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82 DEPORTES La decimotercera BUENOS AIRES DOMINGO, 27 DE MAYO DE 2018 abc. es deportes ABC Así lo vivió el madridismo Euforia madridista en Una Bombonera blanca territorio comanche CARMEN DE CARLOS CORRESPONSAL EN BUENOS AIRES ¡Reyes de Europa, somos los reyes de Europa! ¡Madrid campeón, Madrid hay uno solo, yo te quiero yo te adoro estás en mi corazón! La peña madridista de Buenos Aires estalló de alegria. Un centenar amplio de merengues, nacidos y criados en Argentina, saborearon una victoria soñada. En un rincón del barrio de Palermo el grito de ¡Hala Madrid! sacudía a vecinos y turistas. Las estrofas de diferentes temas del cancionero de la Peña se hicieron coro hasta en el gol anulado a Benzema. El pub Sullivan s, la sede este sábado del ma- Hinchas blancos en Buenos Aires ABC dridismo porteño terminó convocando hasta a las cámaras de televisión de una emisora cercana. Las mesas se movían como en la Bombonera y en cada gol el tablero resistía los saltos y zapateos de los aficionados. La mayoría eran argentinos pero hasta brasileños leales al Madrid bailaban y gritaban de emoción. Cuando la suma fue tres, el número de golazos del triunfo, temblaron los cimientos del barrio. Y sonó el silbato del fin del partido y llegaron las lágrimas porque el Madrid para estos entusiastas también es algo más que un club. Un sentimiento proclamaron. El pub estuvo abierto solo para ellos. Muchos locales, otros venezolano, un par de peruanos y más descendientes de españoles que es lo mismo que hablar de la mitad de los porteños. Ariel Hirsch (secretario de la Peña) Mariela Meira, Milagros Ríos, Daniel Alvarez y Nicolás Menghini, el presidente, se levantaban y golpeaban las mesas, cuando sufrían el primer tiempo a la espera del anhelado triunfo que convertiría su sueño en realidad. Luis Finol, sin perder su acento caraqueño y Camilo Sastoque, fiel al suyo colombiano, siguieron el encuentro de pie un rato, sentados por momentos o como fuera, según los nervios. El aforo estaba completo arriba y abajo de las dos plantas del bar. La entrada para ser y estar en el espectáculo más grande del fútbol de ayer costaba 350 pesos, unos 13 euros El precio, con la Copa ganada de Europa ganada, mereció la pena. muchos de ellos tienen que seguir la final desde la calle. Los gritos al unísono, los lamentos y los exabruptos retumban en la calle Castilla. El alivio tras la lesión de Salah dio paso a la preocupación por las molestias de Carvajal. Y la explosión de júbilo con el gol de Benzema al filo del descanso SERGI FONT quedó apagada por el enfado tras la BARCELONA decisión del árbitro de anularlo. Si Explicaba el entrañable Nicolau Casaus eso pasa aquí, en España, nos dan el en sus discursos a los peñistas del Bar- gol nos comenta en broma Nacho, celona a los que visitaba en Madrid que en la media parte tiene la esperanque era muy fácil ser seguidor azul- za de que el Madrid salga campeón: grana en Cataluña pero lo que real- Lo estamos haciendo bien. El Livermente tenía mérito era serlo en zopool se está cerrando bien atrás nas adversas. El mismo discuraunque creo que si seguimos así so sirve para los madridistas volveremos a ganar la Chamresidentes en circunscripción pions Pero se echaba las macatalana, que ayer vivieron un nos a la cabeza tras el larguedía grande en territorio comanro de Isco. che. No en vano, CataluEl gol de Benzema fue ña es una de las comuni- Peñas catalanas la explosión de júbilo que dades autónomas con Miles de seguidores todos esperaban. Un gol más madridistas. Se salieron a la calle es un gol, da igual si es pudo comprobar en El bonito o es feo intentaen Cataluña para ba hacerse oír por enciPrat de Llobregat, un mucelebrar la nicipio del área metropomo de los gritos de sus decimotercera litana de Barcelona, doncompadres. Pero la alede se ubica una de las engría le dura poco, los cuatidades con más solera y peñistas del tro minutos que tardó Mané en empatejido social del club blanco. tar. No obstante, la euforia se desborNacho Morer, responsable de la peña da cuando Bale marca el gol de su vida. de El Prat en ausencia de su presiden- Los abrazos y las miradas ojipláticas te, que estaba en el Olímpico de Kiev, dieron paso a una interminable esperecibe a ABC en una sede social ates- ra hasta que el galés marcó el tercero. tada de seguidores ansiosos por que Momento en el que miles de madrisel partido dé inicio. Más de ciento tas tiñeron de blanco las calles de Caochenta personas abarrotan el local y taluña ante la indiferencia culé. Cataluña, con un gran tejido social blanco, festejó la victoria ante la indiferencia culé NUEVA YORK Fiesta merengue a la sombra del Empire State JAVIER ANSORENA CORRESPONSAL EN NUEVA YORK Desde la mañana había ayer madridistas en la puerta del Playwright Irish Pub, un bar irlandés en la calle 35 convertido desde hace tres años en la casa de la Peña Madridista de Nueva York. Fueron varias horas de previa en un local de dos pisos, estrecho y alargado, donde las camisetas blancas se apretaban, se abrazaban, se sudaban a lo largo de la barra. Saludos, conversaciones y cigarrillos nerviosos en la calle con la mirada extraña de los empleados de restaurantes coreanos que dominan esta zona bajo la sombra del Empire State, a la vuelta de la esquina. Cuando arranca el partido, no cabe ni un alfiler en el pub. En finales como esta, solo entran los socios de la peña son 250 que confirmen su asistencia y sus invitados, hasta un máximo de 400 personas. Han tenido que arre- Un grupo de aficionados blancos en un local de Nueva York ABC glar con otros tres bares, también en la zona Midtown de Nueva York, para acoger a los madridistas que no quie- ren perderse una ocasión como esta. Los que vienen a partidos así porque están haciendo turismo en Nueva York, alucinan dice la presidenta de la peña, Elena Ponce. Esto parece la Bombonera El ambiente es familiar e internacional. La peña ha creado amistades incluso un matrimonio que van más allá del fútbol y hay socios de todos lados. Muchos son centroamericanos, con Keylor Navas como gran favorito. La peña se fundó oficialmente en 2007, pero el germen estuvo en un momento histórico del madridismo. Ponce, merengue desde la infancia, llegó a Nueva York en 2000 y dos años más tarde vio el gol de volea de Zidane en la final contra el Bayer Leverkusen. Estaba sola, en mi apartamento. Pensé: esto no puede pasar. Empecé a buscar bares donde echaron fútbol, no había tantos entonces, y poco a poco se fue creando la peña recuerda, con el fondo de los cánticos de los socios, ya calientes con el pitido inicial. Y nada más y Cómo no te voy a querer son los que suenan con más fuerza. Tras la final de Champions del año pasado, los socios acabaron celebrándolo en la calle, toreando taxis amarillos con banderas del Madrid. Ayer todo el mundo quería convertirlo en tradición.