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10 ENFOQUE MARTES, 24 DE ABRIL DE 2018 abc. es ABC Trump y Macron, junto a sus respectivas esposas, Melania y Brigitte (izquierda) plantan un roble albar en el jardín de la Casa Blanca, regalo del presidente francés, como símbolo de la alianza entre Estados Unidos y Francia AFP Visita de Estado a EE. UU. Emmanuel Macron, ambición a la francesa Fue Angela Merkel quien, al asegurar hace ahora un año que Estados Unidos había dejado de ser un socio fiable, puso de manifiesto el progresivo enfriamiento de las relaciones entre la Casa Blanca y Europa. Sin ocultar sus ambiciones personales, Emmanuel Macron trata ahora de estrechar lazos con el presidente norteamericano y reforzar su posición en el tablero de la diplomacia internacional, pero también como líder emergente de la Unión Europea. Tras mantener una conversación telefónica con Vladímir Putin, el presidente galo emprendió ayer un viaje a Estados Unidos, su primera visita de Estado a Trump desde que comenzó su mandato. Una cena privada en Mount Vernon, la residencia de George Washington, abrió anoche una agenda de trabajo que incluye un encuentro en la Casa Blanca, previsto para hoy, y un discurso, mañana, ante el Congreso de Estados Unidos. Oficialmente, Macron ejerce en esta visita como presidente de Francia, pero sin descuidar su trabajado perfil de dirigente continental. Comparte con Trump su inconformismo dijo hace unos días a una cadena norteamericana de televisión y la forma inesperada con que ambos llegaron al poder. Como símbolo de su amistad, Macron regaló a Trump un esqueje de roble procedente del bosque de Belleau, lugar de la batalla homónima en la que en 1918 murieron más de 9.000 soldados estadounidenses. No es la Estatua de la Libertad, otro regalo de Francia, pero al menos sirve para dar sombra en el jardín de la Casa Blanca. INTERNACIONAL