Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO, 27 DE MAYO DE 2018 abc. es opinion OPINIÓN 17 VIDAS EJEMPLARES ALGO TRAE EL POTOMAC ÁLVARO VARGAS LLOSA QUÉ (NO) ES POPULISMO En España, en Europa, a veces se utiliza el término populismo antojadizamente L A palabra populismo está de moda. Como cualquier término político que se vuelve moneda corriente, se la utiliza cada vez más como arma arrojadiza sin respetar la relación entre etiqueta y contenido. No existe una definición clínica de populismo, pero tiene que ver con la degeneración de la democracia mediante el abuso de la noción de mayoría o de pueblo para justificar agresiones colectivistas contra el Estado de Derecho, ámbito que abarca lo político, económico y cultural, o la conciencia. Aunque los populismos modernos más obvios se sitúan en los años 20 y 30 europeos e, intermitentemente, en los últimos ochenta años latinoamericanos, la idea y la práctica son antiquísimas. Aristóteles habló de la democracia como una degeneración de la república ateniense y Polibio acuñó el término oclocracia para referirse a la tiranía de las masas no instruidas en valores republicanos. Siglos después, los fundadores de Estados Unidos hablaron de república en lugar de democracia porque, inspirados en los clásicos, que habían enseñado cómo la democracia degeneraba en la imposición de aquello que los líderes interpretaran como la voluntad de la mayoría, querían fundar instituciones que protegieran a la minoría, empezando por la primordial: el individuo. La cosa se complica luego, pues en los inicios de la república estadounidense hubo un populismo bueno Muchos liberales gringos valoran la batalla de fundadores como Jefferson contra las élites que usaban el poder para sostener sus privilegios. Pero eso no era populismo. Si la élite abusa del Donald Trump poder, denunciar privilegios que violan la igualdad ante la ley es lo contrario de populismo. En España, en Europa, a veces se utiliza el término populismo antojadizamente. Leo, por ejemplo, que los intentos de rescatar lo español por parte de algunas agrupaciones políticas es populismo. No: si rescatar lo español no entraña acabar con el principio de la igualdad ante la ley, perseguir las manifestaciones culturales de regionalismo o centralizar el poder, sino devolver el sentido de pertenencia a un vasto grupo humano, no puede decirse que un discurso como el de Ciudadanos sea populista. ¿Puede llegar a serlo? Cualquier movimiento puede degenerar en eso, incluido Ciudadanos. Pero no puede hablarse de populismo o fascismo para describir a quienes reivindican lo español mientras no vulneren el Estado de Derecho mediante el abuso del sentimiento mayoritario contra los particularismos (individuales o grupales) ¿Es populismo atacar la corrupción, como hace hoy la oposición española para restarle puntos al Gobierno? No, eso no es populismo (aunque los americanos dirían que es populismo del bueno) Pero sí es populismo pretender, bajo la cobertura de la lucha contra la corrupción, atropellar libertades económicas mediante el estatismo, como quiere cierto socialismo o como sueñan los adoradores españoles del chavismo (hoy aburguesados miembros, ellos mismos, de la élite) ¿Es populismo el proteccionismo de Trump? Sí, porque, en nombre de la mayoría, viola derechos económicos. ¿Es populismo lo de Viktor Orbán en Hungría? Claro que lo es: se empina sobre la mayoría, real o inventada (me temo que real) para vulnerar instituciones republicanas que protegen libertades. ¿Es populismo criticar al líder de Podemos en España por no guardar coherencia entre su discurso y sus prácticas inmobiliarias? No, porque quienes lo hacen no plantean limitar su derecho a ser incoherente amparándose en la mayoría real o inventada, sino tomarle el pelo. ¿Es populista la xenofobia que hay en tantas partes de Europa y Estados Unidos? Sí: pretende atentar contra personas en nombre de la nación, la etnia o la economía de la mayoría. El populismo es demasiado grave para jugar con él como si fuera plastilina dándole la forma que se nos antoje. LUIS VENTOSO LA ITALIANIZACIÓN Todo un ejemplo de las ventajas del populismo y la sopa de letras I goles) solo detrás de Cristiano Ronaldo, y por delante de Alfredo Di Stéfano (317) De su extraordinaria talla como jugador da idea su paso por el Schalke 04, un equipo mediano de la Bundesliga, al que Raúl llevó a ganar la Copa de Alemania en su primer año como jugador del equipo alemán. En tan solo dos temporadas, Raúl se convirtió en un auténtico ídolo en Alemania. Esta es una breve semblanza del jugador que marcaba goles con la chepa, practicando un fútbol zarrapastroso. Recomiendo al buen columnista Ventoso que vea algunos vídeos de los goles de Raúl, y conozca algo de su vida personal. Seguro que cambia de opinión Elcano y Drake, navegantes La noticia del rodaje de una superproducción cinematográfica dedicada a la gesta de Juan Sebastián de Elcano ha provocado numerosas respuestas. Es falsa la afirmación que en ABC hace Miguel Menéndez de Zubillaga señala JUAN CAMPOS de que en el Museo Naval de Londres exista una placa que dice que Drake fue el primero en dar la vuelta al mundo. No hay tal placa en el Museo Naval de Greenwich. Existe una placa en Deptford, Londres, frente al Támesis, en la que se menciona el homenaje que le dedicó la Reina Isabel I por su vuelta al mundo, pero en ella no se proclama que fuese la primera También hay anotaciones que revelan el patrioterismo británico. La famosa Cambridge Modern History (trece tomos) publicada en España entre los años 1940 y 1942, no dice ni una palabra en el apartado que dedica al reinado de Carlos I de esta gesta universal, lo que demuestra claramente cuenta JUAN LUIS BECEIRO su desprecio hacia nuestro país Pueden dirigir sus cartas y preguntas al Director por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid, por fax: 91 320 33 56 o por correo electrónico: cartas abc. es. ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. MPOSIBLE no adorar a Italia, a la que debemos nuestro derecho, las bellas angelicales de Botticelli, los mármoles de Buonarroti, las tonadas de Battiato y las arias de Verdi. Nos regaló las películas de Visconti, Fellini y Rossellini, pero también las risas tontas de nuestra infancia con Terence Hill y Bud Spencer, nacidos Mario Girotti y Carlo Pedersoli. Italia, meca de la sastrería (el Savile Row londinense es una coña frente al corte italiano) Vergel de guapas y guapos, que pisan airosos, con esa seguridad absoluta y un poco abandonada que es marca de las gentes de los pueblos viejos. Un país donde todo parece estar siempre a punto de desmoronarse, empezando por sus monumentos, pero que a su modo funciona. Flotan más o menos felices entre el caos y la corruptela, porque la vida familiar es fabulosa y la comida, opípara. O porque a diferencia de los españoles, más tremendistas, saben que el griterío no es más que otro género teatral. Hay un dicho cínico que resume a la perfección la italianidad: La situación es trágica, pero no seria Tras la Segunda Guerra Mundial, Italia tuvo el buen tino de convertirse en la segunda fábrica de Europa tras Alemania. Las rentas de ese éxito, fruto de su Norte, un poco austríaco, duraron décadas. Pero el país se fue maleando: menos ganas de trabajar y emprender, superávit de frivolidad y una sucesión de malos gobiernos formados con sopas de letras. Ese cóctel los ha sumido en el fatalismo, la corrupción y la ineficiencia. Me cuenta un italiano de Milán que en el colegio público al que acuden sus sobrinos son los padres los que aportan el papel higiénico del centro y corren con el mantenimiento. Una situación así en España sería denunciada como un escándalo; allí ya se acepta como normal. ¿Cómo le va a Italia? Pues si somos francos, de pena. La cuarta mayor deuda pública del mundo, una prima de riesgo que duplica a la española y un crecimiento pírrico, entre el 0,8 y el 1,4 en años en que España ha crecido por encima del 3 ¿Y cómo lo pretenden arreglar? Pues con un Gobierno populista, que reúne al partido izquierdista que fundó un bufón (Cinco Estrellas) con otro nacionalista y xenófobo (la Liga Norte) Las recetas de este equipazo son estupendas: romper con la disciplina presupuestaria de la UE y tirar la casa por la ventana. Expulsar a medio millón de inmigrantes, retrasar la edad de jubilación, otorgar un salario de 780 euros a cada parado, rebajas fiscales y aproximación a la Rusia putiniana, ese faro de prosperidad, libertades y derechos. ¿Y qué va a pasar? Pues que aprenderán a golpes que los demagogos nacionalistas y los de la izquierda polvorilla no hacen milagros. Tras hundir al país en la bancarrota retornarán al rigor presupuestario y a la cordura, aunque puede que sea tarde. La política y la sociedad española están cobrando un inquietante aire de italianización (no en vano la escuela italiana manda en nuestra televisión) Y como soy un carca, fan de Hume, Adam Smith y el aburridísimo sentido común, me temo y que Sánchez y Rivera me perdonen que pretender curar una simple gripe con un cuádruple bypass siempre acaba mal.