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58 TOROS DOMINGO, 24 DE JUNIO DE 2018 abc. es cultura toros ABC Manzanares y un bravo Disparado Corta dos orejas en una justa corrida de Juan Pedro y sale a hombros con Carretero FERIA DE HOGUERAS PLAZA DE TOROS DE ALICANTE. Sábado, 23 de junio de 2018. Cuarta corrida. Tres cuartos largos de entrada. Toros de Juan Pedro Domecq, muy justos de presencia algunos, flojos en general; destacaron el extraordinario 5 y el 6 MORANTE DE LA PUEBLA, de catafalco y oro. Pinchazo y estocada atravesada (saludos) En el cuarto, dos pinchazos, otro hondo y descabello (silencio) JOSÉ MARÍA MANZANARES, de azul marino y oro. Dos pinchazos y estocada (silencio) En el quinto, estoconazo pelín desprendido (dos orejas) DIEGO CARRETERO, de blanco y oro. Pinchazo y estocada. Aviso (oreja) En el sexto, estocada algo desprendida (dos orejas) Diego Carretero y José María Manzanares salen a hombros del coso alicantino VIGUERAS ROSARIO PÉREZ ALICANTE o acusó Diego Carretero el paso del utrero al eral, perdón, al toro, con una anovillada corridita de Juan Pedro Domecq, tan vacía por fuera como por dentro en su primera parte y con menos aguante que una pompa de jabón en una guardería. Un desfile de flojos en el tramo inicial, tanto que cuando se hizo el descanso y la gente comenzó a hincar el diente en las empanadas y a pasar la bota de vino de grada a grada, el primero parecía un gran toro, que de grande no tuvo nada... Al menos se sostuvo, duró y se movió, pese a protestar por su contada fortaleza. Había ganado terreno Carretero en los lances de saludo al juampedro de su alternativa, con unas bonitas verónicas, rematadas con dos medias de mucho gusto. Rezongana portaba calidad, pero estaba cogido con alfileres. El albaceteño se dobló ante él con buenos modos y ligó sobre la diestra. El de Domecq iba y venía, aunque se defendía por sus justas fuerzas, lo que impedía que las tandas surgieran con total limpieza, pero el clásico concepto de Carretero, que improvisó una doblada con su aquel, ahí quedó. Acabaría luego metido entre los pitones, con unos jaleados circulares invertidos. Como decíamos, no se le notó el paso del utrero al cuatreño, pues novillos más serios habrá matado... Y de pinchazo y estocada pasaportó al de la ceremonia para inaugurar el marcador de trofeos. El segundo se pegó un temendo volatín a la salida del piquero. Era un juampedro de verde que te quiero verde más flojo que la risa de un club cómico, N la veraniega tarde, la gente echó la vis- na pintura jabonera, ni un animal que ta atrás al invierno, piropeaban al ma- planeara con semejante profundidad, tador y hablaban de la cabalgata de los pero hubo uno que se le acercó y que Reyes Magos, en la que salió se coronó rey del espectáculo: Manzanares Por eso le el más aparente quinto. Brahan echado un toro de juvura y humillación en las CARTEL guete soltó con no telas manzanaristas, DE HOY poca guasa mi vecino que cosió los derechaToros de Domingo de localidad. La cosa zos, vistos con la iluHernández y es que este Ocioso sión de un oasis en Garcigrande se desmoronaba solo medio del desierto. Tepara Enrique Ponce, con sentir la brisa menía una fijeza extraorEl Juli y diterránea. Nada pudo dinaria Disparado al Cayetano hacer el alicantino, que que Manzanares cuajó a tras el paseíllo había recibisu manera, sin acabar de redo el trofeo a la faena más ardondear, mejor mediada su latística de 2017. bor, vivida con pasión. Lástima que no se recreara más con la izquierda, pues Esperando a Ombú dibujó unos naturales estupendos. El Tras la merienda, muchos soñábamos espadazo desató el delirio y la doble aún con un Ombú como ese bravo y pañolada. Disparado que salvó el delicioso toro de Juan Pedro Domecq honor de la divisa, mereció mayor prelidiado en San Isidro. No salió ningu- mio que una ovación. No quería quedarse atrás el toricantano y saludó con vibrantes largas cambiadas al sexto, otro ejemplar con buen son, al que Carretero trazó una dispuesta faena merece más oportunidades y al que cazó con habilidad. El triunfalismo desencadenó las dos orejas. ¿Qué pensará Roca Rey tras ningunearle el día anterior un faenón? Menos fortuna tuvo Morante, con un lote inservible. Si deslucido había sido su primero, el cuarto al que recibió por chicuelinas reponía y a la vez apenas se mantenía en pie. Demasiado está sacando de un toro que quiere hacer el pino resumió un espectador. Cuando cayó el animal, saltó la noticia: gritos de ¡toro, toro! del santo público alicantino. Y su petición llegó con Disparado ¡Qué gran juamMorante de la Puebla, sin suerte con su lote, dejó detalles con sabor pedro! Una gozada para soñar... pero el usía reservó el moquero para mejor ocasión. En cualquier caso, no perdíamos la fe. Ahí estaba un torero diferente a todos: Morante de la Puebla, que nos regaló unos ayudados y un hondo pase de pecho, con remates antiguos. Maravillas con la mano de la cuchara, a cuentagotas por la cansina embestida aun con cierta calidad ¡Qué despacito toreó! Contrastaba lo insípido de Pamplinoso con el sabor de los derechazos (no brotarían muletazos así en todo el festejo) Cuando cambió a la zurda, el animal se puso a escarbar y protestó. Nos quedamos con más ganas de una tauromaquia que no se estila, más que nada porque Morante solo hay uno. José María Manzanares se lució en la bienvenida a otro animal escaso de todo, que recibió un puyazo más fuerte en la divisa que luego en el caballo. Ni para un análisis, que diría el 7 de Madrid. En medio del aburrimiento de