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ABC MARTES, 6 DE FEBRERO DE 2018 abc. es espana ESPAÑA 23 El huido se revuelve contra Sánchez y le insta a reactivar la euroorden contra él El expresidente de la Generalitat acusó anoche, en un tuit, al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, de haber renunciado a gobernar y de hacer política de papel maché Carles Puigdemont replicó así a Sánchez, quien en otro tuit había criticado al secesionismo por renunciar a gobernar Cataluña y anteponer los intereses personales de un catalán prófugo Esta definición no gustó nada a Puigdemont, que se revolvió en Twitter y le afeó al líder del PSOE que la euroorden para detenerlo no está activa. Puigdemont exige poder y dinero negro Esquerra espera que el expresident asuma su destino y no arrastre a Cataluña SALVADOR SOSTRES Además, el expresidente autonómico señaló que Sánchez es el primer político de izquierdas que, sumando, renuncia a gobernar BARCELONA han sonado los nombres de Jordi Sànchez (en prisión preventiva en Madrid) Jordi Turull (con medidas cautelares) Elsa Artadi y el mismo Pujol. Una broma inviable La respuesta a este principio de acuerdo de los partidos independentistas no se hizo esperar. Ayer mismo, Fernando Martínez- Maillo, coordinador general del PP, calificó la investidura simbólica como una ocurrencia y recordó que lo válido solo es un presidente investido en el Parlament y que, por lo tanto, no vale otra cosa Además, ironizó con que JpC y ERC quieran hacer dos investiduras cuando no son capaces de ponerse de acuerdo en una Y añadió: Es fantástico. Ya está bien de ocurrencias. Un poco de respeto a los ciudadanos de Cataluña Por su parte, Inés Arrimadas (Cs) defendió antes de conocer la propuesta de JpC y ERC que Cataluña merece un presidente que no tenga causas pendientes con la Justicia, que no esté en otro país huido de los tribunales y que tenga un proyecto sensato, legal y para todos los catalanes Miquel Iceta (PSC) en esta línea, se- ñaló que es inviable investir presidente de la Generalitat a Puigdemont o darle un premio de consolación con una presidencia simbólica, pero también es poco probable que se consiga materializar que el independentismo proponga otro candidato inmerso en causas judiciales, en referencia a Sànchez, sobre todo. Desde el PP catalán, su presidente, Xavier García Albiol, resumió las reuniones de JpC y ERC como más de lo mismo y que, en su opinión, demuestran la anormalidad de la política catalana en la que nos quieren mantener Sobre las dos investiduras, Albiol dijo que le parece una broma y que no es viable Tampoco desde CatComú se ve con buenos ojos la propuesta de doble investidura y su portavoz, Elisenda Alamany, criticó la iniciativa. A la espera de concretar el acuerdo, JpC y ERC necesitan si Puigdemont y Comín no ceden su acta del visto bueno de la CUP. Al menos de dos votos a favor de los cuatro diputados que tienen. Maria Sirvent (CUP) lo recordó ayer y advirtió de que los antisistema no participarán de un pleno que no invista a Puigdemont. Puigdemont se ha ido a vivir a Waterloo porque el destino tira de cada uno hasta el límite de su incompetencia. Sus más fervientes partidarios dicen ahora que Cataluña siempre fue anglófila y que el prófugo eligió el lugar por el duque de Wellington, pero es uno más de los naufragios del payés errante. Waterloo no es una decisión pensada sino una metáfora encontrada. El expresidente de la Generalitat tiene el único empeño de no convertirse en un juguete roto y de que su residencia no preconice su tragedia. Para evitarlo, exige que Cataluña entera pague el altísimo precio, político y económico, de su presidencia imposible. Quiere involucrar a todos en su investidura ilegal, empezando por el presidente del Parlament, Roger Torrent, sin importarle que por un gesto absolutamente estéril se llevara su prometedora carrera política por delante. Es tal su desespero personal que se cree con derecho a sembrar el desespero total. En Esquerra y en el PDECat empiezan a dudar de su equilibrio mental. En las reuniones con Esquerra ha exigido también elevadas sumas de dinero para tener margen operativo, tanto representativo como personal. De nada ha servido que los republicanos le hayan intentado explicar que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro el auténtico y silencioso héroe de la pervivencia del Estado en Cataluña controla minuciosamente cada partida de la Generalitat, y que a medio plazo, los empresarios que hoy le sustentan, se van a acabar cansando de mandar dinero negro a Bruselas, haciendo ellos mismos de camellos, como hasta ahora viene sucediendo, con la incómoda limitación de que cada viajero puede llevar por si le registran un máximo de 10.000 euros. Junqueras opina que el planteamiento de Puigdemont es más personalista que realista y que busca mucho más una salida personal que una solución para Cataluña. Como Puigdemont sabe que no podrá regresar a España busca que el exilio no le haga caer en el olvido. Como Junqueras está en la cárcel y sabe que tardará en salir, busca que el precio que está pagando tenga un sentido. Puigdemont sólo piensa en salvarse; y Junqueras, que ya entiende que está perdido, intenta que su derrota no sea la derrota de Cataluña. Puigdemont exige dinero aunque sea negro, una presidencia técnicamente simbólica pero dotada de poder político, para ir por Bélgica y por cualquier país de Europa que se lo permita, sin detenerle, con los galones de ser el presidente legítimo de Cataluña. Esquerra se toma más en serio la vida de los catalanes como históricamente hacía la Convergència de Pujol y cree que las locuras de Puigdemont no sólo son estériles sino que servirán de pretexto al Gobierno para continuar aplicando el artículo 155. No hay acuerdo cerrado. Puigdemont presiona para que Esquerra sucumba y los catalanes le paguen la fiesta arriesgándose a ser inhabilitados por cometer ilegalidades, o ser pillados y multados por Hacienda por mover dinero opaco de forma fraudulenta. Esquerra espera que Puigdemont aterrice en la realidad y asuma que su destino, tan trágico como personalísimamente elegido, es él y no todo un pueblo quien debe asumirlo.