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ABC VIERNES, 4 DE MAYO DE 2018 abc. es conocer SOCIEDAD 41 pués de haber sido informada por el equipo sanitario que le atiende. Debiendo quedar constancia de esa información en la historia clínica. Ordenado y sistemático El PSOE defiende que su propuesta de regulación crea un marco legal para solicitar y recibir ayuda para finalizar con el sufrimiento en unas condiciones garantistas, rigurosas y con un procedimiento ordenado y sistemático En el artículo 5 de la norma establece en qué condiciones se puede solicitar la prestación de ayuda para morir. La primera es tener la residencia legal en nuestro país y ser mayor de edad. Siendo además capaz y consciente en el momento de la solicitud. Además, el paciente tiene que haber recibido toda la información que exista sobre su proceso y las diferentes alternativas terapéuticas, incluidos los cuidados paliativos. Este último punto es vital para los socialistas, que ayer se esforzaban en Un enfermo terminal en una unidad de cuidados paliativos los socialistas miran especialmente a Cs, que hasta el momento se ha limitado a pedir la regulación de la muerte digna. En Cs defendían ayer que esa sigue siendo su posición, pero también se mostraban dispuestos a no bloquearla. La decisión al respecto no está tomada. Si supera la toma en consideración pasa a comisión, donde puede modificarse antes de volver a votarse. diferenciar la regulación de la muerte digna -que consiste en la asistencia y el rechazo a la obstinación terapéutica en el final de la vida- de la eutanasia, que definen como el derecho individual subjetivo para adelantar la muerte en procesos irreversibles aunque no se esté en un proceso abocado a una muerte inminente. Para la despenalización de la eutanasia habría que modificar el artículo 143.4 del Código Penal para no hacer punible la conducta de un médico. En lo que respecta a los requisitos, para solicitar la prestación el paciente debe haberla formulado de manera voluntaria y por escrito. Un proceso que debe repetirse al menos en dos ocasiones con una separación de quince días naturales. Esa prestación de ayuda para morir no se podrá realizar sin que hayan transcurrido al menos quince días desde la última solicitud. La condición debe ser sufrir una enfermedad grave e incurable o padecer una discapacidad grave crónica entendiendo éstas acepciones como aquellas en las que no existan posibilidades fundadas de curación y si existe seguridad de que la incapacidad vaya a persistir durante el resto de la existencia de la persona. Se entienden por limitaciones los sufrimientos físicos y psíquicos constantes e intolerables sin posibilidad de alivio Aunque la norma no incluye un catálogo de enfermedades concreto, en el PSOE se reCódigo conoce que está esPenal pecíficamente La norma planteado en enfermodifica el medades degenaraCódigo tivas o graves incapacidades. Y en Penal para cualquier caso, el proteger a los médicos procedimiento reserva a los profesionales sanitarios la Objeción de última decisión. Los socialistas conciencia insisten en que la Se ampara y solicitud de la presse crea un tación es indelegaregistro de ble, por lo que no objetores hay posibilidad de que quien haya perdido la conciencia lo demande. Y en ningún caso es aplicable a menores de edad aunque cumplan los supuestos de enfermedad o discapacidad que plantea la norma. La proposición ampara también la regulación de la objeción de conciencia, que se presenta como derecho individual que debe manifestarse anticipadamente y por escrito. En este punto, las administraciones sanitarias autonómicas crearán un registro de profesionales sanitarios objetores de conciencia. El médico debe comunicar la petición de prestación y consultarlo con otro facultativo que no forme parte del equipo médico habitual. En un plazo de diez días deberá redactar un informe. Además debe comunicarse con una comisión de evaluación y control, una por cada comunidad autónoma, al que corresponde el dictamen definitivo. Benjamín abraza a su nieta Daniela ante la mirada de su hija ABC La vida y la muerte se citan en la misma sala de cuidados paliativos donde un enfermo terminal sostiene a su nieta recién nacida El último deseo de Benjamín ÉRIKA MONTAÑÉS MADRID L a historia de Benjamín y Daniela es un idilio que comenzó desde la gestación de la segunda. La noticia de que él estaba muriendo llegó cuando Verónica, la hija pequeña de Benjamín, supo que una niña venía en camino. Benjamín ha cumplido su último deseo, conocer a su nieta, en el Hospital Centro de Cuidados La Laguna de Madrid, donde todos los días son una aventura. Y un milagro. Lo sabe bien el psicólogo Alonso García de la Puente, trabajador de Obra Social La Caixa, que reivindica que en las unidades de cuidados paliativos se trabaja para insuflar calidad de vida al último aliento de los pacientes. Esta es la dignidad de la muerte; trabajar para que vivan hasta el final y cierren bien su último capítulo afirma. La voluntad de Benjamín era más férrea que la voracidad de su cáncer de pulmón, metastatizado y en fase terminal. Los facultativos llevan tiempo diciendo que le queda apenas un respiro. No lo ocultan ni él plenamente consciente de lo que tiene ni su familia. Pero él tenía una aspiración: remontar vuelo hasta que besase a Daniela, la primogénita de su benjamina, Verónica. Pidió una pró- rroga al árbitro y se la han concedido. La llegada de Daniela se ha adelantado unos días como si fuera sabedora de que afuera esperaba su abuelo. Benjamín se deshace en carantoñas cuando la ve entrar por la puerta, en un carro envuelto en globos. Isabel, la mujer del paciente, está triste y encantada Es la mezcla de sensaciones que tienen todos desde hace un año. Lo he visto tan emocionado que es como si se hubiese recuperado por un momento dice. Pocas veces he visto la vida y la muerte convivir tan de cerca en la misma habitación afirma una trabajadora del hospital. Los ojos se deshacen en llanto desconsolado. Y Verónica está radiante: a los dos días de nacer su hija ha trocado el paritorio del Hospital de Alcorcón por camas de enfermos terminales. Todo tiene su tiempo. Es ley de vida acierta a decir Daniel, padre de Daniela. Tras el mágico momento protagonizado por abuelo y nieta, el psicólogo aconseja que estos enfermos no emprendan la obra de leer un libro o escoger una serie que enganche porque desesperan ante la opción de no terminarlo. Recomienda repasar la melancolía y diversión de los álbumes de fotos. O cumplir un sueño, como ha logrado Benjamín, en los estertores de una vida.