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54 SOCIEDAD DOMINGO, 6 DE MAYO DE 2018 abc. es conocer ABC LA DESPOBLACIÓN EN ESPAÑA ALGUNAS SOLUCIONES Lavado de cara Vicente García ha realizado varias obras de arte y colaborado en la restauración de la iglesia pintando a mano algunas capillas. Hay una leyenda urbana que dice que tenemos dinero, pero lo que tenemos son ganas de hacer cosas Visitas turísticas En Olmeda de la Cuesta se organizan los fines de semana visitas turísticas para conocer los árboles traídos de diferentes comunidades, el parque, las esculturas del artista Vicente García o los nuevos callejeros la diferencia es que aquí sabíamos que estábamos muertos; el resto, no explica el pintor y ceramista Vicente García. García, de nombre artístico Centegares fue contratado por el Ayuntamiento para embellecer el pueblo. Este artista, que esparce su obra en cada esquina, ha sido el encargado de restaurar, con su propio pincel, la iglesia. Parecía bombardeado Pero eso es solo una parte de la renovación de Olmeda de la Cuesta: se han organizado visitas turísticas para enseñar el callejero y los árboles autóctonos donados por diferentes comunidades (el Gobierno vasco entregó un retoño del árbol de Guernica) con los que se quiere hacer un paseo etnográfico. También se han creado rutas de senderismo. Antes de todo esto, parecía un pueblo bombardeado dice Regacho. Ahora, al menos, está en construcción. Olmeda de la Cuesta se encuentra en plena Alcarria conquense. El bullicio, las bocinas, los edificios y la nube tóxica de Madrid van desapareciendo a medida que avanza el contador de kilómetros del coche (no hay forma de llegar, directos, con transporte público) y dan paso al paisaje castellanomanchego, de campo, verde por las abundantes lluvias, y con pueblos que aparecen esporádicos. Después de cruzar Huete, a la izquierda asoma, algo elevado, Olmeda de la Cuesta. Lo único que se puede hacer aquí es desempeñar oficios liberales o emprender, pero eso requiere tiempo y el problema de la gente joven es que no tiene paciencia; quieren ganar dinero y tener vacaciones desde el minuto uno y los proyectos tardan en cuajar. ¿Quién se va a quedar si le dices que no verá los frutos hasta dentro de veinte años? se pregunta Vicente. La agricultura en Olmeda es de secano, no necesita mano de obra porque con un tractor es suficiente, la gente ya no puede venir a vivir del campo señala José Luis Ortega, un agricultor de Olmeda. Soltero y de 52 años, dice que no se marcharía, pero es consciente de que para otros puede ser difícil tanta soledad. En cada esquina del pueblo, sobre un terreno ondulante, Vicente ha realizado unas esculturas de ferrocemento siguiendo las suntuosidades de la localidad y dándole un aire artístico al pueblo. También ha creado un parque donde se aprecian cerámicas con datos y mensajes curiosos: Pueblo Un vecino de Olmeda coge agua de una fuente del pueblo en presencia de sus hijos GUILLERMO NAVARRO Este pueblo de Cuenca quiere ser un destino turístico con rutas de senderismo y arte para frenar la despoblación El milagro del fin de semana de Olmeda de la Cuesta JOSEFINA G. STEGMANN OLMEDA DE LA CUESTA (CUENCA) E ra un pueblo perdido de Cuenca, nadie sabía dónde estaba. Salió del anonimato con un titular que le clavó la espada del estigma: Olmeda de la Cuesta tenía en 2009, según un estudio del BBVA, la población más envejecida de España. La estadística, defienden los vecinos de este pueblo a 52 kilómetros de Cuenca, no fue justa: Vinieron los periodistas y, si aparecía un niño, le hacían quitarse de la foto. Fue feo Si solo tienes dos vecinos muy mayores es lógico que seas el pueblo más envejecido Aunque lamente las críticas, el Ayuntamiento ha hecho un esfuerzo irrefrenable desde entonces para revertir la situación. En 2013 subastó 15 solares a unos precios irrisorios; tanto, que volvió a ser noticia. En total, vendió seis, a unos 2.000 euros, que se quedaron cuatro personas de Olmeda, una familia de Venezuela y una joven de Madrid. Volvió a subastar los solares restantes al año siguiente más baratos aún. Por uno de ellos, de 60 metros cuadrados, se pagaron 200 euros. Al principio solo compraban extranjeros, pero ahora ha cambiado la dinámica, la gente del pueblo también quiere comprar y están pendientes de la próxima subasta. Los números del padrón no han variado (son treinta y residen diez en invierno y cien en verano) Sí ha habido cambios los fines de semana porque la estrategia para frenar la despoblación ha sido la de hacer de Olmeda de la Cuesta un atractivo para el turismo. Según el alcalde, José Luis Regacho, las visitas pueden alcanzar las treinta personas sin contar las cien locales cuando hay actividades sábados y domingos. Antes, cruzabas por la carretera y el pueblo pasaba desapercibido, estaba hundido, pero ahora lo hemos puesto en el mapa asegura, esperanzado, Regacho. Este pueblo tiene la misma problemática que cualquier otro de la comarca,