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48 DEPORTES MARTES, 24 DE ABRIL DE 2018 abc. es deportes ABC Mañana, Bayern- Real Madrid El sabio más respetado del Bayern Con 72 años, busca otro triplete para los bávaros e intimida al Madrid, al que llevó a la Séptima. Jugadores de ese equipo ensalzan sus virtudes RUBÉN CAÑIZARES ENVIADO ESPECIAL A MÚNICH E ra el 27 de septiembre del pasado año y el Bayern fue zarandeado por el PSG en el Parque de los Príncipes, como pocas veces ha ocurrido en la historia del bravo club alemán. Derrota por 3- 0 en la segunda jornada de la fase de grupos de la Champions, en un partido que tendrá consecuencias. 24 horas después, Ancelotti sería despedido, una medida muy poco habitual en el Bayern, pero ese pobre resultado, un inicio de Bundesliga decepcionante y la mala relación del técnico con algunos de los pesos pesados del vestuario dejan al italiano vendido. Será Willy Sagnol quien ocupe el banquillo muniqués, pero lo hará de forma interina. La entidad bávara trabaja en un recambio sorprendente. Dos días después de la derrota en París, el presidente Uli Hoeness viaja personalmente a Schwalmtal, una pequeña población rural de apenas 20.000 habitantes, situada a cinco kilómetros de Moenchengladbach y a tres de la frontera con Holanda. Allí disfruta de su ju- bilación Jupp Heynckes, junto a Iris, su mujer. El preparador se había retirado en 2013, tras ganar el triplete con el Bayern y ser reemplazado por Pep Guardiola, y desde entonces disfrutaba de su casa de campo, de las visitas de su hija Kerstin, y de su amado Cando, el pastor alemán que acompaña a los Heynckes desde hace más de diez años. Pero la placentera vida de Jupp se verá de repente puesta en un compromiso por la visita de su íntimo amigo Hoeness, que le suplica su regreso, al menos para salvar una temporada de color azul oscuro casi negro. Su fidelidad a Uli, al que visitó en varias ocasiones durante la estancia en la cárcel, el estado de necesidad del Bayern y el amor que siente por el club provocan el sí de Heynckes, que con 72 años regresaría a los banquillos: No se trata de un nuevo comienzo, sino de un acto de amistad; y sólo lo hago por todo lo le debo al club confesó el entrenador el día de su presentación. Respeto del vestuario Hoeness sabía perfectamente que, a diferencia de Ancelotti, nadie en el vestuario pondría en entredicho el mando de Jupp. Un señor de esa edad y carisma, y pleno de autoridad sin ser autoritario, no iba a ser vacilado por Jupp Heynckes, el pasado fin de semana con el Bayern EFE El 31 de marzo de 1976 se disputó el primer duelo Real Madrid- Bayern. Un forofo explotó contra el árbitro y le agredió. Fue el inicio de esta rivalidad interminable histórico. La expedición del club alemán llegó a la capital de España el 30 de marzo del 76 con aires de acudir a un país bananero. El Bayern trajo cocinero El loco del Bernabéu encendió el fuego TOMÁS GONZÁLEZ MARTÍN MADRID La guerra eterna entre el Bayern y el Real Madrid nació en 1976. Durante veinte años, el club blanco había conquistado seis Copas de Europa y nunca había tenido al equipo tedesco como enemigo real. Aquella edición de la competición más prestigiosa del continente tuvo como aliciente previo el duelo entre el conjunto español y el Borussia Moenchengladbach en cuartos de final. Venció el Madrid, pero en Alemania se calentó el litigio arbitral y cuando las bolas del sorteo casaron la del Real con la del Bayern, la prensa germana creó una campaña similar a la que existe actualmente tras el penalti de Benatia a Lucas. Aquel Bayern se sentía superior al mundo. Alemania había ganado el Mundial 74 en casa y el equipo base de la selección era el muniqués, que ya había celebrado dos Copas de Europa en 1974 y 1975. Iba por la tercera y el escollo de semifinales era el campeón Traían su cocinero, no fuera que les pusieran callos y morcilla con ajos, y su presidente, Wilhelm Neudecker, parecía el presidente de la ONU, con la cabeza alta, sin mirar a nadie, sin una mera mueca de sonrisa. Lo primero que dijo al llegar al Bernabéu fue: El estadio no me impresiona nada y la iluminación es mala, muy antigua Nos faltaba el candil. Ese antagonismo cultural, visceral, casi genético, se trasladó al campo en la hora de la verdad. Aquel primer encuentro de fútbol entre los dos grandes, el 31 de marzo, pasaría a la historia y no precisamente por el balompié. El primer envite de semifinales, en Chamartín, fue el germen de una animadversión que ya es eterna. El Real Madrid de Miljanic presentó este once: Miguel Ángel; Sol, Benito, Del Bosque, Sepp Maier agarra al loco del Bernabéu, Jaime D. P. Camacho; Velázquez, Netzer, Rubiñán; Amancio, Santillana y Roberto Martínez. Uddo Lattek alineó a: Maier; Hansen, Schwarzenbeck (el ogro Atlético)