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8 ENFOQUE JUEVES, 15 DE MARZO DE 2018 abc. es ABC Vladímir Putin posa en el puente del estrecho de Kerch con el equipo que dirige las obras de la infraestructura que unirá Rusia con Crimea AFP Putin visita Crimea La fábrica del nuevo mapa de Rusia Hacer coincidir las presidenciales rusas con el aniversario de la anexión de Crimea fue una de las jugadas maestras de Vladímir Putin, dedicado desde hace años a explotar el filón del nacionalismo con sus conmovedores cantos a la Madre Rusia y su política imperial. De espaldas a la crisis diplomática que lo enfrenta al Reino Unido, cuestión menor que con cierto desdén ha dejado en manos de su ministro de Exteriores, el presidente ruso se desplazó ayer a la península ucraniana para hacerse una foto de campaña en las obras del puente diecinueve kilómetros de longitud, el mayor de Europa que unirá por tierra el territorio ruso con Crimea. La comunidad internacional sigue sin reconocer el referéndum que el 16 de marzo de 2014 utilizó el Kremlin para arrebatar Crimea a Ucrania e incorporarla a sus dominios, un detalle sin apenas importancia para Putin, más preocupado de que concluya la faraónica obra del estrecho de Kerch que de las consecuencias de su estrategia de volar todos los puentes con Occidente. Las elecciones son este domingo, pero su campaña empezó hace ya mucho tiempo. INTERNACIONAL EFE Panorámica del nuevo puente, que con diecinueve kilómetros de longitud será el más largo de Europa