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ABC LUNES, 2 DE ABRIL DE 2018 abc. es espana ESPAÑA 17 Mas se suma a la presión sobre Puigdemont A la izquierda, un peaje atacado. Arriba un operario de Abertis quitando las bolsas de las cámaras señaló que durante toda la tarde se mantuvo un contacto permanente con los Mossos, y que la prioridad fue evitar que se produjese incidentes en un punto en el que los coches circulan a gran velocidad. El único altercado se produjo en la barrera de El Vendrell, cuando agentes de los Mossos e integrantes de los CDR forcejearon al entender estos últimos que la policía trataba de identificar a uno de los participantes en la protesta. El expresidente secunda la tesis de ERC y reclama formar ya gobierno À. GUBERN BARCELONA Huelga general EFE La situación no se normalizó hasta las 19 horas, cuando los CDR dieron por terminada la protesta y sin que los Mossos llegasen a realizar intervención alguna para evitar lo sucedido. Un portavoz de la Policía autonómica precisó a ABC que no se produjeron detenciones y que la intervención de los Mossos se limitó a evitar que se produjesen disturbios y a garantizar la seguridad. Desde los Mossos se apuntó que la decisión de no intervenir se adoptó al considerar que una acción policial hubiese generado más perjuicios y riesgo para las personas que el hecho mismo de levantar las barreras. Desde la concesionaria Abertis, por su parte, se Las protestas de ayer, en todo caso, marcan el tono de unas acciones por parte de los CDR en los que se mezcla el independentismo con consignas de signo anticapitalista, muy en la esfera de la CUP. Ayer se vieron pancartas y repartieron folletos reclamando la gratuidad de las autopistas, a la vez que se defendía la república catalana O República o afectamos la economía, huelga general se leía en una de ellas. El asalto de las barreras de peaje de ayer es definida como una acción directa de desobediencia civil masiva por parte de los CDR, definitivamente, y por delante de la ANC o Òmnium, ahora en la vanguardia de la movilización independentista en Cataluña. La detención del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont en Alemania, y la decisión que sobre su demanda de extradición dicte la Justicia de ese país, ha vuelto a colocar la figura del dirigente prófugo en el centro del tablero político catalán. Cuando su figura comenzaba a ser vista como un estorbo más que como un refuerzo para el soberanismo, al menos para aquella parte es el caso de ERC y un sector del PDECat que propugna un independentismo pragmático Puigdemont vuelve a bloquear una posible salida. En medio de la confusión, esperando que se despeje su situación judicial, la presión sobre el expresidente va a redoblarse, más ahora que el reloj para la convocatoria de unos nuevos comicios va corriendo desde la fallida investidura de Jordi Turull. En este contexto, el pleno de la pasada semana, cuando JpC forzó a que se volviese a reconocer a Puigdemont como posible candidato incluso después de su renuncia se asume en el seno del independentismo más realista como un simple gesto, una forma de reconocer a Puigdemont pero sin ninguna trascendencia ni voluntad política real. Privadamente, pero también de manera pública, a Puigdemont se le ve ya más como un sím- bolo que como un activo. El drama para el soberanismo es que mientras no renuncie al acta, igual que Antoni Comín, la formación de un nuevo gobierno seguirá en manos de la CUP. Puigdemont sigue inflexible. No claudicaré, no renunciaré, no me retiraré clamaba el sábado en las redes sociales. Es en este contexto en el que deben leerse las palabras ayer del expresidente Artur Mas, que cuestionó de manera abierta la posibilidad de investir a Puigdemont como presidente. En la radio RAC 1, Mas se preguntó si, en un momento en el que varios dirigentes independentistas están encarcelados o fuera de España, es mejor rearmarse y formar gobierno para plantar cara y tirar hacia adelante Puigdemont tiene toda la legitimidad para ser investido añadió Mas, pero la legitimidad no se impone a corto plazo A su criterio. la situación es totalmente injusta y se tiene que combatir, pero con la fuerza que tenemos Al presing sobre Puigdemont se suma ERC. Así, el portavoz republicano en el Parlament, Sergi Sabrià, apostaba ayer por intentar formar Govern antes de Sant Jordi (23 de abril) porque urge muchísimo superar la etapa del artículo 155, añadiendo que no ve ahora a JpC en el escenario de plantear la investidura de Puigdemont. En una entrevista a Efe, Sabrià recordó que JpC ha afirmado que lo que hace falta es poner en marcha un gobierno sin perder de vista que Puigdemont renunció. El mismo abogado de Puigdemont ha dicho que a día de hoy su prioridad es su defensa añadió. -Sí. Nosotros lo hemos llamado batasunización. Estamos en un escenario parecido al escenario de kale borroka con destrucción de espacios públicos, equipamientos y cortes de carreteras. La única ventaja que tiene un escenario tan lamentable es que ahora ya no podrán volver a repetir que la suya es una revolución de las sonrisas ni hacer demagogia sobre el uso de la violencia legítima por parte del Estado. Sabemos que nos enfrenamos a violentos que por fortuna ya no disimulan, no se esconden, son violentos sin disimulos. ¿Con el protagonismo de los CDR, a los partidos y entidades soberanistas se les ha ido el procés de las manos? -Hace mucho tiempo que se les fue de las manos. Ya ocurrió cuando defenestraron a Artur Mas, entonces ya perdieron el control. Hace mucho tiempo que los impulsores iniciales del procés los nacionalistas convergentes de toda la vida, perdieron las riendas, que pasaron a la ANC y Òmnium. Ahora, estas lo han perdido y la cosa ya deriva hacia la batasunización. Los dirigentes iniciales hace tiempo que perdieron el control del engendro que han creado. ¿El Gobierno dejará de aplicar el 155 también si se forma un Ejecutivo independentista? -El acuerdo en el Gobierno y el Senado entre los partidos con más representación establece que el 155 acabará cuando se forma un nuevo Gobier- no en Cataluña. En el momento en que eso pase, habrá que esperar ver sus actuaciones. Si vuelven a hacer lo mismo, pasará lo mismo, y acabarán en el mismo lugar. Creo que se me entiende a la perfección. Dependerá de lo que hagan, no de lo que digan, porque desde la tribuna parlamentaria pueden decir lo que quieran. -El independentismo fantasea con la imagen de Puigdemont regresando triunfante a Barcelona como Tarradellas. ¿Eso puede pasar? -Un retorno pactado a día de hoy es absolutamente inimaginable, cualquier solución de futuro pasa por la política, el diálogo y la reconciliación, pero desde la verdad. Es decir que antes habrá que depurar todas las responsabilidades penales de las personas que han organizado una insurrección que ha intentado destruir la democracia española.