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ABC MIÉRCOLES, 21 DE FEBRERO DE 2018 abc. es cultura CULTURA 49 tauromaquia es amar a España La Infanta Doña Elena recibe el X Premio Taurino ABC de manos del diestro Enrique Ponce, en presencia de Catalina Luca de Tena Mensajes INFANTA DOÑA ELENA X PREMIO TAURINO ABC Amar el espectáculo de la tauromaquia es amar en una de sus muchas y riquísimas facetas a esta España donde todos cabemos Mi pasión taurina viene de mis abuelos y mi padre. Y se la transmito a mis hijos, con los que comparto numerosas tardes CATALINA LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA DE ABC El jurado decidió que fuera la Infanta Elena, que tanto apoya la Fiesta, quien recogiera este galardón en nombre de los aficionados Últimamente, ser aficionado a los toros se ha convertido en una actividad de riesgo, por los inciviles actos de muchos antitaurinos BELÉN DÍAZ querer y de apoyar, en la medida de mis posibilidades, el espectáculo de la Tauromaquia. Amarlo es, sin duda, amar en una de sus muchas y riquísimas facetas a esta España donde todos cabemos en enriquecedora convivencia, asentada en el respeto mutuo Doña Elena dio las gracias, en su nombre y en el de la afición, a ABC por su apoyo a la Fiesta y al jurado de estos premios por otorgarnos este reconocimiento La Infanta Doña Elena o la Marianne de la afición taurina Numerosos toreros, personalidades y aficionados arroparon a la galardonada ROSA BELMONTE MADRID Recuerdo a Victorino En el broche de su discurso, donde mostró su compromiso perenne con este espectáculo cultural, tuvo un recuerdo especial para Victorino Martín Andrés, que tanto hizo por nuestra Fiesta y que nos dejó el año pasado Tras la entrega del Cavia de los toros se sirvió una cena con un guiño típicamente taurino, ya que el menú incluía un sabroso rollito de rabo de toro al Pedro Ximénez. Todo ello, en mesas cubiertas con manteles color muleta y bautizadas con el rico léxico taurino, durante una velada en la que la Infanta salió por la puerta grande del coso de ABC, el periódico de los toros. Los de Podemos tienen a la gente, que no se sabe muy bien qué es. La Fiesta tiene a los aficionados, que sí sabemos qué son. A veces tienen que aguantar a parte de esa gente dando por saco. Si los dos primeros pilares de la tauromaquia son el toro y torero, el público es el tercero. Este año, el Premio Taurino de ABC ha ido a los aficionados, sin los cuales no habría toros ni tore- ros. Y en su nombre (o en su concepto) recibió el galardón la Infanta Doña Elena como la Marianne de la Fiesta. La personificación del aficionado, pero sin gorro frigio. Con torera y un bolso que llevaba los colores de la bandera. Tras los recibimientos, se fotografió en el patio andaluz con todos los toreros. Lo más granado (y oro) Curro Romero, Morante (con patillas donde vive gente) El Cid, Enrique Ponce, Espartaco, Andrés Roca Rey, Ortega Cano, Curro Vázquez, el rejoneador Diego Ventura... y Cristina Sánchez. Si fuera por aficionados, y a todos se les supone la afición, también podrían haber recibido el premio Isabel Azcárate y Eduardo Arroyo. O José Ramón Márquez. O Pilar González del Valle. Hoy ser aficionado no es fácil. A veces hasta se convierte en una actividad de riesgo. Entre las aficionadas con cargo, María Dolores de Cospedal (de terciopelo verde) Sin cargo, Esperanza Aguirre, con un curioso bolso regalo de Nohra, mujer de Pastrana, hecho por los indígenas wayuu de la guajira colombiana. Pero lo mejor era la herradura de la solapa (regalo de sus hermanos cuando se cayó el helicóptero) Aficionado con cargo, Juan Ignacio Zoido. Sin cargo, Álvarez del Manzano. Entre los ganaderos, Victorino Martín, José Escolar, Silvia Camacho, Álvaro Domecq, Samuel Flores, Antonio Miura o Pablo Lozano, La Muleta de Castilla, que reúne en su persona ser torero y ganadero. Algunas mujeres había, además de las de la casa. Carmen Tello, la televisiva y cinematográfica Elena Sánchez (mono negro con espalda al aire y Roberto Domínguez como novio) o Isabel Santos- Suárez Barroso, mujer de Samuel Flores. Una vez, Domingo Valderrama brindó un toro a Doña Elena y la llamó Doña Infanta. Desde entonces, los toreros la llaman así. Doña Infanta estaba encantada. Feliz.