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46 SOCIEDAD JUEVES, 3 DE MAYO DE 2018 abc. es conocer ABC Un depredador sexual El violador de la Verneda será vigilado de forma no invasiva La ley impide someterlo a un control exhaustivo cuando salga hoy de prisión, pese a no estar rehabilitado JESÚS HIERRO BARCELONA E ra un verdadero depredador sexual. Entre 1997 y 1998 Gregorio Cano, alias el violador de la Verneda agredió sexualmente a 15 jóvenes e intentó violar a otras dos más. Tras pasar 20 años en la cárcel, hoy está previsto que salga de prisión. Y hay motivos para pensar que más mujeres puedan ser víctimas de este violador múltiple. Gregorio Cano, que en la actualidad tiene 48 años, no está rehabilitado. Su riesgo de reincidencia es elevado. Así lo confirmaron los responsables del centro penitenciario, en el que ha cumplido su condena, Brians 2, en San Esteban de Sasroviras (Barcelona) Tal y como recogen los protocolos, Instituciones Penitenciarias lo puso en conocimiento de la Fiscalía que, a su vez, ordenó a los Mossos d Esquadra que sometan a este depredador sexual a una vigilancia no invasiva siguiendo el protocolo previsto para el control de antiguos presos considerados peligrosos. El violador de la Verneda no tendrá una patrulla policial en la puerta 24 horas al día, pero sí estará controlado, según explicaron a ABC fuentes del Ministerio Público. No puede ser sometido a una libertad vigilada porque fue condenado antes de la reforma del Código Penal de 2015. El papel de control que sobre Cano pueda ejercer su propia familia se antoja fundamental. Los Mossos también han ofrecido protección a las víctimas, que podrán disponer de custodia policial durante un mínimo de un mes. Sin embargo, lo habitual es que, en el caso de violadores en serie, en los que el depredador sexual no tiene fijación por una persona en concreto, las víctimas la rechacen. Gregorio Cano se sentó en el banquillo de los acusados de la Audiencia de Barcelona en un juicio que se celebró en el año 2000. El violador de la Verneda que entonces tenía 30 años, lo reconoció todo. Admitió sin paliativos todos y cada uno de los delitos, según recoge la sentencia de la Audiencia de Barcelona que lo condenó. Justificó en la sala que no estaba en sus cabales y aseguró que había consumido cocaína y speed Pidió perdón a las víctimas y a su entorno. Entre el 27 de febrero de 1997 y el 1 de mayo de 1998 violó o trató de agredir sexualmente a 17 mujeres, la mayoría veinteañeras, a las que atacaba y amenazaba navaja en mano. Las víctimas tenían entre 18 y 38 años. Actuaba en portales y edificio despoblados de la capital catalana, de los barrios de La Verneda de ahí su apodo Horta, Sant Andreu y Poblenou. También en las localidades cercanas de Hospitalet de Llobregat y Moncada i Reixach (Barcelona) Las abordaba después de seguirlas en su coche. La abogada de las víctimas: ¿Qué están haciendo en las cárceles La abogada de las víctimas del violador de la Verneda advirtió ayer de que todos los violadores múltiples excarcelados en Cataluña no estaban rehabilitados, por lo que cuestionó la labor que se hace en las prisiones. En declaraciones a Efe, la abogada María José Varela explicó que las víctimas de Gregorio Cano no afrontan ahora un riesgo especial sino el mismo que cualquier otra mujer, aunque ve la excarcelación con desazón e inquietud Las mujeres están reviviendo un proceso del que no quieren ni oír hablar Han rehecho su vida como han podido, unas con más carga, otras lo han podido llevar mejor, pero ahora no quieren ni oír hablar de este tema. Incluso yo me comunico con algunas de ellas a través de sus familiares, porque no quieren ni hablar del tema Varela, que ejerció la acusación particular en nombre de la mayoría de víctimas de este violador múltiple, reconoce que el agresor tiene derecho a quedar en libertad al cumplir los 167 años de cárcel En noviembre del año 2000 fue condenado a 167 años de cárcel, pero se fijó en 20 años el límite máximo de cumplimiento, en base al artículo 76.1 del Código Penal. Eso sí, los ha cumplido íntegramente. Y es que el caso de Gregorio Cano fue el primero de España en que un tribunal aplicaba los beneficios penitenciarios sobre el total de la pena impuesta. En este caso, 167 años en prisión, con lo que, en la práctica, le ha obligado a cumplir íntegramente los 20 años de cárcel. Como cuando fue condenado el violador de la Verneda llevaba ya dos años en pri- sión provisional por estos hechos, es ahora cuando le corresponde salir de prisión. Antes de que la Sección Quinta de la Audiencia de Barcelona impusiera los 20 años de prisión efectiva a Gregorio Cano, otros depredadores sexuales redimieron gran parte de sus penas realizando trabajos de lavandería o limpieza en prisión, como los conocidos como violador del Eixample o violador de la Vall d Hebron que cumplieron 16 y 13 años entre rejas, respectivamente. Cayó en la trampa Gregorio Cano, vecino de Barcelona, comenzó la madrugada del 23 de febrero de 1997 su actividad depredadora. En una finca de la calle Diputación de la capital catalana abordó a una chica de 20 años, amedrentándola con una navaja y obligándole a hacerle una felación. Fue solo el primer episodio de un maratón de agresiones sexuales y violaciones con un modus operandi similar. A la mayoría de sus víctimas les obligaba a que les practicara sexo oral. Sus ataques concluyeron cuando los investigadores le tendieron una trampa. En ella cayó el 8 de Una década entre rejas Gregorio Cano ha pasado 20 años en la cárcel por 15 agresiones sexuales y otros dos intentos de violación entre 1997 y 1998 Ofrecimiento de protección a las víctimas Las mujeres a las que este depredador asaltó tienen derecho a custodia policial. Es habitual, sin embargo, que víctimas de violadores múltiples la rechacen