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60 AGENDA Necrológicas José Manuel Costa (1949- 2018) JUEVES, 15 DE MARZO DE 2018 abc. es ABC El hombre que supo escuchar Periodista de largo recorrido y amplio espectro, impulsó la Nueva Ola madrileña osé Manuel Costa hubiera amagado con una de sus sonrisas de medio lado al verse convertido ayer en lo que ahora se conoce como trending topic, homenaje de las nuevas generaciones a quien hasta sus penúltimas horas había ejercido en las redes sociales como guía. Nunca le faltó inquietud y le sobraba magisterio, acumulado durante décadas de oficio periodístico y conocimiento directo del medio. A salto de mata, de un medio a otro y de una generación a la siguiente, Costa firmó una obra escrita o hablada, más intuitiva que formal que documenta sus constantes idas y venidas a un submundo cultural al que tenía la buena costumbre de llegar antes que nadie, lo que le permitió estar siempre en el ajo y de vuelta de todo. De la radio a la prensa escrita, del teclado a los bares, José Manuel Costa percibió y patroneó la Nueva Ola antes de que se oficializase en Movida, lo que le llevó a aparecer en la letra de una revanchista canción de Ramoncín Se han teñido los pelos y lacado las uñas Se han sentado en las sillas de los ejecutivos Han llegado a la industria por la puerta de atrás Y han dejado que el Costa les llamase Nu Babe De las páginas de El País pasó a dirigir la emisora da del Muro de Berlín, ciudad en la que sufrió una segunda, ya definitiva, revelación musical, pasada de volumen y subida de graves. La Nueva Ola madrileña, más que agotada desde mediados de los ochenta, deja los oídos libres a Costa para sintonizar las señales sintéticas de la revuelta electrónica que sacudió Alemania, de la que fue embajador de facto, cargo que compatibilizó en ABC con sus crónicas políticas y su nuevo empleo, a tiempo parcial, de DJ festivalero. De Berlín a Londres, donde no terminó de encontrarle la gracia al britpop, entonces en boga, Costa acentuó una pasión artística que lo llevó a profundizar en otras expresiones y a desarrollar un olfato que, sumado a su oído, lo trajo de vuelta a Madrid, donde se integró en el equipo de ABC Cultural Hasta al final, José Manuel Costa anduvo de un medio a otro, pasando por emisoras de radio, medios digitales, aventuras periodísticas sin recorrido y establecimientos artísticos, en los que ejerció como comisario y explotó su perfil visionario. No dejó de acudir a conciertos y saraos experimentales, ni a pegar la oreja a lo que los jóvenes componían con sus teclados o iban diciendo por ahí, del pasado o del futuro del arte. Costa tenía la virtud de saber escuchar, y de meterse en esas conversaciones que se improvisan en una red minoritaria, más o menos social. Tenía tan buen oído que prestaba atención a lo que casi cualquiera quería contarle o cantarle. JESÚS LILLO J IGNACIO GIL muy moderna, igualmente fallida con que el ahora periódico global trató de rentabilizar la algarabía pseudocultural de la época, un fiasco que no hizo renunciar a Costa de su fe en el subsuelo musical. Como corresponsal de ABC, José Manuel Costa tuvo ocasión de vivir y narrar a nuestros lectores la reunificación alemana que siguió a la caí- José Manuel de Costa Salazar- Alonso nació en Madrid el 14 de octubre de 1949 y falleció en la misma ciudad el 14 de marzo de 2018. Corresponsal de ABC en Londres y Berlín y crítico especializado en música y artes, desarrolló su trabajo periodístico en numerosos medios impresos y radiofónicos y ejerció como comisario artístico. Oskar Gröning (1921- 2018) El contable de Auschwitz Condenado con 94 años, no llegó a pisar la cárcel ra el encargado de contabilizar el dinero que se confiscaba a los prisioneros a su llegada al campo de concentración y organizar los envíos al Bundesbank. En su juicio en 2015 ante el Tribunal de Lünebrug respondió de los cargos de ser oficial de las SS destinado en Auschwitz para llevar la contabilidad y las finanzas. Reconoció su responsabilidad moral por aquellos terribles hechos, pero insistió en su inocencia: No maté a nadie Fue condenado a cuatro años de prisión. El dinero que enviaba sirvió para financiar el régimen nazi y permitió, siete décadas después, que Gröning fuese considerado culpable. En el momento de la condena tenía 94 años y sus abogados adoptaron la estrategia de ir presentando los más pintorescos recursos con el fin de retrasar la entrada en prisión. Se salieron con la suya: Gröning no pisó la cárcel y falleció a los 96 años. Pero su juicio sirvió para que una generación de alemanes ajenos ya a la crueldad del Holocausto pudiesen escuchar su relato en boca de uno de Oskar Gröning nació el 10 de junio de 1921 en Nienburg y ha muerto el 12 de marzo de 2018 en Hannover. Fue un oficial de las SS destinado como contable en el campo de concentración. E sus actores. Sí, lo sabíamos. Se nos informaba de que los prisioneros que no podían trabajar eran eliminados testificó, reconociendo que lo sucedido le causaría dolor y vergüenza Sus palabras sirvieron para reconstruir el clima moral de aquellos hechos aceptados por el personal del campo: Pensábamos que aquel trabajo no era agradable, pero que alguien tenía que hacerlo ROSALÍA SÁNCHEZ