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60 CULTURA DOMINGO, 6 DE MAYO DE 2018 abc. es cultura ABC JOHN BANVILLE El mundo deberían dirigirlo las mujeres Entrevista El escritor irlandés, uno de los más grandes de la literatura actual, publica La señora Osmond secuela de Retrato de una dama de Henry James INÉS MARTÍN RODRIGO MADRID Habrá quien considere una osadía, y hasta una temeridad, que un escritor coja Retrato de una dama una de las mejores obras del siglo XIX, y se atreva a continuarla. Pero los grandes de la Literatura lo son por algo, riesgos incluidos. Y John Banville (Wexford, Irlanda, 1945) es uno de los genios de la narrativa actual. En esta nueva proeza literaria, el premio Princesa de Asturias de las Letras entre otros muchos galardones vuelve a demostrar que, además, se divierte escribiendo. Lo cual, a sus 72 años, es envidiable. Admirador de Henry James, al que considera su autor favorito, Banville se convierte en La señora Osmond (Alfaguara) en una especie de médium literario y devuelve a la vida a este clásico, con renovada intensidad feminista. -Antes de nada, me gustaría darle las gracias por hacer realidad uno de mis sueños literarios: poder leer la continuación de Retrato de una dama -Es algo que tenía en mente desde hacía mucho tiempo. Necesitaba alejarme de esa serie larga de novelas escritas en primera persona, de hombres con problemas, que se quejan en público... Pensé que había llegado el momento de escribir un libro, en tercera persona, que tratara sobre mujeres. No entiendo que haya gente que pensara que no puedo escribir sobre mujeres. -Pero eso es una tontería. -Sí, a mí me lo parece, pero dígaselo a algunos críticos (ríe) -Es absurdo pensar que hay escritores que escriben para hombres y escritores que escriben para mujeres. Lo escritores escriben para los lectores. -Sí. Yo creo que lo que ellos pensaban es que yo no podía escribir convincentemente sobre mujeres. Pero los personajes más realistas y con más empatía de mis novelas son las mujeres. -De hecho, y no sé si estará de acuerdo, La señora Osmond es una novela muy feminista. -Sí, sí. Retrato de una dama de Henry James, es la primera novela feminista. Los escritores hablan de los libros en retrospectiva, pero cuando yo lo estaba escribiendo sólo quería escribir una novela; ahora es cuando veo que es feminista. Pero bueno, ¿qué significa el feminismo hoy? -Pues no lo sé. -Lo digo porque ya no sé si tiene algún sentido. Tenía sentido en los 60, pero ahora... En mi generación, las mujeres tuvieron mucha libertad en la guerra, trabajaban en las fábricas, y después tuvieron que volver a la cocina. Hollywood puso su granito de arena: Rock Hudson, el campeón de la masculinidad estadounidense, siempre tenía a alguien cocinando para él. Yo tengo grandes reservas sobre los 60. ¿Por qué? -Hubo muchos jóvenes que tuvieron muchas relaciones sexuales sin responsabilidad alguna. Recuerdo estar en Berkeley, en California, en el 68, y ver a esos jóvenes, con su sonrisa tonta... -A veces, demasiada libertad puede tener consecuencias negativas... ¡Eso es lo que quiero decir! Los hombres se acostaban con todo el mundo sin ser responsables, trabajaban, y las mujeres tuvieron que volver a la cocina. Pero esta nueva oleada de feminismo... no quiero ser optimista, pero creo que es diferente. Yo veo a mis hijas, son veinteañeras, y no me dejan que abra la boca ni diga nada que no deba decir; de hecho, me dan miedo (ríe) ¿Qué conversaciones tiene con ellas? -Una de las mejores cosas que me ha pasado como padre fue algo que me sucedió con mi hija, que por entonces tenía doce o trece años. Estábamos comiendo en un restaurante y pasó junto a nosotros un hombre que me dijo: No sabe la suerte que tiene de poder Periodismo Es una catástrofe que en nuestra época el periodismo haya perdido su autoridad. Ahora todo el mundo tiene una opinión Prioridades Para mí es un privilegio pasarme la vida escribiendo frases. ¿Cuánta gente puede vivir haciendo lo que realmente quiere? Política En Estados Unidos hay una política de resentimiento. Cualquiera que se hubiera presentado contra Hillary habría ganado, hasta un chimpancé Nuevo feminismo Veo a mis hijas y son combativas, luchan. Es maravilloso Identidad Yo no soy Banville. Sólo soy un irlandés, sin consecuencia alguna en el mundo La señora Osmond John Banville. Editorial Alfaguara. Traducción de Miguel Temprano García. 20,90 euros. 378 páginas. Tras ponerse en la piel de Raymond Chandler bajo su seudónimo, Benjamin Black, el irlandés se disfraza esta vez de Henry James para llevar a cabo su última proeza literaria: un doble clásico moderno. mantener una conversación con su hija Mantenemos esa clase de conversaciones. Pero no me pasan ni una (ríe) Cada vez que hago un comentario un poco irónico, me miran con una cara... -Así que son luchadoras. -Sí, sí, lo son, son muy combativas. En los 60, las mujeres eran luchadoras en un sentido defensivo; vosotras sois luchadoras ofensivas. ¿Ofensivas? ¿Qué entiende usted por ofensivas? -Activas, que pelean de forma activa. ¡Exacto! Y eso es maravilloso. ¿Está orgulloso de los avances de las mujeres, de sus hijas? -No puedo estar orgulloso, porque es algo que han conseguido ellas. Estoy contento. Creo que el mundo deberían dirigirlo las mujeres. -Ojalá... -Los hombres llevamos muchísimos siglo haciéndolo y ahora os toca a vosotras. Pero habrá sangre... ¿Por qué? -Porque los hombres no van a renunciar al poder por las buenas. Nadie entrega el poder gratis. -Bueno, fíjese en el líder del mundo... Un hombre que no se caracteriza por tener mucho respeto a las mujeres. ¿Trump? -Sí.