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ABC MIÉRCOLES, 14 DE FEBRERO DE 2018 abc. es opinion OPINIÓN 13 UNA RAYA EN EL AGUA EL RECUADRO ANTONIO BURGOS PÉSAMES POR TWITTER Dar los pésames oficiales por Twitter en vez de poner un telegrama a la familia me parece una falta de educación los dos minutos de haber despegado del aeropuerto Domodédovo de Moscú rumbo a Orsk, en los Urales, se estrellaba el domingo un avión de la compañía rusa Saratov Airlines, un birreactor Antonov con 71 personas a bordo. No hubo supervivientes. Y a las pocas horas de conocer el luctuoso accidente, el presidente del Gobierno del Reino de España, ¿qué hizo? ¿Le puso un telegrama de pésame en nombre del pueblo español a Vladímir Putin? Que yo sepa, no. ¿Acudió entonces a la Embajada de la Federación de Rusia en Madrid, para firmar en el libro de condolencias, cual es uso de las representaciones diplomáticas? No, padre. Lo que hizo Rajoy fue lo que ahora está de moda: poner un texto de pésame en las redes sociales. Lo leí en Twitter, pero quizá también lo subiera a Facebook e Instagram, para completar las que, aunque dicen que sociales, llaman con un nombre que ya he dicho que suena a restaurante- marisquería: las redes. Y lo firmó, como suele, con iniciales. Decía textualmente: Mis condolencias por las víctimas del avión siniestrado en Rusia. España se solidariza con sus familias y con el pueblo ruso en esta terrible tragedia. MR MR no es el nombre de un personaje de una serie de Netflix, como Jota Erre lo fue de Dallas son las iniciales, sin punto siquiera tras cada letra, de Mariano Rajoy Pues esto es lo que hay. Si ante un fallecimiento A o una tragedia quieres ser más cumplido que un luto en Guareña no puede faltar tu tuit en las redes sociales. Barato sí que sale, más que los telegramas con que antiguamente se expresaban de rúbrica estos sentimientos. En la prensa local y regional, que, como la fiel Infantería, es siempre la más pegada al terreno, cuando se informaba del fallecimiento de un personaje ilustre de la tierra, nunca faltaba en la necrológica un párrafo que dijera: La familia ha recibido telegramas de pésame de Sus Majestades los Reyes y de la Presidencia del Gobierno, así como del Sevilla F. C. porque el difunto era palangana total Ahora ese párrafo deberá ser modificado, ya que la actualidad siempre manda en esos papeles que nos acercan aún más a la tierra que pisamos: A la familia del finado le han dicho que no dejen de ver las redes sociales, porque hay mensajes muy sentidos de la Casa del Rey y de MR, que es el presidente del Gobierno a efectos de Twitter ¿Qué pasa, que ya no hay telegramas? ¿Que Correos ha cerrado ese servicio tan clásico, en el que el quinto que estaba en el cuartel era informado de la muerte de su padre con una fórmula delicadísimna y elíptica: Padre muy grave ponte en camino El caso es que igual que por Twitter da MR los pésames, Su Majestad felicita por el mismo conducto a los españoles que logran que la Marcha Real suene en el podio de algún gran triunfo deportivo. A la Selección Española de Fútbol Sala, en vez de llamar por teléfono al entrenador o enviar un telegrama felicitándolos, le puso en Twitter: Habéis demostrado que sólo grandes futbolistas como vosotros tienen la intensidad y el genio, la técnica y el control del balón de los campeones. ¡Orgullosos de nuestra selección española de fútbol sala dando el máximo hasta el final! ¡Qué gran Europeo habéis hecho! ¿Qué ocurre, que los recortes han llegado hasta a las partidas de Protocolo dedicadas al pago de telegramas de felicitación o pésame? Seré un antiguo, pero dar los pésames y las felicitaciones oficiales por Twitter, coram populo en vez de poner directamente un telegrama a la familia doliente o al artista o deportista triunfador me parece una falta de educación. ¿A quién dan el pésame, a quién felicitan? ¿A los dolientes o campeones, o al propio Twitter, por ahorrarnos ya el telegrama hasta en la canción del Festival de Benidorm que cantaba Monna Bell? IGNACIO CAMACHO FILISTEOS Entre Gürtel y ERE hay un doble rasero mediático y de enfoque de la corrupción según sea privatizadora o de reparto L JM NIETO Fe de ratas A diferencia entre el juicio de los ERE y el de la Gürtel, o entre la retractación declaratoria del repartidor socialista de ayudas irregulares y las ruidosas y por el momento improbadas revelaciones sumariales de Granados, no sólo reside en su distinto eco mediático. Este doble rasero es ya una costumbre de la opinión pública española, reforzada por la catastrófica decisión del Gobierno de permitir un duopolio televisivo de facto. Pero el mayor contraste entre ambos procesos el andaluz y el madrileño, el que afecta al PSOE y el que implica al PP está, por una parte, en la forma en que cada partido los ha abordado, y por otra en la distancia que media entre un método de corrupción privatizadora, apropiativa, y otro sistémico o de reparto. Ambos factores se hallan en buena medida interconectados. Al tratarse de un método clientelar, de compra masiva de voluntades mediante la distribución de subvenciones trucadas, los socialistas contemplan el fraude de los ERE con un sentido de culpabilidad bastante laxo. Nunca han dejado de relativizar el delito, desde la teoría de los cuatro golfos a la de causa inquisitorial, ni de defender a sus expresidentes alegando que en el peor de los supuestos no se llevaron lo cual es cierto un euro para sí mismos. Prácticamente han reducido el asunto a una cuestión de procedimiento administrativo. Pero, además, y aunque les costó apartar de sus cargos a Griñán y Chaves, han blindado la responsabilidad colectiva de la Junta y del partido. El silencio del director general Guerrero el artífice material de las adjudicaciones ante el fiscal preludia un relato judicial de autoprotección, de encubrimiento, una estrategia de defensa que difícilmente reconocerá los hechos y en todo caso los atribuirá a una mala gestión, a un error político. El PSOE ha construido un cortafuegos argumental, además de un denso laberinto jurídico, para que ninguna eventual condena produzca una catarsis de remordimiento colectivo. Por el contrario, los encausados del PP, los Bárcenas, Correas y Granados, han encendido el ventilador de acusaciones para provocar el máximo daño. Durante años han confiado en que el poder movería sus influencias para echarles una mano y ahora, despechados por el abandono, saben que su partido se siente moralmente culpable y tratan de acorralarlo. Son perfectamente conscientes de que, aunque no aporten pruebas de sus denuncias, el juicio paralelo de medios y redes dictará veredicto expeditivo contra dirigentes que no están imputados y, como Sansón, sacuden a la desesperada las columnas del templo del sumario para hundir su techumbre con todos los filisteos populares debajo. Si no lo logran en términos penales, la reputación de las siglas y de algunos de sus líderes no se recuperará del estrago. La moneda de la corrupción es la misma pero para unos cae de cruz y para otros de canto.