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28 INTERNACIONAL MARTES, 6 DE FEBRERO DE 2018 abc. es internacional ABC Schulz arranca a Merkel el fin de la austeridad en Europa Solo quedan algunos flecos para cerrar la gran coalición en Alemania entre conservadores y socialistas, que podría anunciarse hoy ROSALÍA SÁNCHEZ CORRESPONSAL EN BERLÍN E l texto del acuerdo para la gran coalición de conservadores y socialistas está casi cerrado y los redactores ya han hecho incluso un repaso eliminando duplicaciones de asuntos que aparecen en varios capítulos, pero al cierre de esta edición quedaban por pactar 15 puntos de tercera y cuarta fila según fuentes cercanas a la negociación, y otros tres de primera línea: la equiparación de los seguros médicos, la normativa para los contratos temporales y el capítulo de finanzas. Aunque en la tarde ayer Martin Schulz cantó victoria en las redes sociales con un mensaje en el que anunciaba que había acordado con Merkel el final de la austeridad El presidente del Partido Socialdemócrata adelantó que ha acordado con los conservadores una política europea que acaba con la austeridad y dijo que las conversaciones sobre ese punto están ya cerradas añadiendo que todos comparten la idea de que Alemania sólo tendrá un buen futuro en una Europa fuerte y unida El acuerdo al que se refería es el que contempla un aumento de las inversiones públicas, un presupuesto de inversiones para la eurozona y el final de la política de la austeridad, aclararon más tarde fuentes socialdemócratas al tanto de la negociación, puntos que ya habían quedado precocinados en las conversaciones de sondeo y a los que se ha añadido ahora además un aumento de los medios en la lucha contra el desempleo juvenil y una tributación justa para empresas en Europa, especialmente los gigantes de internet como Google, Apple, Facebook y Amazon En medio de una intensa campaña entre los militantes del SPD contra el acuerdo de gran coalición, Schulz insistía en que este capítulo en concreto es un éxito para nosotros como socialdemócratas pero no bastará con fuegos artificiales europeos para convencer. Una encuesta de Forsa publicada ayer muestra que la mayoría de los alemanes, el 54 de los encuestados, está en contra de la gran coalición. Si hoy hubiera elecciones de nuevo en Alemania, los socios de la gran coalición no obtendrían ya mayoría Merkel, a su llegada a la sede socialista en Berlín para seguir negociando suficiente para gobernar juntos, sumarían solamente el 47,5 de los votos, con el 30,5 de Merkel y el escuálido 17 de Schulz, que en otras encuestas desciende hasta el 14 Entre los militantes del SPD, que deben ratificar en votación el acuerdo, el porcentaje de rechazo a la gran coalición es sin duda mucho mayor. Por eso Merkel y Schulz están apurando el tiempo en busca de pactos que el socialdemócrata pueda presentar ante los suyos como conquistas. Entre ellos está el seguro ciudadano que equipara los seguros médicos públicos y privados, y la prohibición de poner fin a los contratos temporales sin una justificación material Los conservadores alegan que no se puede dar gusto a Schulz en estos puntos sin tocar el equilibrio presupuestario y la promesa electoral de la CDU de reducir la recaudación de im- DE LEJOS PEDRO RODRÍGUEZ 28 AÑOS, 2 MESES Y 27 DÍAS L a era del post- post muro. Esta es la etiqueta acuñada para explicar lo que está pasando en la política de Alemania. Cuatro meses después de las elecciones nacionales celebradas en septiembre, la mayor economía y el power- broker de Europa presenta alarmantes síntomas del agotamiento de la formular de corresponsabilidad que ha caracterizado a todos sus gobiernos democráticos desde los años cincuenta. Angela Merkel ha intentado prime- ro formar una coalición de gobierno con verdes y liberales. La opción Jamaica llamada así no tanto por las ensoñaciones emporradas de Bob Marley sino porque los colores de la bandera antillana coinciden con el cromatismo de ese posible tripartito ha fracasado pese a que al comienzo de esta travesía del desierto resultaba la combinación más factible. La segunda ronda negociadora se ha centrado en resucitar la gran coalición entre la CDU y el SPD. El problema es que los socialdemócratas obtuvieron en septiembre los peores resultados de su larga y distinguida historia política. Por eso, la formación liderada por Martin Schulz había indicado desde la misma noche electoral que no deseaba seguir pagando el enorme coste político de otra Gro e Koalition. Más allá del ocaso electoral que sufre la socialdemocracia en toda Europa, un factor decisivo para entender la incertidumbre política de Alemania no es otro que el avance de la extrema derecha. Alternativa por Alemania ha sido capaz de transformar el resentimiento del nacional- populismo en casi un 13 por ciento de votos y más de 90 escaños en el Bundestag. Aunque todo el arco parlamentario no quiere ni oír hablar de Alternativa por Alemania, su impacto en la política alemana resulta evidente. Todos los partidos se han vuelto un poco más intransigentes y menos dispuestos a participar en la corresponsabilidad que ha caracterizado a esta cultura política desde el inicio de la República Federal de Alemania en 1949. Durante décadas ha habido un esfuerzo sostenido por vertebrar la política alemana en torno a dos grandes partidos aglutinadores: volksparteien. Estos partidos funcionaban como grandes carpas orientadas a sumar y no dividir. Sin embargo, en la era del postpost muro, se está empezando a olvidar toda esa responsabilidad constructiva dolorosamente aprendida durante la República de Weimar.