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ABC DOMINGO, 1 DE JULIO DE 2018 abc. es opinion LA TERCERA 3 F U N DA D O E N 1 9 0 3 P O R D O N T O R C UAT O LU C A D E T E NA CÉSAR VALLEJO EN EL CORAZÓN POR GONZALO SANTONJA Tras esos años de luces y sombras, con amigos y proyectos pero también con zozobras y dificultades económicas, del drama de la Guerra (in) Civil le brotó España, aparta de mí este cáliz, canto de angustia y amargura que desemboca en esa advertencia, terrible por lúcida, de ¡Cuídate España, de tu propia España! los ochenta años de la muerte del gran poeta peruano y de la publicación, en circunstancias épicas, de su deslumbrante España, aparta de mí este cáliz, acabado de imprimir el 20 de enero de 1939 bajo la dirección de Manuel Altolaguirre en el monasterio de Montserrat por soldados de la República que fabricaron el papel, compusieron el texto y movieron las máquinas para las Ediciones Literarias del Comisariado del Ejército del Este (tirada de 1.100 ejemplares, 250 numerados) se celebra en Salamanca, en el marco del VIII centenario de su Universidad, un congreso, organizado por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, USAL, Catedra Vallejo (Lima) y Academia Peruana de la Lengua para recordar y profundizar en la vida y pasión española del poeta de Santiago de Chuco, que nunca se sintió extranjero en España. De hecho, al hilo de su primer viaje, desde París y en octubre 1925, remitió a la revista limeña Mundial una crónica que a las claras pone de manifiesto esa identificación: Voy a mi tierra sin duda escribe. Y a renglón seguido añade, haciendo del idioma el nexo de unión: Vuelvo a mi América hispana, reencarnada por el amor del verbo que salva las distancias en el suelo castellano asentado primero en Madrid, el rompeolas machadiano de todas las Españas, y viajero pocos años después tierras adentro, Toledo, Burgos, San Sebastián, Salamanca, León o Astorga, allí acogido en su casa familiar por los Panero. Amigo de Alberti, a cuyo lado firmó en 1933 tal vez el primer manifiesto mundial contra Hitler, García Lorca, que apoyó el estreno (frustrado) de sus obras teatrales, Bergamín y Gerardo Diego, impulsores y prologuistas de la reedición de Trilce (Madrid, CIAP, 1930) Marichalar o, entre otros destacados intelectuales, Ricardo Gullón, quien más tarde lo recordaría en La Granja del Henar sentado a una mesa, junto al ventanal de la derecha, delgado, tez ligeramente cobriza, manos delicadas que accionaba sobriamente, tocado con un sombrero de fieltro gris y ancha cinta de seda oscura rodeado por un nutrido grupo de fieles, amigos y correligionarios en una especie de miniseminario marxista ahogado por la algarabía y la turbulencia de la tertulia hispana A paña Nacionalista de Antonio Ruiz Vilaplana, abogado, presidente del Colegio de Secretarios Judiciales de Burgos y secretario de su Juzgado de Instrucción y de la Comisión de Incautación de Bienes, cargos que le llevaron a manejar informes confidenciales y le obligaron a asistir a infinidad de levantamientos de cadáveres anónimos, en el bolsillo de la chaqueta de uno de los cuales hallamos un papel rugoso y sucio, escrito a lápiz, torpemente y con faltas de ortografía abisa a todos los compañeros y marchar pronto decía, nos dan de palos brutalmente y nos matan como lo ben todo perdío no quieren sino la barbaridad quel hombre, sigue Ruiz Vilaplana, no exageraba, y la certeza de su aviso pronto había de comprobar el desgraciado, pues el forense apreció además de las heridas mortales un apaleamiento grande, que había quebrantado el cuerpo Un cadáver sin nombre, uno más, ya que, como ocurría siempre, nadie se atrevía a identificarlo A partir de ahí César Vallejo, conmocionado, inventó el nombre de Pedro Rojas: Pedro por Petrus, piedra, firme como una roca y Rojas, en plural, posiblemente por las banderas rojas del Partido Comunista. Además del nombre, también fue de JAVIER CARBAJO su cosecha la ciudad: Miranda de Ebro, llevando así la contraria al relato de Ruiz Vilaplana: Uno de los primeros Tras esos años de luces y sombras, con ami- asesinados que nos hizo actuar y que se halló gos y proyectos pero también con zozobras y di- junto al cementerio de Burgos, era el cadáver de ficultades económicas, del drama de la Guerra un pobre campesino de Sasamón; apareció jun (in) Civil le brotó España, aparta de mí este cáliz, to a una morena de trigo Era un hombre recanto de angustia y amargura que desemboca lativamente joven, fuerte, moreno, vestido poen esa advertencia, terrible por lúcida, de ¡Cuí- bremente, y cuya cara estaba horriblemente desdate España, de tu propia España! Impreso, figurada por los balazos como señalé al comienzo, por Altolaguirre a coDe Sasamón, no de Miranda, y tampoco Pemienzos de 1939 y reeditado al comienzo del exi- dro Rojas, personaje literario, sino Eutiquio Marlio por Juan Larrea en las Ediciones Séneca de tín Triana, campesino y con un hermano herreJosé Bergamín (México, 1940) aquella primera ro, hombre de izquierdas, afín al PSOE y alcaledición se creyó irreparablemente perdida has- de de dicha villa, asesinado él y asesinado ta que Julio Vélez y Antonio Merino, estudiosos igualmente el otro alcalde de izquierdas de loal respecto fundamentales, descubrieron cuatro calidad (Paulino Campos Cuasante) datos inejemplares en el monasterio de Montserrat, de dudables a partir de la lista de represaliados eslos que al parecer únicamente quedaría uno, mag- tablecida por la Asociación de Memoria Históníficamente reproducido en facsímil por Ardo- rica mirandesa y las pesquisas casa por casa y ra Ediciones en 2012, con un epílogo estupendo familia por familia del historiador Isaac Rilova. de Alan E. Smith, estando todavía pendiente una Desde tales aportaciones se tiñen de claridad el edición que ponga los puntos de la realidad so- desencadenante del poema Pedro de Rojas bre las íes de algunas interpretaciones, válidas mundialmente conocido, y la génesis España, aparta de mí este cáliz, poemario, como diría en su momento pero no tanto ahora. Por ejemplo, el nombre verdadero de Pedro Luis Cernuda, en que la angustia se abre paso Rojas, aquel supuesto ferroviario de Miranda entre los huesos, y remonta por las venas de Ebro que solía escribir con su dedo grande hasta abrirse la piel La vigencia de la poesía en el aire. ¡Viban los compañeros! héroe li- sobre el crimen. terario que Vallejo cuajó a partir del testimoGONZALO SANTONJA ES ESCRITOR nio de Doy fe Un año de actuación en la Es- A