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50 DEPORTES VIERNES, 4 DE MAYO DE 2018 abc. es deportes ABC Liga Europa El Metropolitano encarga otra final para el Atlético Sufrido triunfo de los rojiblancos, que lucharán por un nuevo título europeo tras superar a un Arsenal que siempre dio la cara y mantuvo sus opciones EMILIO V. ESCUDERO MADRID autizado meses atrás, regado ya de goles y victorias, al Metropolitano le hacía falta una gran noche para meterse de lleno en el imaginario colectivo de los aficionados rojiblancos. Porque, hasta ayer, las alegrías en su nuevo hogar habían sido rutinarias, lejos de la importancia que implica la clasificación para una final europea o de la épica que reinaba en el Vicente Calderón. La victoria ante el Arsenal, cimentada en buena parte en el ambiente creado por la grada, sirvió para clasificar al Atlético para la final de Lyon, pero también para dotar de alma al nuevo coliseo, que anidó ayer de manera definitiva en el corazón de los seguidores colchoneros. El panorama dibujado tras el partido de ida obligaba a los aficionados a dar un paso adelante. Así lo entendieron, arropando ya a los jugadores en el hotel de concentración el día anterior y llenando las gradas del Metropolitano bastante antes del inicio. El himno resonó como nunca antes desde el traslado, cantado a capela, atronador antes de la salida de los jugadores. Apoyo que llenó en parte el vacío dejado por Simeone en el banquillo sancionado por la expulsión en el B ATLÉTICO Oblak Thomas (90) Godín Giménez Lucas Hdez. Koke Gabi Vitolo (74) Saúl Griezmann Costa (83) Correa (74) Torres (83) Savic (90) GOLES 1- 0, min. 45: Diego Costa. 1 ARSENAL Ospina Bellerín Mustafi Koscielny (10) Monreal Xhaka Ramsey Whilsere (68) Welbeck Ozil Lacazette Chambers (10) Mkhitaryan (68) 0 EL ÁRBITRO Gianluca Rocchi (Italia) Amonestó a Whilsere, Gabi, Monreal, Saúl, Mustafi y Costa. Adiós europeo de Torres El 9 del Atlético jugó su último partido continental en casa tras sustituir a Costa, que se fue lesionado Koscielny, roto El central del Arsenal tuvo que retirarse al comenzar el encuentro y trastocó los planes de Arsene Wenger Emirates e impulsó a los futbolistas en un inicio vibrante en el que los rojiblancos llevaron la iniciativa del encuentro. Aunque era el Arsenal al que le hacían falta los goles, fue el Atlético el que mejor entendió el inicio del partido. Tocaba y tocaba el equipo español, aunque sin encontrar la portería de Ospina. Solo Costa, ausente en Londres por lesión, subió las revoluciones del portero colombiano con un disparo lejano que encendió aún más a la grada del Metropolitano. El dominio rojiblanco se cortó de golpe con la lesión de Koscielny. Habían pasado apenas seis minutos cuando el francés cayó al suelo fulminado. Costa, a su lado, pidió rápido las asistencias, consciente de la gravedad de la lesión. Los gritos de dolor del central galo muy probablemente con el tendón de Aquiles roto silenciaron la grada, que lo despidió, deportiva, entre aplausos. Fueron casi cinco minutos de parón que le sentaron fatal al Atlético. La pelota comenzó a ser de dominio casi exclusivo del Arsenal, que encontró en Wilshere a su canalizador preferido. En las piernas del capitán, bien asociado con Ozil, nacía el peligro inglés, que pedía a gritos un rematador que nunca aparecía. Lacazette, mejor en la conducción que en el remate, tuvo un par de internadas que no terminaron por poner a prueba a Oblak. Dominio estéril que creó una atmósfera de incertidumbre, despejaba a la media hora por Koke. Costa, gol y lesión El centrocampista rojiblanco, demasiado ocupado en tapar las subidas de Monreal, cazó un balón suelto en la frontal que a punto estuvo de convertirse en el primer gol. A pesar de no encontrar premio, el tiro relanzó al Atlético, que empezó a crecer poco a poco. Griezmann, a la media vuelta tras un saque de esquina, disparó cruzado pegado al palo. Otro aviso, que igualó las fuerzas poco antes del descanso. Fue justo antes de irse a los vestuarios cuando Costa reclamó los focos del Metropolitano. El ariete, batallador pero sin tino, recibió un pase mayúsculo de su socio francés y no falló ante Ospina con un disparo que entró potente por el centro. El tanto serenó los ánimos e impulsó al Atlético en la segunda mitad, que trató de sentenciar nada más volver de los vestuarios. El gol transformó a Costa, que recordó de nuevo a su mejor versión. A su pelea innata, el brasileño sumó verticalidad y peligro, creando espacios fundamentales para Griezmann. El francés aprovechó el buen partido de su socio en ataque para rozar el gol en varias ocasiones. La más clara, fabricada en las botas de un magistral Costa, le dejó solo ante Ospina, pero su disparo salió mordido por el defensa y se perdió en las manos del portero colombiano. Lejos de venirse abajo, el Arsenal volvió a irse al ataque. Tiró de corazón, en el posible adiós de Wenger a Europa, y tuvo sus opciones. Ninguna clarísima, porque echó de menos la verticalidad de Lacazette, pero siempre cerca de Oblak. Aún así, el checo apenas tuvo protagonismo y solo tuvo que despejar un peligroso disparo de Xhaka muy lejano. La lesión de Costa, cuando más apretaba el Arsenal, volvía a poner contra las cuerdas al Atlético. Fue entonces cuando la afición salió de nuevo al rescate. Presión ambiental que engulló a los ingleses para encargar otra final. La octava con Simeone en el banquillo. Otro título en el horizonte. El primero, si se consigue, que llevará el sello del Metropolitano. Ante el Olympique de Marsella, a por su tercer título europeo con Simeone El 29 de abril de 2010, un gol de Forlán en la prórroga contra el Liverpool metía al Atlético en la final de Hamburgo de la entonces llamada Copa de la UEFA. El uruguayo, además, sería el encargado días después de llevar el trofeo a las vitrinas rojiblancas con sus dos goles. Aquella temporada comenzó una tradición que los de Simeone se han encargado de perpetuar: los años pares son sinónimo de final europea para el club. A Hamburgo le siguió Bucarest en 2012, la primera final ganada por el técnico argentino. Lisboa en 2014 y Milán en 2016 son las más recientes, de infausto recuerdo para los atléticos. Tras superar al Arsenal, los rojiblancos disputarán su quinta final europea en ocho años. El próximo 16 de mayo en Lyon, el Atlético volverá a disputar un título continental. Después de haber ganado las dos finales de este torneo que ha disputado, lucharán por lograr la tercera ante el Olympique de Marsella.