Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO, 11 DE FEBRERO DE 2018 abc. es internacional INTERNACIONAL 35 ÓSCAR DEL POZO de ver a sí misma como un mercado de 10 millones sino como parte de un gran mercado de 60 millones. Y siempre es posible hacer algo más. Creo que el próximo reto es concluir la negociación del mercado ibérico de gas natural, incrementar las interconexiones bilaterales y la capacidad de interconectarnos con mayor capacidad con el centro de Europa. El segundo reto en el que trabajamos es el desarrollo de nuestra zona de frontera, más pobre y menos poblada. -Y en ese contexto, el AVE encajaría muy bien. -El AVE es un tema tabú en la política portuguesa y lo será por mucho tiempo. Ahora estamos intentando hacer algo muy importante para el próximo marco financiero europeo. Se trata de desarrollar un proceso de planificación dirigido a obtener un acuerdo de dos tercios en el Parlamento para estabilizar las estrategias de desarrollo como algo nacional y no partidista. No hay ningún lugar en el mundo donde la derecha y la izquierda se diferencian por ser pro- AVE o contra el AVE. Desgraciadamente en Portugal hubo un tiempo en el que el gran tema de diferenciación política era el AVE, la inversión en infraestructuras y la inversión pública. Necesitamos un tiempo de tranquilidad. También perdimos la oportunidad de hacer un nuevo aeropuerto. Hay que apartar del debate partidista todos esos temas. Un día la cuestión no será la unión Lisboa Madrid, sino que habrá que mirar la red de alta velocidad desarrollada en gran parte de la Península Ibérica en la que nosotros estaremos fuera. Pero por el momento este es un tema tabú y no creo que se pueda discutirse durante un cierto tiempo. -La presencia de China en Portugal es muy significativa ¿Hay inquietud por estar en manos de los chinos? -Hemos sido siempre una economía muy abierta, algo normal para un país pequeño. Hemos aprendido que hay que tener políticas claras y buenas relaciones con los inversores. Hace unos años había un gran clamor porque la banca estaba dominada por la banca española. Ahora la moda es China. Lo que realmente ocurre es que tenemos inversiones equilibradas e intentamos que puedan venir más inversiones. El Santander y La Caixa, por ejemplo, han hecho grandes inversiones en banca, los chinos han entrado con fuerza en el sector energético y los franceses en el aeroportuario. Nuestra estrategia es diversificar las inversiones sabiendo que hoy el mundo no es Europa. Si los chinos vienen, son bienvenidos, como los americanos o cualquier otra nacionalidad. Somos una economía abierta en la que España sigue siendo bienvenida, pero los otros también. Si esa competencia existe a nivel internacional tenemos mejores condiciones para relacionarnos con todos. ¿Lisboa puede aprovechar el Brexit captando inversiones británicas? -Estamos haciendo nuestro trabajo, porque una parte importante de las empresas británicas quieren quedarse en la UE. Lisboa u Oporto ofrecen condiciones óptimas. Tenemos el mismo horario, estamos a dos horas de Londres y aquí se habla un inglés fluido. Creo que muchos servicios auxiliares de empresas se pueden instalar en Portugal. -En términos fiscales, podría decirse que en algunos aspectos el suyo es un gobierno de izquierdas con una fiscalidad de derechas. -La fiscalidad de las empresas se ha mantenido estable, añadiendo una mayor carga a las empresas con niveles de renta muy elevadas. Pero la política fiscal ha rebajado las cargas de la renta individual. Se ha eliminado una sobretasa creada en tiempos de la troika. Hemos reforzado la progresividad para los tramos más bajos de renta, lo que ha sido importante para reforzar los ingresos de las familias. El nivel de endeudamiento familiar ha bajado en los últimos años porque con el fin de la austeridad hemos mejorado salarios y se ha reducido la carga fiscal. ¿Ha sido difícil convencer a sus socios comunistas y del Bloco? -En todos nuestros programas estaban esas medidas y los acuerdos nos llevaron a aplicarlas antes de lo esperado. No ha sido un gran esfuerzo convencerlos, al revés: me han convencido más ellos a mí. ¿No querría hacer política en España? (Risas) -El paro acaba en 2017 con una tasa por debajo del 8 una cifra envidiable para países como España. ¿Algún consejo para nuestro país? -Los mercados laborales son diferentes y España ha tenido siempre una tasa muy superior. Y los sistemas de protección son también distintos. Para nosotros un 12 de paro era insoportable, el 8 sigue siendo mucho y estamos aplicando una política de di-