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28 INTERNACIONAL LUNES, 5 DE FEBRERO DE 2018 abc. es internacional ABC Angela Merkel se dirige ayer a los medios de comunicación antes de la reunión con el líder socialdemócrata en la sede del SPD AFP La gran coalición alemana encalla por falta de acuerdo en el seguro médico Merkel y Schulz se dan de plazo hasta mañana para zanjar sus diferencias sobre la propuesta del SPD de unificar la red sanitaria pública con la privada ROSALÍA SÁNCHEZ CORRESPONSAL EN BERLÍN N o fue necesario que los negociadores agotasen el plazo, que terminaba a las doce de anoche, para reconocer que todavía quedaba mucho por hablar. El bávaro Horst Seehofer llegó a primera hora anunciando que tenía que tomar el tren de las 16: 05 de vuelta a Múnich y nadie quería repetir la nochecita toledana con la que terminaron las conversaciones de sondeo, dos horas consecutivas de negociación, por lo que a primera hora de la tarde decidieron utilizar los dos días de plazo extra previstos en la hoja de ruta, una especie de plan B para contar con algo más de margen. La canciller alemana, Angela Merkel, y el líder del Partido Socialdemócrata (SPD) Martin Schulz, presentaron como importantes avances los acuerdos parciales ya cerrados y admitieron que la gran coalición había encallado en el complicado asunto de los seguros médicos, tema del que seguirán hablando a partir de las diez de la mañana de hoy. Los conservadores rechazan sustituir el actual sistema dividido en seguros públicos y privados por un seguro ciudadano propuesta del SPD que unificaría los dos modelos y que mejoraría la posición de los seguros públicos, cambiando por ejemplo las normas de facturación de los médicos, que ganan más tratando a pacientes en la sanidad privada y a menudo los favorecen. La jornada había comenzado con falta de acuerdo en tres objetivos en política social que los socialdemócratas consideraban clave para el pacto: acabar con los contratos temporales injustificados, garantizar la igualdad de trato en los seguros sanitarios privados y públicos y mejorar la política de vivienda. El último de estos puntos quedó cerrado a media tarde, con medidas para frenar la subida de los alquileres, nuevas ayudas para familias con hijos y un paquete de 2.000 millones de euros públicos para la construcción de viviendas. Estos puntos se sumaban a otros que van dando ya forma bastante definida a un acuerdo que incluye también medidas políticas municipales y culturales y para impulsar la digitalización. A juicio de Martin Schulz, el retraso no debe entenderse como una falta de buena voluntad y la presión del tiempo no debe entorpecer las conversaciones, ya que el objetivo no es ganar una carrera sino proporcionar a Alemania un gobierno estable y ello exige un acuerdo fuerte y consensuado sobre bases estables Hemos trabajado bien hasta ahora, pero todavía quedan puntos importantes que tienen que ser aclarados admitió Merkel, que destilaba cierta satisfacción por los acuerdos logrados a lo largo de la semana. Inmigración La dirección socialdemócrata ha subrayado avances como el acuerdo para la estabilidad de las pensiones, las mejoras en la atención a la dependencia, o las inversiones de hasta 11.000 millones de euros en educación, que considera tantos a su favor en el pulso entre negociadores. La Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y su ala bávara de la Unión Socialcristiana (CSU) se anotan por su parte un compromiso en el área migratoria, punto conflictivo en el que los socialdemócratas reconocieron que fueron incapaces de imponer todas sus posiciones. Los tres partidos se han fijado como meta que la llegada de nuevos solicitantes de asilo al país no supere una horquilla de entre 180.000 y 220.000 personas al año, una concesión a los conservadores bávaros, que reclamaban un tope para la acogida. El derecho a la reagrupación familiar para las personas que cuentan con algún tipo de protección en el país pero no con el estatus de refugiados, que ahora está suspendido, será reactivado el pró- Principal avance de ayer Acordaron frenar la subida de los alquileres, ayudas a las familias y dedicar 2.000 millones a nueva vivienda