y principios. A mí me gusta el Partido Popular que ahora se manifiesta en Valencia a favor de la concertada, que en Baleares se manifiesta en contra de que a un cirujano se le imponga una lengua cooficial. Me gusta cuando nos manifestamos en Barcelona junto al resto de constitucionalitas para exigir que acabe la fractura legal y social del independentismo. Yo me he comprometido a que ese PP vuelva y que sea para quedarnos. -Hablando de Santamaría. ¿Debería intentar una carrera privada como ha hecho Rajoy, o debe quedar en el partido y qué papel tendría? -Soraya es una persona muy válida, y una compañera que ha hecho una gran labor, y yo he hecho todo lo posible por que formara parte de este pro- yecto, así como su equipo más cercano. En el Comité Ejecutivo Nacional he tenido la suerte de que 10 personas que fueron en su lista, de 35 que presentó en el Congreso, ya están integradas. La integración ha sido real, he cumplido mi promesa. Pero he dejado vacante una plaza de libre designación. Y ojalá se quiera incorporar. ¿Le parece justo que ella plantease que debería tener un 40 por ciento en la configuración de la dirección? -Es un planteamiento inédito en cualquier partido político. Tuve que dejar muy claro que en el PP nunca ha habido corrientes, negociaciones entre compañeros, no puede haber cuotas o bloques. Lo que hay son personas, muy válidas, y quiero contar con ellas. Hay que mirar hacia delante. Tengo el máximo respeto a Soraya y su candidatura, y necesito a los mejores conmigo. ¿Teme que haya una corriente crítica dentro del PP, liderada por ella, que espere al acecho por si estamos ante una presidencia de transición? -No, en absoluto. Sinceramente, lo que he visto es que el partido está contento, que el militante está contento, que se ha despertado mucha ilusión, mucha esperanza de futuro, y eso es al final lo que hace que el proyecto esté