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26 ESPAÑA VIERNES, 20 DE JULIO DE 2018 abc. es espana ABC La batalla de Bailén El 19 de julio de 1808 se libró la batalla de Bailén en la que los españoles militares y civiles unidos derrotaron por primera vez, en campo abierto, a las tropas de Napoleón. Aquella batalla supuso el despertar de la identidad de una nación que ahora disponía de fuerza moral para levantarse en armas contra sus invasores. Durante la batalla, en la que el general Castaños venció al general Dupont, los españoles recibieron un gran apoyo por parte de la población de Bailén. Mientras los franceses, sedientos, se abrasaban bajo el sol y sus cañones se sobrecalentaban, las mujeres andaluzas llevaron agua en sus cántaros para saciar la sed de los españoles y enfriar su artillería. EP Los Reyes son recibidos en el Museo de la Batalla de Bailén por un pelotón de vecinos recreadores de la batalla vestidos con uniformes de época Multitudinaria acogida a los Reyes en el aniversario de la histórica derrota de las tropas invasoras de Napoleón Bailén volvió a echarse a la calle 210 años después de la batalla ALMUDENA MARTÍNEZ- FORNÉS MADRID D oscientos diez años después de escribir una de las páginas más gloriosas de la historia de España, los vecinos de Bailén volvieron a echarse ayer a las calles para ofrecer un multitudinario recibimiento a los Reyes. Este municipio andaluz de unos 18.000 habitantes llevaba años esperando la visita de la Familia Real la última fue la de la Reina Isabel II en 1862 y ayer ese deseo se hizo realidad. Don Felipe y Doña Letizia se sumaron a los miles de vecinos que cada 19 de julio recuerdan la batalla de Bailén en la que los españoles militares y civiles unidos derrotaron en 1808 por primera vez, en campo abierto, a las tropas de Napoleón. Algo que ningún otro Ejército había logrado antes. Aquella batalla, en la que el general Castaños venció al general Dupont, cambió la historia del continente europeo y el concepto que Napoleón tenía de los españoles, pero también supuso el despertar de la identidad de una nación que recibió una inyección de optimismo para defender su inte- gridad y levantarse en armas contra sus invasores. Bajo un calor sofocante como el del día de la famosa batalla los Reyes rindieron homenaje a la historia de Bailén. Durante la visita, de casi dos horas de duración, estuvieron acompañados por la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto; la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Diaz, y el delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. Vivas y aplausos Los Reyes llegaron en helicóptero al campo de fútbol y se trasladaron en coche hasta la plaza del Ayuntamiento, que se encontraba a rebosar de personas. Entre vivas y aplausos, allí les esperaba la corporación municipal, encabezada por el alcalde, Luis Mariano Camacho, que entregó el bastón de mando a Don Felipe, así como la llave de oro de la ciudad. Los Reyes saludaron a los vecinos desde el balcón del Ayuntamiento y recorrieron a pie el camino hasta la Iglesia de la Encarnación, donde depositaron una corona de laurel con la bandera de España ante el panteón del general Francisco Javier Castaños, I duque de Bailén, el militar que venció a los franceses y que murió a los 92 años en Madrid en la penuria económica. Desde la Iglesia de la Encarnación, los Reyes se dirigieron en coche hasta el Museo de la Batalla, donde fueron recibidos por una salva de fusilería de un pelotón de vecinos recreadores de la batalla vestidos con uniformes de época. Don Felipe y Doña Letizia recorrieron la exposición, que muestra los inicios y las causas de la Guerra de la Independencia (1808- 1814) pero también sus consecuencias, y conocieron de primera mano el armamento utilizado, la historia de los personajes más reseñables y el papel crucial y decisivo que los vecinos de Bailén desempeñaron en la batalla. Y es que hubo dos llamativos factores locales que influyeron en la derrota de los franceses: el calor extremo que se registró ese día en Bailén, con temperaturas de más de cuarenta grados, y la pericia de los 400 garrochistas andaluces, convertidos en lanceros durante la batalla. Cuentan las crónicas que mientras duró el combate, que empezó hacia las tres de la madrugada y cesó antes de las seis de la tarde, los españoles recibieron un gran apoyo por parte de la población de Bailén. Mientras los franceses se abrasaban, las mujeres andaluzas llevaron agua en sus cántaros para saciar la sed de los españoles y ayudaron a enfriar sus cañones. De garrochas a lanzas También fue clave el papel de los garrochistas, la mayoría de Utrera y Jerez. Estos jinetes estaban acostumbrados a picar, derribar y conducir al ganado bravo por los campos andaluces, y en la batalla de Bailén sustituyeron las puyas de sus garrochas por puntas de lanza y diezmaron a las tropas francesas con sus temibles cargas. La batalla de Bailén supuso una inyección de optimismo para los patriotas españoles, pero también fue interpretada como una advertencia por Napoleón Bonaparte, que se trasladó a España para ponerse al frente de sus tropas y vengar la afrenta. Tras la batalla fueron necesarios seis años de guerra para que España expulsara al invasor. Honores al militar Don Felipe y Doña Letizia rindieron honores al general Castaños, fallecido en la penuria económica La ayuda de las mujeres Las mujeres jugaron un papel clave en la batalla porque llevaban el agua en cántaros a los soldados