Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
80 GENTESTILO TV SÁBADO, 7 DE ABRIL DE 2018 abc. es estilo ABC El 666 de la Quinta Avenida: el símbolo maldito del poder de los Kushner Los ruinosos negocios familiares cuestionan la posición en la Casa Blanca del yerno de Donald Trump MANUEL ERICE CORRESPONSAL EN WASHINGTON La presencia de un Kushner a la Casa Blanca no está llamada a solucionar ninguno de los problemas de la familia, ni presentes ni futuros. Más bien, desde que Jared (37 años) empezara a merodear la moqueta del Despacho Oval una vez instalado su suegro, Donald Trump (71) hace casi quince meses, todo parece derrumbarse a su alrededor. La investigación abierta contra él por la llamada trama rusa, que pone la lupa en sus negocios privados en el extranjero desde su condición de asesor del presidente, no ha hecho sino desenterrar fantasmas de unas actividades familiares tradicionalmente opacas. Como la que llevó a su padre, Charles (63) durante catorce meses, a una prisión federal de Alabama, tras ser condenado por evasión fiscal en 2004. Hoy, los bancos y los enfrentamientos internos persiguen a este clan neoyorquino de origen judío. ka, otra suerte de verso suelto en inextricable laberinto de la Casa Blanca. A sus extraños comienzos como asesor del presidente sin cargo ni sueldo, se sumó la labor del fiscal especial que investiga la posible connivencia electoral del equipo de Trump con Vladímir Putin (65) El descubrimiento de sus entrevistas con altos cargos rusos antes de la elección presidencial fue el primer aviso. Pero todo se precipitó con la investigación de los contactos que el propio Kushner había empezado a establecer desde la victoria electoral de Trump. Desde entonces, a pesar de su reiterada proclama de haberse apartado de los negocios familiares, una larga lista de negocios FOTOS: AFP Y REUTERS La torre de la discordia Jared Kushner (izq. con Ivanka Trump) yerno del presidente de EE. UU. (junto a estas líneas, con sus nietos) no pasa por sus mejores momentos, tras ser sometido a una investigación sobre la gestión de sus negocios. Arriba, la torre que alberga Kushner Companies, en Manhattan, propiedad cuya hipoteca de 1.200 millones de dólares tendrán que liquidar en los próximos 10 meses. Abajo, Josh, Charles y Jared Kushner en tiempos mejores Una deuda colosal Prometía ser la panacea. Cuando Jared Kushner se instaló junto con Ivanka Trump (36) y sus dos hijos en la lujosa zona residencial de Kalorama, que comparte con los Obama y otros selectos vecinos, su convicción era que los males familiares tocaban a su fin. La intimidad con el presidente de Estados Unidos abría la puerta a solucionar un problema casi endémico: la colosal deuda que arrastra el negocio familiar por operaciones fallidas y, sobre todo, por la casi inasumible compra de la torre que alberga Kushner Companies, un imponente edificio en el 666 de la Quinta Avenida en Manhattan. Es el pecado original, de 2007, que condiciona toda la actividad de los miembros del clan, obligado a liquidar nada menos que sus 1.200 millones de dólares de hipoteca en los próximos diez meses. Los planes de Jared empezaron a torcerse pronto. Su labor en el entorno del Trump presidente fue discutida desde el principio, no menos que la de su mujer, Ivan-