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68 CULTURA Crítica de ópera DOMINGO, 11 DE FEBRERO DE 2018 abc. es cultura ABC Las micciones de Picasso EL PINTOR Música: Juan José Colomer. Libreto y dirección escénica: Albert Boadella. Director musical: Manuel Coves. Escenografía: Ricardo Sánchez Cuerda. Figurines: Mercè Paloma. Iluminación: Bernat Jansá. Coreografía: Blanca Li. Intérpretes: Alejandro del Cerro, Josep Miquel Ramón, Belén Roig, Toni Comas, Cristina Faus, Iván García. Orquesta Titular del Teatro Real, Coro de la Comunidad de Madrid. Teatros del Canal, Madrid ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE félico se justifica en el afán desmedido de fortuna que demuestra el personaje, mientras que su gesto humanitario (Picasso no es completamente el insaciable que aparenta) se reconstruye en esa singularísima escena en la que atribulado e inseguro empequeñece ante Velázquez y una tribu que reclama la usurpación de sus primitivos códigos artísticos. Si muchas de las anteriores deducciones están sobre la mesa es porque el sentido bufonesco del texto (que se- ría un propósito loable) está negado por una música que se toma muy en serio todo lo que se dice. El trabajo de Colomer es sólido, está trazado con autoridad y recursos, y gestiona con El macho pintor Se juega a la reducción al absurdo, a la inmediatez de una fórmula que ayuda a la caricatura del macho pintor competencia citas y gestos propios. La impresión es que se anquilosa en la línea de canto aunque esta es una apreciación inmediata y condicionada por un reparto que, en la primera representación, dejó demasiado al descubierto las dificultades de cada parte. Musicalmente le faltó calidad a la Orquesta Titular del Teatro Real, desdibujada a las órdenes de Manuel Coves. Aún así es muy notable el esfuerzo del protagonista Alejandro del Cerro o del Mefis Josep Miquel Ramón. Siempre en su sitio Toni Comas. Es curiosa la apelación a la fealdad en el oficio, a la conquista del caos o a la violación del pasado como herramientas para el triunfo. Aparentan ser principios lo que, en realidad, son libelos. La visión personalísima y teatral de Albert Boadella se centra ahora en Pablo Ruiz Picasso, con la singularidad de que el texto sirve de libreto a una ópera puesta en música por Juan José Colomer. El estreno en los Teatros del Canal y las dos funciones previstas agotaron sus entradas con suficiente anticipación como para imaginar que Boadella tiene un público fiel. Creer que la demanda responde a un interés por la ópera contemporánea (y esta lo es en tanto se trata de una obra actual) sería ilusorio a pesar de triunfos recientes como la reposición de Dead man walking en el Teatro Real, de cuya temporada también forma parte El pintor En ese contexto, hay que entender la buena recepción de la obra, cuyo encanto popular tiene mucho que ver con el hábil manejo del tópico, el carácter banal del retrato que propone y la suerte de un texto que se enroca en frases de aparente trascendencia estética. Se juega a la reducción al absurdo, a la inmediatez de una fórmula que ayuda a la caricatura del macho pintor y sus micciones artísticas, que previene (bien es cierto que con prudencia) sobre su condición de comunista y artista acaudalado, destructor de mierda burguesa mientras se recrea en el afán mujeriego y banaliza hasta el sonrojo singularidades estéticas de un creador de trazo genial (así lo escribe Boadella) No se invoca aquella gloria de la crítica artística moderna según la cual esto lo pinta hasta un niño porque en el trabajo de Boadella hay suficiente inteligencia y ciencia teatral como evitar la absoluta vulgaridad aunque convierta en eficiente lo que a la postre es inmediato: el recurso mefisto- Una escena de El pintor ABC Feria de Valdemorillo Miguel Ángel León sale a hombros en su alternativa ABC VALDEMORILLO (MADRID) 9 (31 A 0 (3 0+ 5 $63 681 1 7 0 6! 412 $3! 1 +6 6 %3 2 7 7 +2 7 C C C 7 5, C C 7 2: $2 $2 7) 2! A CD B 8) 48- -66 051. 71- $1 7 72) $6) 3 $2- 6 $2 12, %1. $4: 121 12, 1 Miguel Ángel León salió a hombros ayer en su alternativa en la Feria de Valdemorillo. Se doctoró con un toro ideal para ingresar en el escalafón superior, con prontitud y obediencia, aunque pecara de ir a su aire si la embestida no iba enganchada, informa Mundotoro León planteó una faena ligada y fluida, más templada con la mano zurda, por donde su labor adquirió más entidad. Tras una estocada corta, paseó una oreja con fuerte petición de la segunda de este buen astado de Monte la Ermita El toricantano sumó la oreja que Miguel Ángel León PALOMA AGUILAR le faltaba para abrir la puerta grande del coso madrileño en el sexto, un toro que se rajó y al que buscó las vueltas en una entusiasta faena. El joven espada tomó la alternativa de manos de Luis Antonio Gaspar Paulita silenciado en su lote, y Pedro Gutiérrez El Capea que logró una oreja en el quinto, un sobrero de Guadalmena que hizo cosas de bravo en los primeros tercios. En la muleta tuvo un viaje franco, más largo por el pitón zurdo, por donde el trasteo, iniciado por bajo de modo poderoso, adquirió más relevancia. Lo mató de un certero espadazo. Desacertado con el acero en el anterior, El Capea oyó dos avisos. Paulita despachó con oficio el peor lote de la variada corrida de Monte la Ermita. Hubo más de un tercio de entrada en los tendidos de la cubierta de Valdemorillo.