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12 OPINIÓN VIDAS EJEMPLARES PUEBLA LUNES, 23 DE JULIO DE 2018 abc. es opinion ABC LUIS VENTOSO BURRAMIA OXONIENSE Milagro: Sánchez ha recuperado la economía en dos meses N una ocasión tuve la oportunidad de charlar con el formidable Mark Freuder Knopfler, allá en su estudio cerca de la ribera del Támesis, a su paso por Hammersmith. El maestro de la guitarra está más considerado en la Europa continental que en su propio país, donde por esnobismo la prensa especializada lo ignora y muchos aficionados lo consideran eso que se denomina un placer culposo Allá ellos. Knopfler resultó ser un hombre corpulento y reflexivo, de mirada azul tristona, tamizada por su fino sentido del humor judío inglés. Hablando de periodismo, oficio en el que hizo sus pinitos de chaval, se reveló como un fiel lector de prensa. Explicó que cada día leía un periódico de izquierda y otro de derecha: Compro el Telegraph y el Guardian y luego me hago mi propia composición de lugar Buena receta. Como a Knopfler, a mí también me agrada ojear el gran periódico laborista británico, fundado en 1821 como The Manchester Guardian Ayer, en su edición dominical, me llamó la atención un artículo titulado Las propuestas laboristas todavía pueden triunfar si observan el éxito español Lo firmaba el profesor y economista Will Hutton, de 68 años, profesor en el Hetford College de la Universidad de Oxford, antiguo ejecutivo en la City, excorresponsal económico de la BBC y exdirector de The Observer Una figura de excelentes credenciales. Lástima que el artículo incurra en una decepcionante burramia sobre España, a pesar del aura oxoniense del autor. Hutton explica que gracias a desenterrar a Franco del Valle de los Caídos, Sánchez ha logrado construir una gran coalición progresista. También señala que una abrumadora mayoría de españoles apoya la exhumación, lo cual es discutible. A continuación, con esa condescendencia tan inglesa a la hora de enjuiciar a nuestro país, el profesor oxoniense explica que lo del Valle de los Caídos muestra el deseo de España de llegar a ser un país moderno al frente de los países europeos Entonces, ¿qué es ahora? ¿Un país decimonónico e irrelevante en Europa? Sin Sánchez en La Moncloa y con Franco olvidado en su tumba, España, Mr. Hutton, ya era un país perfectamente moderno y uno de los importantes de la UE, por simple razón de peso económico y demográfico. Pero el gran momento llega cuando Mr. Hutton celebra que Sánchez dirige una recuperación económica que le permitirá hablar de redistribución de la riqueza y reconstruir el contrato social español Aquí el ensayista plantea un milagro. Sánchez llegó al poder el pasado 2 de junio. ¿Cómo ha logrado recuperar la economía en menos de dos meses? La respuesta radica en el sectarismo del autor, que omite por completo que fue el Gobierno conservador de Rajoy el que dio la vuelta a la recesión y logró que España sea el país grande de la UE que más crece. También omite Hutton, por supuesto, que Sánchez gobierna tras haber sido vapuleado en dos elecciones consecutivas, y que lo hace merced a un acuerdo desleal con los separatistas antiespañoles. Diagnóstico de un pobre ignorante de un atrasado país meridional: mal están el legendario periodismo progresista inglés y la gloriosa Universidad de Oxford si este es el nivel de rigor de sus sabios. E EL ÁNGULO OSCURO JUAN MANUEL DE PRADA EL ULTRADERECHISTA CASADO La frustración del votante de derechas ha hallado consuelo con la elección de Pablo Casado E N su Discurso sobre la situación de Europa, Donoso Cortés lanzaba una diatriba feroz contra Narváez y sus liberales moderaditos, convencidos de que la preocupación economicista bastaría para mantener la estabilidad de su gobierno. Donoso advertía que la cuestión económica siendo importante, debe ocupar un lugar subalterno en la jerarquía de preocupaciones políticas; y que anteponer la cuestión económica a las cuestiones políticas verdaderamente prioritarias, lejos de vencer el peligro de la expansión del socialismo, no hace sino darle vigor, porque el socialismo es hijo del economicismo, como el viborezno, que nacido apenas devora a su madre, es hijo de la víbora Donoso consideraba que la preocupación primera de un gobernante debe ser lograr la unión de las inteligencias en lo que es verdad, la unión de las voluntades en lo que es honesto, la unión de los espíritus en lo que es justo Y que cuando lo que es verdadero, honesto y justo es pisoteado, con la excusa de solucionar la cuestión económica, lo único que se logra es que los pueblos acaben alistándose en las filas de la revolución. El error de Narváez denunciado por Donoso es el mismo que cometió Rajoy, que con su obsesión economicista se avino a conservar las leyes podridas de los socialistas, provocando entre sus votantes frustración, hastío y desencanto. Y dando alas a otras formaciones igualmente incapaces de defender lo que es verdadero, honesto y justo; pero dispuestas a camelar a los votantes de derechas desencantados con aspavientos y pichabravismos varios. La frustración del votante de derechas ha hallado de repente consuelo con la elección de Pablo Casado, que promete volver a hacer política, frente a una progre reprimida como Soraya Sáenz de Santamaría, que pretendía conducir a la derecha española hacia el redil eutanásico. Para evitar este final indecoroso, los compromisarios del Partido Popular han elegido sin rebozo a un hombre con un currículum de tócame Roque que, sin duda, alimentará algunos escandaletes mediáticos durante los próximos meses. Pero si el doctor Pedro Sánchez puede viajar tan pichi en avión oficial para asistir a conciertos de rock, después de doctorarse con una tesis de aire negroide (aunque el negro tenga alma y camiseta blanca) ¿por qué no va a poder Pablo Casado liderar la derecha con su currículum de tócame Roque? En los últimos días, Pablo Casado se ha movido flanqueado por Adolfo Suárez Illana, lanzando así un recado demoledor a los naranjitos que han querido por todo el morro apropiarse del legado de su padre y que, de repente, se han quedado desdibujados y fuera de foco. Resulta, en verdad, irrisorio que la izquierda se esté esforzando en caracterizar a un hombre tan moderadito como Pablo Casado, que no hace otra cosa sino invocar los consensos de la Transición como un ultraderechista furioso, tan sólo porque haya osado pronunciarse tímidamente contra la memoria histórica de los comisarios políticos o contra la ideología de género. Con su histerismo, la izquierda revela su temor a una derecha que no se limite a solventar la cuestión económica, mientras se allana ante los paradigmas culturales de la izquierda, como hasta ahora ha hecho siempre, lo mismo con Rajoy que con Aznar. Sospecho que ese temor de la izquierda se revelará, a la postre, infundado; pues, para lograr la unión de las inteligencias en lo que es verdad, la unión de las voluntades en lo que es honesto, la unión de los espíritus en lo que es justo se necesita algo más que invocar el consenso que es el punto de encuentro de los hombres sin principios. Otros lo llaman centro y es el cebo en el que tarde o temprano acaban picando todos los líderes de la derecha, por hacerse perdonar (en vano) su pecado original.