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34 INTERNACIONAL MIÉRCOLES, 14 DE FEBRERO DE 2018 abc. es internacional ABC Los republicanos aceptan salvar a los dreamers si hay muro Sólo un acuerdo con los demócratas impedirá la deportación de los jóvenes inmigrantes MANUEL ERICE CORRESPONSAL EN WASHINGTON La dirección republicana acepta la propuesta de Trump de legalizar a 1,8 millones de dreamers a cambio de aprobar una partida de 25.000 millones de dólares para la construcción de su ansiado muro en la frontera con México. El principio de acuerdo no garantiza nada, pero es un primer paso en el laberíntico tránsito que recorrerán las negociaciones iniciadas ayer en el Congreso. En la cuenta atrás hacia el 5 de marzo, el último día de protección para los 800.000 hijos de indocumentados que entraron en EE. UU. como menores y que se acogieron al programa DACA, la cúpula conservadora estableció ayer un punto de partida. El consenso inicial supone incorporar a un millón de inmigrantes más, aquellos que pese a ser dreamers no se apuntaron a la protección que ofrecía la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia. Es el señuelo con el que Trump, en su redoblada apuesta, pretende seducir a los demócratas y asegurarse el dinero para el muro. El presidente- Twitter contribuyó ayer al inicio de las conversaciones con su particular presión a los congresistas: ¡Esta es nuestra última oportunidad para resolver el puzle del DACA después de tantos años! ¡No habrá más! ¡5 de marzo! Nadie oculta que el proceso negociador sobre inmigración que comenzaron ayer republicanos y demócratas en el Congreso se enfrenta a innumerables recovecos. Los que obligaron a los legisladores a desvincular su contenido de la ley presupuestaria para poder acabar con la amenaza de cierre del Gobierno Federal. La complejidad se acrecienta ahora por las tres semanas escasas de plazo y por la exigencia de una mayoría reforzada en el Senado (sesenta de cien) Esto se traduce en que la ley de inmigración sólo saldrá adelante con un pacto bipartidista, de los líderes de la mayoría y la minoría. Y puede que ni eso sea suficiente. En un país donde la disciplina de voto no se exige, los trepidantes episodios vividos últimamente en el Congreso han alimentado la creación de un caucus compuesto por decenas de legisladores de ambos partidos, que, bajo el apelativo Sentido Común intentan erigirse en árbitros en la tramitación de las leyes. A ello ha contribuido la caótica atomización en cada partido, que volverá a surgir con la ley de inmigración como un nuevo reto. Entre los republicanos, los más conservadores rechazan la legalización de los dreamers que tachan de amnistía También entre ellos han surgido críticos con la construcción del muro, especialmente quienes recuerdan la promesa de Trump de que no iba costar ni un dólar a los estadounidenses Los moderados reniegan de un proyecto que creen disparatado en presupuesto y en complejidad. Y se apoyan en la opinión de numerosos expertos de la zona de la frontera con México, que advierten las numerosas reservas naturales que pueden verse afectadas al levantar un muro de cinco o seis metros de hormigón, en un ancho de terreno de cientos de metros y a lo largo de 1.900 kilómetros. Esta teoría es compartida por los demócratas, que ya por principio se niegan a respaldar una versión tan agresiva del cierre de las fronteras. A cambio, insisten en la combinación de vallas de metal con un refuerzo de la vigilancia, tanto en recursos humanos como técnicos. Varapalo judicial Mientras tanto, la Justicia vuelve a pronunciarse. Un tribunal federal de Nueva York, presidido por el juez Nicholas Garaufis, frenó ayer la decisión de expulsar a miles de dreamers el 5 de marzo. El magistrado estima que la medida para poner fin al programa DACA es ilegal, por basarse de forma errónea en su inconstitucionalidad El presidente Trump, ayer, durante una reunión con miembros del Congreso AFP CIA, INTELIGENCIA NACIONAL Y FBI Los espías de EE. UU. avisan: Putin torpedeará las elecciones de 2018 M. ERICE WASHINGTON No debería haber duda de que las elecciones legislativas de noviembre son objetivo potencial de las operaciones de influencia de los rusos Con esta categórica frase, el director de la Inteligencia Nacional, Dan Coats, sostuvo ayer que el Gobierno de Putin intentará influir en el proceso de renovación de las cámaras legislativas que culminará en noviembre, en la llamada elección de midterm (medio mandato) La tesis, avalada por el resto de los miembros de los principales servicios de la Inteligencia estadounidense, el director del FBI, Christopher Wray, y el de la CIA, Mike Pompeo, viene a renovar las conclusiones que la mayoría de agencias suscribieron en un documento después de elección presidencial, y que todavía el ganador de los comicios no ha aceptado abiertamente: que el Kremlin había intervenido con sus terminales mediáticas, dentro de las redes sociales, y con la ayuda de hackers y el robo de documentos. No hay nin- guna evidencia que nos lleve a pensar que no seguirán intentando desestabilizar nuestro país concluyó Coats. La injerencia de Rusia en la elección presidencial de 2016 es el gran caballo de batalla, el nudo gordiano de las distintas investigaciones abiertas dentro de llamada trama rusa, que condiciona todo el mandato de Trump. Durante los quince meses transcurridos desde la victoria electoral, tras una campaña de evidentes guiños hacia Putin y de numerosos contactos de sus asesores con altos cargos del Gobierno ruso que las pesquisas han ido sacando a la luz, no hay día sin sobresalto. Las indagaciones han llevado a cuatro de ellos a ser inculpados por el gran jurado, a instancias del fiscal especial. Precisamente, los avances de Robert Mueller, dependiente del Departamento de Justicia, han llevado a Trump a barajar su despido y el del Fiscal General Adjunto, Rod Rosenstein, movimientos frenados por sus abogados, que todavía se afanan por justificar adecuadamente la primera de las destituciones, la del director del FBI James Comey. Un pecado original difícil de enjuagar al poner en evidencia a su defendido, que lo atribuyó en televisión a esa cosa rusa La tesis de los investigadores ha encontrado también la contratesis en Trump y su entorno, que decidieron hacer público recientemente un informe republicano del Congreso sobre la actuación del FBI, en el que acusan a Comey y su equipo de haber perjudicado al presidente.