Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
VIERNES 4.5.2018 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 37.381 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Teléfono de atención 901 334 554. Centralita ABC 91 339 90 00. EL PULSO DEL PLANETA VISTO Y NO VISTO La nueva edad de oro de la artesanía Helen Mirren entregó ayer en Londres el Loewe Craft Prize, galardón con el que se pretende elevar la tradición al máximo exponente de modernidad IGNACIO RUIZ- QUINTANO JAVIER CORTÉS La goyesca del Dos de Mayo debe tomarse como desagravio a la ignominia de la Academia de Bellas Artes que hace dos años proclamó el antitaurinismo de Goya E MARÍA LUISA FUNES LONDRES A yer se efectuó la II entrega del Loewe Craft Prize en el Museo del Diseño de Londres, tras la exposición de las obras de 30 finalistas de variadas disciplinas, edades y nacionalidades. La actriz Helen Mirren hizo entrega de un galardón que ha convocado a más de 1.800 candidatos de 18 nacionalidades en un difícil proceso de selección. Y es que ahora, más que nunca en 140 años, la aldea global gira de nuevo hacia la tradición y la artesanía, bajo un nuevo paraguas de modernidad. El resultado del trabajo de los 30 elegidos fue presentado en el Design Museum, el ecléctico centro creado por el inquieto Sir Terence Conran, fundador de Habitat y de Conran Store. Las sorprendentes y en ocasiones mágicas propuestas tenían nombre y apellido, caras y voz, pues junto al jurado compuesto por expertos en el diseño como Patricia Urquiola o Benedetta Tagliabue, se encontraban los 30 finalistas en persona, recién llegados de los cinco continentes, con sus piezas y kilos de ilusión. Bajo la dirección de un Jonathan Anderson, que confesaba sentirse orgulloso y emocionado con las propuestas presentadas esta entrega de premios se produjo en el marco de la London Craft Week, que se celebrará la semana Creatividad y tradición Arriba, la exposición en el Museo de Diseño. Sobre estas líneas, Jonathan Anderson, Jennifer Lee y Helen Mirren. A la der. la obra de Simone Pheulpin Helen Mirren, con deliciosas palabras y una sensibilidad a flor de piel, entregó el galardón a la premiada, la ceramista escocesa Jennifer Lee, si bien las menciones honorarias fueron para Takuro Kuwata el japonés al que se premió por su innovación y para la discreta Simone Pheulpin, la francesa que con sencillas piezas de algodón y numerosos alfileres, crea impactantes esculturas que recuerdan a rocas prehistóricas. La chilena Rita Soto, presentó sus broches hechos con pelo de caballo, creativos y delicados. Una colección Preguntando a Jonathan Anderson por una posible integración de piezas de los artistas en las colecciones de Loewe, confesó que intentaría crear pequeñas exposiciones que estuviesen a la venta en algunas tiendas señaladas. En realidad se presentaron trabajos tan excelentes que nos preguntamos si no sería posible que Anderson incluyese tocados tipo Ninotchka realizados por la pintora y escultora española Mercedes Castillo en las colecciones de Loewe. O si los collares y anillos del joyero vietnamita Sam Duong, hechos con perlas, plata y oro, que recrean formas de la naturaleza marina, no serían el mejor accesorio de algún que otro vestido del próximo desfile. Acertado y bien organizado, el premio Loewe Craft devuelve autenticidad, tradición y modernidad a la gran casa madrileña. que viene. Fue precisamente en este evento donde, allá por 1880, nació el movimiento de Arts Crafts, que se inició como reivindicación de la artesanía tradicional y de un modo de vida más sencillo, rediseñándose objetos cotidianos con mejoras evidentes, en lo que suponía un cierto rechazo a la industralización exponencial que tantos trabajos manuales había barrido. Esta misma intención subyace ahora tras las iniciativas londinenses de recuperar artesanía y tradición, que buscan la elección de materiales que se adapten a nuevas formas y funciones, poniendo siempre en valor al autor. Verbolario POR RODRIGO CORTÉS Dolor, m. Consecuencia de llenar un vacío de información demasiado rápido. l 2 de mayo de 1918, Ricardo Zamora, apasionado belmontista, fue por primera vez campeón de España. Dos años después nacía la Furia Española en los juegos de Amberes. En los Juegos de París de 1924 ¡los de Carros de fuego durante un España- Italia, los italianos gritan al portero español ¡Toro, toro! ¡Hale, toro! y éste resulta estoqueado por un gol de Vallana en propia puerta. Fuimos a la goyesca del Dos de Mayo para ver a Gonzalo Caballero, el torero que fue futbolista, que se alzó contra la empresa de Madrid y que tiene grande amistad con los hijos de Doña Elena de Borbón, la Infanta que ha heredado la representación del monarquismo popular de la Infanta Isabel, La Chata, inmortalizada por López Mezquita en un coche de caballos a la salida de los toros. En abril del 31, La Chata, a cuya memoria se debe la madrileña Calle de la Princesa quiso permanecer en su palacio de Quintana: contó con el respeto popular, pero un gobierno de impostores (Miguelito Maura y el cuñado de Rivas Cheriff) decretó su destierro, y murió en París a los cinco días. La goyesca del Dos de Mayo debe tomarse como pequeño desagravio a la ignominia de la Academia de Bellas Artes que hace dos años colgó, al lado de la Tauromaquia de Goya, espantajos de Forges y El Roto para proclamar urbi et orbi nada menos que... ¡el antitaurinismo de Goya! El caso es que fuimos a Las Ventas para ver a Caballero (un buen amigo me tiene dicho que a alguna rama de sentimentalidad española habrá que agarrarse cuando España se vaya al traste) y nos encontramos con Javier Cortés, un torero de Getafe que, pata adelante ¡la revolución! nos emocionó como nadie desde aquel par de banderillas de Adalid a Luvino hermano del mítico Cazarrata Cortés hizo su faena con una cornada de veinte centímetros destrozos en isquiotibiales, nervio ciático y fémur que es esa grandeza que nunca tendrá el fútbol, atestado de Desdémonas con barba desmayadas por una zancadilla.