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80 DEPORTES La decimotercera DOMINGO, 27 DE MAYO DE 2018 abc. es deportes ABC Entrenador de éxito Zidane La imbatible sencillez La mayor hegemonía del fútbol moderno solo se puede explicar por Zinedine Zidane HUGHES Claves Noveno título en el banquillo Con la Decimotercera, Zidane supera los ocho títulos de Molowny y ya solo tiene por delante a Miguel Muñoz, con 15, como técnico más laureado de la historia del Real Madrid. La historia reciente del Madrid y del fútbol europeo se explica con dos momentos: el gol de Ramos en el 93 y cuando Florentino decidió sustituir a Benítez por Zidane. Lo que parecía la caída definitiva en un bucle corporativo o el recurso a un escudo humano en pleno desastre, se convirtió en la Edad de Plata de club. El Madrid ha establecido la mayor hegemonía futbolística desde los años 70 y hay dificultades para explicarlo. Ya no sirve decir que es el dinero o la ventaja de tener a Cristiano (mucho menos muscular, más intuitivo) Tampoco hay un estilo revolucionario con el que intelectualizarlo, ni un diseño inteligente al que culpar. Este Madrid es algo complejo, pero su explicación debe empezar por Zidane. Al llegar dio sonrisas a la prensa, el tono adecuado a la entidad, y al futbolista confianza y simplicidad. Nada de filosofías, nada de discursos motivacionales dignos de Obama, nada de genialidades tácticas. No inventa nada, pero su sencillez es revolucionaria. Tiene más palmarés que Cruyff y la décima parte de su ego. Confianza mutua Zidane apostó por el conjunto. Resistió con Benzema y Navas y rechazó las incorporaciones en el mercado de invierno. Estuvo al lado de sus jugadores en los malos momentos. Evolución y oportunidades Su Madrid cambió durante las tres Champions. En la 11 reforzó con Casemiro el 4- 3- 3; en la 12 colocó a Isco en un 4- 4- 2, y en esta edición fue decisiva la entrada de Lucas y Asensio. Zinedine Zidane, durante la final de ayer en Kiev REUTERS Virtudes y misterio Como si fuera una top model, durante mucho tiempo no supimos si Zidane era obtuso o sublime, hasta que descubrimos que lo que parecían defectos eran virtudes. Ahora lo sabemos sin que haya desaparecido del todo ese misterio alrededor. a Benzema y el delantero le resZidane es imperturbable. pondió en semifinales con No se inmuta y ha sabido reaquella jugada en el Calderón. En este tercer año su mérito lativizar con algo parecido a la sabiduría los vaivenes de principal fue aguantar las largas temporadas aún más. Confió en NaEn lo más alto madridistas. Iguala a Paisley y vas y en Benzema en conTiene también un temNo quiso a Ancelotti con tres tradirección. alterar un ple que confundíamos Kepa por no Champions. con lentitud. No es casuaátomo el equilibrio del Ningún míster vestuario. No buscó exlidad que haya ganado tiene más tantos partidos en los úlcusas, ni se separó un timos minutos. Mantiecentímetro de sus jugane el pulso, estira sus decisiones y ten- dores cuando las cosas llegaron a ir tando a la suerte, la suerte le respon- muy mal. Otra vez se puso de escudo, de. A Zidane no se le puede explicar pero ¿quién dispararía contra Zidane? solo por la flor pero tampoco sin ella. Confió en el vestuario hasta extremos Como dijo un entrenador inglés: No cercanos a la negligencia en la Copa creo en la suerte, pero creo que es ne- del Rey, y el vestuario se lo devolvió. cesaria Zidane es el Helenio HerreConocíamos su terquedad, y este ra de lo que no se ve, el Sacchi del azar: año asomó un punto de vanidad: enle achica el espacio a lo imposible. tre sonrisas dejó un recado sobre su La temporada pasada conoció las valoración como entrenador. A veces primeras críticas y aguantó. Sostuvo parece que su táctica consista solo en salir con once y un poco de prudencia, pero hay evolución: en la 11 apuntaló en 4- 3- 3 con Casemiro; en la 12 hizo variaciones con Isco sobre el 4- 4- 2. Ese Madrid llegó a jugar muy bien. Y en esta 13 la entrada de Lucas y Asensio cambió cada eliminatoria. Una síntesis entre el Lucas- Morata de las remontadas y aquel fugaz Madrid B nacional de Isco. Zidane ha restituido el centrocampismo a un equipo que llevaba décadas jibarizado. Además, sin ruido y a su ritmo, ha devuelto el principio de mérito al Madrid, apareciendo a la vez ante los medios como el gran defensor de una BBC que acaba feliz. Zidane dio al caos del Madrid un marco de serenidad cósmica y depuró el florentinismo con su humildad bereber. Ganar tres Champions en tres años es un mérito menor que durar tanto en su banquillo. No se recordará el juego de este equipo, aunque a veces fuera muy bueno. Se recordará que ganaba. Que no podía hacer otra cosa que ganar porque su entrenador era también un talismán, dueño de un carisma único y una mezcla desconocida de timidez y seguridad. Un entrenador que además de renovar el palmarés renovó el señorío del Madrid. MANOLO SANTANA TENISTA YA VAN TRECE, Y QUE SEAN MUCHAS MÁS Ser del Real Madrid es sinónimo de alegría en estos tiempos. Son ya trece Copas de Europa, que son muchísimas, y el equipo ha vuelto a imponer en estos últimos tiempos el dominio con el que conquistó Europa en los tiempos de Di Stéfano y Gento. Yo siempre presumo del Real Madrid, en las buenas y en las malas, y es un orgullo sentir el cariño que el club siempre ha tenido hacia mi persona. Jugué la final de Wimbledon de 1966 con el escudo y lo he defendido siempre que he tenido la ocasión porque no hay nada más grande. Que sean muchas más, ¡hala Madrid!