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34 INTERNACIONAL DOMINGO, 24 DE JUNIO DE 2018 abc. es internacional ABC Crisis de inmigración en Europa Cumbre de urgencia para salvar a Merkel y frenar el populismo italiano Buscan una postura común, con el refuerzo de las fronteras, para salvar la cita oficial del 28 y 29 de junio ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL EN BRUSELAS ingún alto funcionario europeo negará que en estos momentos la Unión atraviesa uno de los momentos más graves. La crisis migratoria ha afectado a lo que sería el equivalente al sistema nervioso central del organismo comunitario. Nunca antes se había producido una situación tan grave. Ni siquiera el Brexit, que por su propia naturaleza es un fenómeno que se circunscribe a los propios británicos y que en el fondo había tenido una especie de efecto vacuna. La cumbre extraordinaria de emergencia convocada para hoy es la prueba más evidente de que las cosas han llegado a un punto en el que no hay ningún peligro que se pueda descartar, incluyendo los más graves. La cumbre de emergencia, convocada en domingo y cuatro días antes de un Consejo Europeo formal, tiene dos objetivos. El primero, tratar de evitar que el jueves se haya producido un alineamiento completo sobre la cuestión de los refugiados entre el Gobierno italiano y los reticentes cuatro países de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia) El segundo que depende del primero es salvar el pellejo político de la canciller alemana Angela Merkel, que se ha convertido en rehén de su propia política de apertura y que tiene que apagar el incendio en el seno de su propia coalición, en las filas mismas del centroderecha. La discusión ha provocado una brecha inédita en un aspecto que afecta a los valores fundamentales, pero a su vez está extendiendo una ola de descontento que se manifiesta en las sucesivas victorias electorales (o en las encuestas) de los partidos que defienden pura y simplemente el fin de la política de tolerancia con la inmigración. Por encima de los datos que arrojan las pirámides demográficas de no pocos países, la llegada masiva de inmigrantes del sur, musulmanes o africanos, ha creado una atmósfera de rebeldía en todas partes. La Comisión anunció el viernes que N Policías y sanitarios italianos registran a un grupo de inmigrantes en Pozallo AFP Claves para entender la cita La rebelión de Baviera R. SÁNCHEZ BERLÍN El giro radical de Italia A. G. F. ROMA El grupo de Visegrado E. SERBETO BRUSELAS Baviera es la región más afectada por la llegada de refugiados a Alemania a través de la frontera austriaca y, ante la inminente pérdida de votos en las elecciones regionales de octubre, la Unión Socialcristiana (CSU) ha optado por tensar la cuerda con Berlín y que amenaza esta vez con derribar el gobierno alemán. Ignorando los acuerdos de gran coalición y el artículo 65 de la Constitución, que establece que en caso de diferencia de criterio entre un ministro y el canciller federal prevalece el de este último, el ministro de Interior Horst Seehofer se ha declarado en rebeldía y ha ordenado cerrar el paso en la frontera a solicitantes de asilo, revocando así de forma unilateral el acuerdo Schengen. La llegada de la xenófoba Liga Norte al gobierno, ha cambiado radicalmente la política migratoria de Italia, que hasta ahora se había caracterizado por la acogida de todos los desesperados que llegaban a sus costas. En esa tarea, Italia se ha sentido sola, aislada de Europa, lo que ha favorecido el viento xenófobo y racista de la Liga. La nueva estrategia de su líder, el ministro del Interior, Matteo Salvini, es la de cerrar los puertos de Italia a las naves de las ONG cargadas de inmigrantes. Buena parte de la opinión pública aplaude a Salvini, quien ha irritado a diversos países europeos, en particular a Francia. No es casual que Salvini haya echado un pulso a Europa en vísperas de la cumbre de hoy. Los cuatro países del grupo de Visegrado han optado por primera vez desde que son miembros por enfrentarse de manera expresa al resto de los socios comunitarios. Encabezados por los populistas de la ulgraderecha del PiS polaco y por el efervescente primer ministro húngaro Viktor Orban, han decidido que no aceptarán en ningún caso las imposiciones de acoger a inmigrantes. Ya les obligaron una vez hace dos años y después comprobaron que tampoco funcionó el sistema de reparto de refugiados, cuando estos quieren irse a otro país. Teniendo en cuenta el ambiente que reina en estos países, es evidente que si no los confinan en lugares cerrados, se van. Nadie quiere quedarse allí.