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ABC VIERNES, 20 DE JULIO DE 2018 abc. es opinion OPINIÓN 15 TIEMPO RECOBRADO TRIBUNA ABIERTA CARTA AL DIRECTOR DE LA RAE POR EUGENIO NASARRE El dictamen solicitado por el Gobierno es una trampa que puede ser letal para la institución cual fuese el régimen político de nuestra azarosa historia. Y preservar ese prestigio es vital para una institución que cumple una función tan fundamental en lo que es el más precioso tesoro que tenemos los españoles: su lengua, hablada por más de 550 millones de personas. Y es un tesoro que además no nos pertenece. Porque, señor director, el dictamen solicitado es una trampa, que puede ser letal para la institución. Sea cual sea su contenido, indefectiblemente la Real Academia Española se verá involucrada en una batalla político- ideológica de alcance imprevisible. Y lo estará a petición de parte. Líbreme Dios que se piense que esté defendiendo una institución muda. En absoluto. La Real Academia Española debe hablar, como ya lo hace, en los temas que atañen a la unidad de la lengua, a su corrección, a la evolución de sus usos y de su léxico, cuando lo considere conveniente, con plena libertad y con la autoridad que muchos le reconocemos. Vivimos en unos momentos muy delicados de la vida nacional. Son esos momentos cuando adquieren mayor valor las instituciones de que a lo largo de nuestra historia nos hemos ido dotando. Preservar su carácter, su independencia y su prestigio resulta más necesario que nunca. Ningún gobierno debe entrar en ellas como elefante en cacharrería. Y entiendo que esta iniciativa del Gobierno es de una gran osadía y muestra una falta de conocimiento y de consideración a lo que la Real Academia Española es y representa. Acepte estas reflexiones, querido director, por mi aprecio a la institución que dirige. Nacen de la grave preocupación que me ha suscitado el planteamiento del Gobierno de cambiar el lenguaje de la Constitución. Porque sé que tal operación va mucho allá que cambiar su lenguaje. EUGENIO NASARRE FUE PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE EDUCACIÓN Y CULTURA DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS PEDRO GARCÍA CUARTANGO LA CONCIENCIA DESGRACIADA DEL PP El PP no ha logrado superar esa necesidad de redención que le ha humillado frente a una izquierda que siempre ha esgrimido su superioridad moral ROFESO el mayor respeto a la Real Academia Española y a todas las ilustres personas que forman parte de la corporación que tan dignamente dirige. Precisamente en virtud de ello me permito expresarle encarecidamente un ruego. Lo voy a decir lisa y llanamente: declinen, por favor, la invitación del Gobierno de elaborar un dictamen sobre la revisión del lenguaje de la Constitución. Lo pueden hacer cortésmente. Conforme a sus estatutos vigentes (sancionados por el Rey Juan Carlos I por Real Decreto de 9 de julio de 1993) no figura ni directa ni indirectamente entre sus atribuciones y misiones la evacuación de este tipo de dictámenes. Escapa de sus competencias. Tampoco figuraba en sus precedentes estatutos, los de 1715, 1848, 1859 y 1977. La Real Academia Española ni ha sido ni es un órgano consultivo del Gobierno y, por lo tanto, no está obligada a satisfacer el requerimiento a la Docta Casa que los españoles hemos conocido por boca de la vicepresidenta del Gobierno. Pero, además, me lo parece así, declinar la invitación del Gobierno es un deber de la institución. La gloriosa historia de la Real Academia Española y su prestigio acreditado a lo largo de sus tres siglos de vida se deben en buena parte por haber sabido mantener una escrupulosa independencia de los poderes, fuese Carmen Calvo P L JAIME GARCÍA mayoría cumple con su función social Pasaron solamente unas horas entre las dos versiones, convirtiéndolas en chocantes. Otra más: el urgente acercamiento de etarras a prisiones vascas o a sus aledaños, con lo que se beneficia a los pistoleros, ignorando el sufrimiento de las familias de las víctimas y a quienes apoyamos a estas. Las prisas, señor Sánchez, de nuevo las prisas. Pero hay más: su Gobierno pone buenas caras al golpismo recibiendo en La Moncloa a Torra luciendo su provocador lazo amarillo, concediendo a su vez beneficios penitenciarios a jefes golpistas sin ánimo de arrepentimiento y, en el colmo de los colmos, acepta juzgar a Puigdemont por delito menor. ¿Le parece poco? Por razones de espacio omito intencionadamente otros asuntos preocupantes que no tienen cabida en este escrito. Si ABC me lo permite, los dejamos para otra ocasión. ARTURO ESPINOSA FERNÁNDEZ MADRID dez, y el no saber estar, fallando al respeto e hiriendo la sensibilidad de los católicos y cristianos. Escenas intolerables y obscenas, que las autoridades no quieren ver y miran para otro lado. Habrá de todo, como en botica, pero si reclaman tolerancia, que cumplan con las mínimas normas de respeto al prójimo. ÁNGEL DE VEGA GÓMEZ OVIEDO Respeto para todos El pasado 7 de julio tuvo lugar en Madrid el desfile- celebración del orgullo gay (culminación de una semana, antes era un día) y vuelven a reincidir, como es habitual, en la blasfemia (hacia Jesucristo) anticatolicismo, chabacanería, grosería, desnu- Pueden dirigir sus cartas y preguntas al Director por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid, por fax: 91 320 33 56 o por correo electrónico: cartas abc. es. ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. A campaña para elegir líder en el PP ha servido para demoler uno de los mitos más afianzados en el partido: el de la unidad. Aunque a lo largo de estas semanas no han quedado claras cuáles son las diferencias ideológicas entre Soraya y Casado, sí hemos podido constatar la existencia de antagonismos personales y de una cruda lucha por el poder. En resumen, lo mismo que sucedió en el PSOE entre Pedro Sánchez y Susana Díaz. A estas alturas no cabe sorprenderse de que ninguno de los dos candidatos a sustituir a Rajoy haya sido capaz de explicar su proyecto político porque el PP como el PSOE se han convertido hace mucho tiempo en maquinarias de poder donde se pugna en torno a eslóganes sin un serio debate de ideas. Ha habido, sin embargo, en esta campaña un rasgo específico que caracteriza la acción política del partido de la calle Génova y que, siguiendo la metáfora de Hegel, podríamos llamar una conciencia desgraciada. Esa conciencia es la inferioridad moral de la derecha, profundamente arraigada en el PP, que todavía siente la necesidad de una legitimación que la izquierda se arroga desde el comienzo de la Transición. Desde que llegó al poder, el Gobierno de Sánchez ha centrado su acción política en una serie de gestos que denotan que los socialistas están convencidos de que la historia está de su parte y que tienen una superioridad ética que les permite nombrar a dedo la dirección de RTVE o sacar a Franco de su tumba. Sánchez no tiene ni la menor necesidad de pactar con la oposición porque gobierna con el prurito de quien encarna los valores del progreso y la democracia. Carece de mayoría parlamentaria, pero eso es lo de menos cuando se posee la Razón. Por el contrario, Soraya y Casado se esfuerzan en demostrar que son líderes que nada tienen que ver con el pasado del partido y que son demócratas y progresistas de pura cepa. Se percibe en ellos esa conciencia desgraciada de la derecha que todavía tiene el complejo de sus vínculos históricos con el franquismo. La obsesión de los dos aspirantes es recuperar los tres millones de votos que les ha arrebatado Ciudadanos, pero nada dicen sobre si van a bajar o subir los impuestos, cómo van a reformar la educación o sobre la estrategia para plantar cara al nacionalismo porque les da miedo de que les tachen de derechas. El PP es la formación política que más tiempo ha gobernado en los últimos 20 años, pero no ha logrado superar esa necesidad de redención que le ha acomplejado frente a una izquierda que siempre ha esgrimido su superioridad moral. Ese es el lastre que impide al PP plantearse como una alternativa atractiva y fiable, sin la obsesión de obtener una legitimidad que no necesita porque ni Casado ni Soraya habían nacido cuando murió Franco.