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60 AGENDA Necrológicas Giuseppe Galasso (1929- 2018) MIÉRCOLES, 21 DE FEBRERO DE 2018 abc. es ABC Un amigo leal de España Estuvo influido por Benedetto Croce, de quien fue el mejor editor A muerto Giuseppe Galasso, máximo exponente de una época de la historiografía europea. Su último viaje, inesperado como la flecha que atraviesa el corazón de las alegorías barrocas, lo emprendió el pasado día 12 en su casa de Pozzuoli, junto a Nápoles donde naciera en 1929. Pero permanece como un referente ineludible su reconstrucción de varios siglos de historia de Italia, de España y de Europa. Su aventura intelectual, condicionada por la de Benedetto Croce de quien fue el mejor editor contribuyó a superar los tópicos antiespañoles en obras ya clásicas como Napoli spagnola dopo Masaniello o Storia del Regno di Napoli. Liberal en el mejor sentido, mucho aprendí de sus recuerdos sobre su infancia en Nápoles, cuando la gente era pobre pero alegre, con un brillo en los ojos que decía no haber visto después. Sobre cómo presenció la salida de las tropas alemanas y la entrada de los aliados bajo un cielo oscurecido por los bombarderos. Sobre su temprana e insaciable pasión por los libros. Sobre su experiencia como catedrático y como presidente de la Società Napoletana di Storia Patria. Sobre su interés por H ABC Carlos V, acerca del cual se prepara un congreso en Valladolid el próximo mes de octubre que él debía clausurar. Y también sobre su carrera política, como concejal del Ayuntamiento napolitano, como diputado y secretario de Estado, responsable de la Ley Galasso para preservar el paisaje histórico. Su fe en la razón y, por tanto, en Giuseppe Galasso nació el 19 de noviembre de 1929 en Nápoles y ha muerto el 12 de febrero de 2018 en Pozzuoli. Fue un maestro de historiadores, devoto de España, afecto que se proyectaba en Nápoles, donde presidió la Società Napoletana de Storia Patria. Fue también político e hizo una ley para preservar el paisaje histórico. la civilización occidental, se proyectaba en el amor a Nápoles, a Italia y también a España, en una Europa donde declaraba concentrar su única pulsión nacionalista. Por eso denunció el proceso separatista catalán, en contraste con el clamoroso silencio de tantos colegas e instituciones de la propia España. En una carta del pasado 8 de octubre me expresaba el dolor y sufrimiento que le suscitaban las cosas españolas de estas últimas semanas, y la profunda solidaridad que siento hacia los amigos españoles sometidos a una injusta prueba política e histórica. Yo sigo pensando de España lo que siempre he pensado: que es un gran país, cuya estructura geopolítica se configuró desde los tiempos de los Reyes Católicos y de Carlos V, un país sin el que Europa (y por lo tanto el mundo) sería menos de lo que es y fuera del cual sus diversas regiones contarían menos de cuanto han contado hasta ahora y de cuanto podrían contar en el futuro Lo vi por última vez hace tres semanas, en una cena frente a la Bahía de Pozzuoli, rodeado de amigos, como a él le gustaba. Le llevé el libro de María Elvira Roca Barea, Imperiofobia y Leyenda Negra que recibió con la avidez de la verdad perseguida durante una vida que, como el título de una obra de Croce, puede definirse di avventure, di fede e di passione CARLOS JOSÉ HERNANDO SÁNCHEZ PROFESOR TITULAR DE HISTORIA MODERNA DE LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID