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14 OPINIÓN MONTECASSINO PUEBLA DOMINGO, 27 DE MAYO DE 2018 abc. es opinion ABC HERMANN EL HADA MADRINA Hay una razón para que siga Rajoy: evitar a Sánchez ARECÍA que había cambiado y no solo de tono de voz. También de actitud y formas políticas, esas que en pasados meses eran notoriamente más suaves. Pero no. Pedro Sánchez es el mismo de siempre. Es un acelerado metepatas al que alguien parece siempre empujar para que se equivoque. Sea por las proverbiales ganas de su mujer por llegar a La Moncloa, la asesoría de un equipo tan tosco y agrio como Margarita Robles o su torpe impaciencia, Sánchez ha dado un pelotazo tan brillante que él se ve muy solemne pero está peor que nunca. Don Pedro ha entrado en la crisis con tantísimo tino que se ha erigido en el principal y quizás único motivo para que Rajoy siga un rato. Porque si Sánchez gana ese voto en compañía de esta gentuza nos pone al borde de la guerra civil. Si pierde, consigue ser cadáver político antes que el mismísimo Rajoy. Ante la reacción de soberbia y pérdida total del sentido de la realidad del presidente eran gran legión los que estaban el viernes convencidos de que había que forzar su dimisión inmediata. Pero pronto se dispersaron esas fuerzas porque muchos se tentaron la ropa cuando Sánchez anunció su pretensión de gobernar tras esa moción de censura presentada con inaudito ademán autócrata. Su mera intervención bastó para recordar a todos que sí hay cosas peores que Rajoy en La Moncloa. Entre otras, Sánchez en La Moncloa. Con sus 84 tristes votos secuestrados por una banda inmoral de todos los enemigos de España, con los separatistas catalanes estos sí los peores y mayores corruptos los filoterroristas vascos de Bildu y los comunistas de Podemos con su líder aun por enseñarnos la hipoteca del casoplón de dacha que se ha mercado con la camarada parienta. Así, Sánchez es el hada madrina de Rajoy que le otorga una ocasión más para seguir. Cierto que poco. No mucho más, porque Rajoy es un cadáver político al que solo queda una última opción para salir con cierta dignidad del cargo: disolver las Cámaras en cuanto se desatasque esa chapuza de moción de censura. Continuar la legislatura sería un drama de consecuencias imprevisible pero peligrosas. Eso siempre que no haya un momento de enajenamiento que acabe otorgando esa mayoría a Sánchez. Porque entonces Rajoy dejaría a España en una situación peor y con un legado aun más envenenado que el de su antecesor. Sería coherente con tanto seguidismo que ha hecho Rajoy a Zapatero en todas las aventuras más perversas del socialista. Desde un fin de ETA de artimañas y concesiones inconfesables, una ley de memoria histórica que ha acabado con la reconciliación nacional y un desmantelamiento de los derechos comunes de los españoles y su lengua que son una vergüenza nacional. Lo sensato sería que Sánchez retirara la moción de censura y pactara con Ciudadanos y el gobierno una inmediata disolución de las Cortes. Con los tres partidos comprometidos con un 155 reforzado en defensa de la nación. Eso requiere sacrificio y patriotismo por parte de todos. Por lo que parece improbable. P PROVERBIOS MORALES JON JUARISTI TORMENTAS Los secesionismos serán los grandes beneficiarios de la presente crisis ON precisión monzónica, estallan cada día las tormentas vespertinas sobre Madrid, hacia las siete de la tarde. Definitivamente, parece confirmarse que este verano que viene será duro. Tempestuoso. Lo siento por los propietarios de chalet con piscina, por los nuevos y por los viejos. Poco podrán aprovecharla bajo la furia eléctrica de los cielos. Grande es Dios en el Sinaí, que decía don Emilio Castelar. Las borrascas se han trasladado al interior del Parlamento, animando considerablemente el cotarro. El mortecino Rajoy de las comparecencias que siguieron a la detención de Zaplana ha arremetido como un jabato contra Pedro Sánchez después de que este anunciara la presentación de la moción de censura. Un gesto honroso frente a lo irremediable. La legislatura morirá en cuestión de semanas, a manos del Frente Popular o de Ciudadanos, y es preferible que sean los de Albert Rivera los enterradores. Como hacían los demócratas estadounidenses de la época de Roosevelt y Truman, según observa Mark Lilla en su último ensayo El regreso liberal Debate, 2018) los de Ciudadanos no tienen todavía problema en levantarse cuando suena el himno nacional, aunque sea con la letra de Marta Sánchez. Rajoy no es Castelar, pero cuando se mosquea de verdad merece la pena despertar de la siesta. Su andanada más digna de recordación fue aquella que concluyó tachando a Sánchez de miserable, en un debate con Campo Vidal como moderador rebasa- C do por la retórica guerracivilista del dirigente del PSOE. A falta de elocución florida, Rajoy estuvo brillante en la precisión y justicia de sus epítetos. Como lo ha estado el pasado viernes en su valoración de esta moción de censura a mayor gloria de Sánchez (Pedro, no Marta) Lástima que no se haya prodigado en momentos parecidos a lo largo de sus presidencias. Ya es tarde para la batalla, la guerra se ha perdido. En todos los frentes. Eso es lo que tiene la pachorra. El arte chino de la guerra aconseja evitar los enfrentamientos armados con el enemigo, pero advierte que para ello es imprescindible mover tus tropas, cosa que Rajoy nunca ha hecho. Y ahora, como de costumbre en tiempos de las grandes crisis políticas en España, todo el mundo mira a los secesionistas vascos y catalanes. ¿A quién darán su apoyo? ¿A la fortaleza sitiada o a los sitiadores? En fin, ¿cómo se pretende que exista una nación española cuando los partidos supuestamente nacionales se despepitan por aliarse con los separatistas para destruirse entre sí? ¿A quién apoyarán los partidarios de romper España? Los que decidirán sobre esta cuestión serán los más paradójicos entre ellos, vale decir el PNV. Paradójicos, porque, en realidad, no quieren que España se rompa, sino tenerla a su servicio como cajero automático y chica para todo. El PNV debe de andar sopesando las ventajas e inconvenientes de cada una de las opciones. Acaba de pactar con el Gobierno los presupuestos y las contrapartidas que ya conocemos (y seguramente otras que no) pero está ya libre de compromisos. ¿Le interesa entrar en el Frente Popular diseñado por Sánchez? No creo. El riesgo inmediato de un Gobierno del PSOE en minoría no es tanto la independencia de Cataluña como la concesión a esta de un régimen de conciertos económicos similar al vasco, y tal perspectiva no le gusta nada al PNV. Según la lectura abertzale del evangelio, una chica para todo no puede servir a dos señoras. Pero tampoco creo que el PNV tenga interés alguno en sostener a Rajoy, al que ya ha sacado todo lo que podía darle. Esperará a las elecciones. La dispersión del voto obligará a formar coaliciones de gobierno, y el PNV, como siempre ha hecho, dará su apoyo al mejor postor.