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56 TOROS DOMINGO, 1 DE ABRIL DE 2018 abc. es cultura toros ABC Andrés Roca Rey Es la temporada en la que más retos tengo El joven peruano torea su segundo Domingo de Resurreción, con Antonio Ferrera y José María Manzanares LORENA MUÑOZ SEVILLA Todavía no ha cumplido 22 años y ya está en la cimadel toreo. Andrés Roca Rey (Lima, 1996) no ha parado de torear y de triunfar desde que tomó la alternativa en Nimes, en septiembre de 2015. Su nombre está en todas las ferias junto al de las figuras. Él mismo lo es, aunque prefiera no pensar nada más que en seguir dando pasos, poco a poco Está anunciado cuatro tardes en el abono maestrante. Hoy en Resurrección, dos en la Feria de Abril y otra más en San Miguel, en una temporada que será definitiva para afianzarse en lo más alto del escalafón. ¿Qué sensaciones tiene antes de volver a la Maestranza? -Estoy muy contento porque va a ser mi segundo Domingo de Resurrección y sin duda es una de las fechas más importantes de la temporada. Es bonito y se prepara con mucha ilusión porque en una campaña larga hay fechas y días que son clave, pero la de hoy está por encima de todas. -El año pasado eran tres tardes y en 2018 cuatro, ¿da vértigo ser la base del abono en Sevilla? -Sí, da presión por triunfar desde la primera e intentar también triunfar en las demás. Tengo esa responsabilidad. Da vértigo a estas alturas, pero luego toreas la primera y ya vas entrando en la feria. A mí me gusta torear en Sevilla, aunque no hace falta decirlo, es una plaza con una sensibilidad especial. Sobre todo a la afición le gusta que te entregues toreando, que saques lo que llevas dentro y cuando uno es feliz toreando y entregándose, puede hacer feliz a mucha gente. -El año pasado fue el único torero que cortó dos orejas en la Feria de Abril. ¿Cómo lo recuerda? -Fue una bonita tarde desde el principio, estaba contento por torear en Sevilla. Te pone contento saber que eres el único que lo consiguió pero también te entra ese cargo de conciencia de haber pinchado el segundo. Con la espada, la culpa no la tiene nada más que uno y perdí esa Puerta del Príncipe que podía haber sido la primera. A ver qué pasa en estas tardes, sobre todo en la del Domingo de Resurrección, que es la primera. Vuelvo con ganas de abrir esa puerta, que es lo que más ilusión me hace. El diestro, en el Pabellón de Perú, sede de la Casa de la Ciencia en Sevilla RAÚL DOBLADO El triunfo Eres humano y no todos los días vas a cortar orejas, ni te vas a sentir a gusto, ni van a salir las cosas como quieres Apuesta Hay que jugarse la vida, hay que cruzar esa línea muchísimas tardes, y esta es una temporada para eso -Ha tenido un arranque de año triunfal. Ha abierto las puertas grandes de Olivenza, Castellón y Valencia. ¿Qué hace Roca Rey para estar a ese nivel? -Te preparas día a día con ilusión, más que demostrar a los demás es para demostrarte a ti mismo lo que puedes llegar a conseguir dando el cien por cien, con el entrenamiento que luego se refleja en la plaza. Esta es una temporada importante, en la que más retos tengo y en la que más me he propuesto. Me gustaría seguir como he empezado y terminarla como se merece. ¿Y cuáles son los retos que se ha puesto esta temporada? -Son retos pero en el sentido de co- sas que están dentro de uno. Hay que tener en cuenta que en esta profesión hay dos factores. Por un lado, tienes que intentar hacer una obra de arte, poco a poco vas intentado dar lo mejor de ti, vas toreando mejor y cada vez más despacio. Y también es una profesión en la que tiene que haber entrega y tienes que ser capaz de dar el paso adelante para que luego salga el arte. Hay que jugarse la vida, hay que cruzar esa línea muchísimas tardes, en todas, y esta es una temporada para eso. -Sus números son espectaculares, ¿le preocupan cada vez menos los resultados y más torear bien? -Es una pregunta que siempre me he hecho. Ha habido tardes en las que he cortado orejas y luego quizá no han sido tardes que me hayan hecho sentir ni disfrutar como torero. Estaba delante de los toros y tenía que cortarlas. En ese y en todos los momentos es necesario lo númerico, cortar las orejas y abrir una puerta grande, pero también es verdad que hay que cortar las orejas con un asentamiento, con un poso y con factores que luego hacen bonitas faenas, faenas buenas. Y también pasa lo contrario, ha habido tardes en las que estás muy a gusto, en las que casi has encontrado lo que vas buscando como artista y como torero y no has cortado las orejas. Lo bonito es cuando sientes, disfrutas, toreas bien y cortas las orejas. Creo que hay triunfos numéricos, triunfos personales y triunfos que te llevan a lo más grande. Esos tres triunfos están dentro de un número de corridas importantes, pero eres humano, no todos los días vas a cortar orejas, ni te vas a sentir a gusto ni va a salir todo como tú quieres. Si te has preparado y tienes un poquito de suerte... creo que más o menos así va esto. ¿Cuando uno se siente torero llega al público? -Sí, normalmente esos triunfos grandes son en plazas grandes, con el toro grande, y cuando tú más grande te sientes. Todo se reúne y ese triunfo es el que te lleva a la gloria, a lo que buscas como torero y por lo que tú te preparas día a día. -Es muy joven pero se codea con las figuras, ¿se siente un poco más figura que el año pasado? -Me siento torero más que nada, eso es algo que dice la afición porque tú eres figura para la gente o no lo eres, o estás en su boca o no lo estás. Por eso eres y te sientes torero, lo demás que lo digan ellos o lo dejen de decir. ¿Pensaba llegar tan alto cuando soñaba con ser torero? -Quizá no pensé en llegar tan pronto, no en romper tan rápido en el sentido de torear tan pronto corridas de toros tan seguido, estar en las ferias y con las figuras. Lo veía como algo un poquito alejado. Estaba sin caballos y el circuito de las figuras lo veía muy lejano. Desde la novillada de Madrid, que abrí la Puerta Grande, fueron cambiando las cosas y los retos lejanos se iban convirtiendo en retos cada vez más cercanos. Obviamente había que ir mejorando poco a poco, como pasa ahora, pero todo se volvió más bonito.