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50 CULTURA MARTES, 22 DE MAYO DE 2018 abc. es cultura ABC Yuja Wang Pianista Movimientos como MeToo se han exagerado Entrevista La joven pianista china, una de las grandes intérpretes internacionales de este instrumento, ofrece hoy un recital en el Auditorio Nacional JULIO BRAVO MADRID Aparenta fragilidad. Pero no hay que fiarse de las apariencias, porque Yuja Wang (Pekín, 1987) no tiene nada de frágil. Ella misma lo repite en un par de ocasiones soy una mujer fuerte a lo largo de la conversación, salpicada por varios involuntarios bostezos. Perdone, he llegado esta mañana de Nueva York se disculpa. En el legendario Carnegie Hall de esta ciudad en la que reside ofreció precisamente el martes pasado un recital rubricado con siete bises. Es algo que no se planea, que surge de manera espontánea dice con una orgullosa sonrisa El programa que toqué allí era completamente nuevo para mí, y hacer esos bises con piezas que he interpretado muchas veces fue como encontrarme con viejos amigos Y es que Yuja Wang demuestra su fortaleza especialmente cuando se sienta ante el piano, instrumento del que es, a pesar de su juventud, una de sus más relevantes intérpretes de nuestros días. El público de Madrid lo sabe bien, y hoy tendrá ocasión de comprobarlo nuevamente en el Auditorio Nacional; allí ofrecerá un recital organizado por la Fundación Scherzo en el que tocará obras de Rachmaninov, Scriabin, Ligeti y Prokofiev. Será la primera parada de su gira europea, que le llevará las próximas semanas a Italia, Austria, Alemania, Gran Bretaña, Suiza y Francia. ¿Por qué ha elegido estas piezas? -Son, salvo Ligeti, autores rusos. Son compositores muy familiares, pero las piezas que interpreto en este recital no lo son tanto; aunque pienso que merecerían ser interpretadas más a menudo. Me gustaría que el público, cuando venga a escuchar el recital, se sienta como cuando acude a un museo a ver una exposición, especialmente con Yuja Wang, durante uno de sus conciertos IAN DOUGLAS hftspktdylu e y wMNFMZ HMJT YX oGNH rXNXJ Q tDHJ MJYTN JT hMJ ZGXJYM YXQ YX yYPTNTIHJ ZT Nu IX ZMNFMZ oGNH rXNXJ Q tDHJ MJYTN JT YX Iu ZXQX J J XN sGXNHX XQ e B YX o J P -k YJTY u w) w PTNM YX Q I xMYXV Iu TIu XQ Y 9 YX SGNTM YX 9! %O Q I %O 5 UMJ Iu XN LJTPXJ ZMNFMZ HMJT u C XQ Y 9O YX SGNTM Q PTIP UMJ C QGV Ju XN IXVGNY ZMNFMZ HMJT u ZMN JJXVQM Q 5 iJYXN YXQ Y hJTPXJM yLJM ZT N IT YX Q ZJX ZT N C LGXIH XN WGNZTMN PTXNHM +5 2, 3- 1! 101 eXVGNYM lXZHGJ YX Q Z JH XNFT Y LMJ e NHT VM r PXB oTP NXB e Z ZT C f PMN fGTB xXNTHM y L JHTJ YX Q ZMNFMZ HMJT YX XIH SGNH ZG QKGTXJ LMYJ M HXNXJ YX Q eMZTXY Yu YX WMJP TNPXYT H C VJ HGTH u QMI YMZGPXNHMI KGX U N YX IXJ IMPXHTYMI Q LJM ZT N YX Q PTIP sGXNHX XQ e B YX o J P u YX P CM YX 9! %O tQ IXZJXH JTM YXQ YX yYPTNTIHJ ZT N yPXQT w JYXN I sJ TQX las obras de Rachmaninov, que crean un espacio muy agradable para el oyente. La música de Scriabin, por otro lado, es emocional y al mismo tiempo seductora y enigmática, mientras que la Sonata número 8 de Prokofiev, que ocupa la segunda parte, no es una de sus obras más típicas. Creo que los cuatro autores y estas piezas permiten un viaje para el oyente; están todas escritas a principios del siglo XX, y son muy diferentes entre sí. Aunque es un programa muy duro para mí; muy emocional y al mismo tiempo muy exigente y cerebral. Y no estoy todavía muy familiarizada con ellas. ¿Hay algún repertorio con el que se sienta más cercana? -Con la música rusa, precisamente, me siento como en casa. Pero me encanta Brahms, me encanta Schubert. Son dos autores que adoro tocar. -Ha tocado en alguna ocasión música española. ¿Tiene en mente tocar alguna obra? -Por supuesto, la Iberia de Albéniz, es una obra que todos los pianistas tienen en la cabeza. También las Goyescas de Granados... Quizas más adelante. -Usted es muy joven... -Me gusta eso... interrumpe con una risa entre halagada y azorada -Es la verdad... ¿Hay un repertorio más adecuado para tocar cuando uno es joven y otro más adecuado para la madurez? -No creo. Hay un repertorio más técnico, otro que exige una mayor musicalidad. Pero yo niego la idea de que haya unas piezas que se deban tocar cuando el pianista está en su madurez. Se habla en ocasiones de Hammerklavier de Beethoven la Sonata número 29 en este sentido; yo la toqué hace dos años y es un regalo para un joven pianista aprenderla. Se tiene más facilidad para tocarla y supone un impacto. Sí, es posible que se entienda mejor cuando se sea mayor, pero eso no significa que un joven no la pueda interpretar perfectamente. ¿Se encuentra más cómoda tocando sola o con orquesta? -Me gustan las dos cosas. ¿Cuáles cree que son sus principales virtudes como pianista? Se habla de su virtuosismo y su refinamiento técnico. -No lo sé, es complicado hablar de mí... Creo que soy muy cambiante. Puedo ser un día muy oscura, al día siguiente muy intensa, o muy ligera y alocada... Hay muchas mujeres en mí. Pero una vez un profesor dijo de mí que era extremadamente sincera, que no era capaz de ocultar nada. ¿Le ha ocurrido alguna vez no tener ganas de tocar y tener que hacerlo por obligación? ¡Claro! Siempre tengo una sensación de claustrofobia antes de ofrecer un concierto; hay que tocar a una hora determinada, y no siempre es la más adecuada para ti... Pero bueno, el público está ahí. ¿Y qué relación siente con el público cuando toca? -Evidentemente, hay comunicación, pero estamos hablando de música y, para mí, es más importante la relación que establezco con los compositores. La conexión que consigo con su obra, que es la que luego comparto con el público. Los espectadores son testigos. Pero lo que pretendo cuando toco es meterme en la cabeza del compositor, y para ello necesito mucha concentración, privacidad; si piensas en el público, puedes dejarte llevar por los nervios. Crítica de zarzuela La zarzuela vuelve al Liceo Concierto de Plácido Domingo. Obras de Giménez, Soutullo y Vert, Lecuona, Serrano, Fernández Caballero, Granados, Guerrero, Sorozábal, Falla, Moreno Torroba, Luna, Penella y Arrieta. Intérpretes: A. M. Martínez, P Domingo, A. Hernández. O. S. del Liceo. Dirección: R. Tebar. Lugar: Gran Teatro del Liceo, Barcelona. Fecha: 20 de mayo PABLO MELÉNDEZ- HADDAD El incombustible Plácido Domingo volvió a conquistar a los liceístas con su talento inconmensurable, su sim- patía y su arrojo, esta vez con un repertorio que hacía casi una década que no pisaba el escenario del Liceo: zarzuela y ópera española. Que haya tenido que venir una directora artística alemana Christina Scheppelmann para programar este género en el Gran Teatro barcelonés es como para sonrojarse (al igual que hizo, sin prejuicios ni tapujos, Helga en Les Arts de Valencia) El público barcelonés respondió como lo hace el de todas las latitudes ante la obra de autores como Giménez, Soutullo y Vert, Serrano, Fernández Caballero, Granados, Guerrero, Sorozábal, Falla, Moreno Torroba,