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56 DEPORTES MIÉRCOLES, 28 DE FEBRERO DE 2018 abc. es deportes ABC MUERE QUINI, BRUJO DEL Un jugador único Debut Nacido en Oviedo (23- 9- 1949) Enrique Castro Quini se estrenó con el Sporting de Gijón, en Segunda división, en 1968. Puso fin a su carrera como futbolista en 1987. Clubes y selección Comenzó con el Ensidesa en Tercera. Jugó en el Sporting en dos etapas (1968- 80 y 198487) y entre medias en el Barcelona (1980- 84) Con España, disputó dos Mundiales (1978 y 82) y una Eurocopa (1980) Fue internacional en 35 ocasiones, en la que marcó ocho goles. Palmarés Quini, en una de sus últimas apariciones públicas, en abril de 2016 EFE Ganó una Recopa (1982) dos Copas del Rey (1981 y 83) y una Copa de la Liga (1983) todas con el Barça. Fue cinco veces Pichichi en Primera división y dos en la categoría de plata. El ariete que no tuvo enemigos Mito del Sporting y del Barça, marcó 281 goles en la Liga. Anoche, con 68 años, murió víctima de un infarto TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID a figura del fútbol que más cerca ha estado de los niños ha muerto. El hombre que era recibido con enorme alegría en todos los campos de España se ha ido de este mundo. El delantero que nunca tuvo enemigos. El artillero más puro se ha marchado al cielo a jugar con Di Stéfano, a las órdenes de Carriega, con 68 años. El hombre que siempre estaba de broma y que soñaba con ser el mejor goleador de España fue derrotado ayer por un infarto, cuando conducía su coche por la avenida Juan Carlos I de Gijón, cerca de su casa. Una ambulancia lo trasladó al hospital de Cabueñes, pero el intento de reanimación en pleno trayecto no pudo salvar su vida. Superó en 2008 el cáncer que le marcó como un central aguerri- L do durante años, pero esa enfermedad también tiene culpa de este desenlace. Son los que han podido derrotarle. Los defensas nunca pudieron. Nacido en Oviedo el 23 de septiembre de 1949, pronto se trasladó a vivir a Avilés, para triunfar como futbolista en el Sporting después de militar en el Ensidesa. Quini decía a ABC que esta era la mejor prueba para desmontar los enfrentamientos entre los incondicionales de uno y otro club. Era del Sporting, pero sobre todo asturiano Campechano, cercano, risueño, Enrique Castro se ganó a los aficionados en el campo y fuera de él. Era actualmente delegado del Sporting y su presencia en la entrada de los vestuarios de El Molinón transformaba todos los ambientes, por calientes que fueran. Los árbitros le saludaban, los enojos desaparecían, las tarjetas amarillas se olvidaban y los rivales se abrazaban tras haberse cosido a patadas. Llegaba Quini, un mito, y todo el mundo cambiaba el semblante ante un ejemplo de jugador, que nunca lesionó a na- die, que solo quería ser Pichichi y que no hacía faltas porque no sabía. Si no cojo el teléfono móvil es porque no sé encenderlo bien decía la última vez que contactamos con él, el Día de Reyes. Ya lo manejaba mejor, pero no le gustaban estos cambios tan modernos, con mensajes y tantas cositas que no conozco en una pantalla llena de colorines Era sencillo. No se vendía. Estaba feliz con seguir humildemente en su amado Sporting. Héroe del Sporting Su padre trabajaba en Ensidesa. Por eso, a los cinco años se trasladó a vivir a Avilés. Siempre rememoraba que su primer campo de fútbol fue de carbón: Mi primer equipo fueron los infantiles del colegio de los Salesianos y mi primer campo fue La Carbonilla, que era de carbón fino, esparcido por encima del terreno, muy duro Destacó como goleador en su etapa juvenil y en 1967 saltó al primer equipo del Ensidesa, en Tercera, donde coincidió con Churruca y Megido. La llegada de Molinuevo como entrenador supuso su gran salto profesional. Le alineó como ariete. Y triunfó. Quini siempre subrayaba dos cosas: Me hice en el Ensidesa y ahí conocí a mi esposa (María de las Nieves Fernández) que ha sido el otro puntal de mi vida, la defensa central que me ha dicho por dónde ir El Sporting le fichó el 9 de noviem- Quini brilló con el Barça y el Sporting de Gijón ABC EFE