Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES, 2 DE FEBRERO DE 2018 abc. es espana madrid MADRID 83 El bufete de abogados que no quiso saber nada En otra ocasión, un trabajador de un despacho de abogados utilizó el coche de empresa para llevar a cabo su último viaje en suelo español. Dejó el turismo y se marchó sin previo aviso para empezar una nueva vida en su lugar de origen. El bufete no fue consciente del enclave donde había dejado el vehículo hasta mucho tiempo después. Al igual que la mujer de Salamanca, no quiso hacerse cargo de la factura y decidió finalmente darlo de baja. La empresa que quebró con el coche aparcado A veces, no siempre la decrepitud de un vehículo es provocada por una sola persona. La historia, esta vez, gira alrededor de una empresa que quebró mientras uno de sus trabajadores se encontraba de viaje. De viaje de empresa, claro está, motivo suficiente para que al regresar decidiera dejar el coche también de empresa y no abonar los gastos correspondientes. Tampoco sus jefes se personaron a preguntar por la deuda. El taxista pirata que fue descubierto En plena lucha del sector del taxi por la fuerte irrupción de los vehículos de alquiler con conductor (VTC) que trabajan con plataformas como Uber y Cabify, parecen olvidados otros frentes contra los que siempre han tenido que pelear. Es el caso, por ejemplo, de los taxistas pirata, como aquel que fue descubierto recogiendo pasajeros en la T 4. La Policía precintó su automóvil y nunca más se volvió a mover. En cifras 21 euros Es lo que cuesta estacionar 24 horas sin reserva previa un vehículo en cualquiera de los aparcamientos generales de Barajas. La tarifa en los de larga estancia se reduce. propia Policía Judicial realiza de vez en cuando inspecciones para dilucidar si alguno de los nuevos vehículos aparecidos están relacionados con determinadas actividades delictivas. Retiradas infructuosas La pregunta es clara. Si es evidente que los vehículos permanecen anquilosados a la vista de todo el mundo, ¿por qué no son retirados? Fuentes de AENA resumen a este periódico que el proceso y los trámites necesarios son largos. El aeropuerto sigue las reglas de tratamiento de vehículos abandonados que recoge la ley de aparcamientos privados y la normativa de tráfico, que exige un tiempo de estacionamiento superior a seis meses para iniciar el procedimiento para su declaración de abandono justifican. A partir de ahí, el aeródromo notifica a la Policía Nacional los coches considerados en tal condición. Tras este trámite, la particular lista negra es remitida a la Jefatura Provincial de Tráfico para que sean identificados los dueños. Las mismas fuentes explican que dicha normativa exige realizar requerimientos fehacientemente notificados a los titulares requiriéndoles para que procedan a la salida y comunicándoles la deuda existente hasta ese momento, avisándoles, además, de que en caso contrario se podrán catalogar de abandonados Si no hay respuesta alguna por parte de los propietarios, es entonces cuando se procede a su tratamiento residual conforme a las normas establecidas por la DGT y mediante gestores de residuos autorizados Un cuadernillo de instrucciones que no por bien armado, resulta visto lo visto efectivo. 6 meses Es el plazo mínimo que debe transcurrir un vehículo aparcado en el mismo sitio para que pueda ser iniciado el procedimiento de declaración de abandono. 40 coches Es el número aproximado de automóviles tirados que pueblan actualmente las cinco plantas del parking general de la T 4, la terminal más grande del aeropuerto. FOTOS: GUSTAVO MORALES dentro de las instalaciones. No es raro que los delincuentes sean sorprendidos in fraganti con gatos hidráulicos, varillas para forzar cerraduras u otras herramientas especialmente pensadas para la ocasión. Tampoco se libran los depósitos de gasolina, cuya rapidez en el vaciado marca el objetivo de varios de los asaltantes. No obstante, los aparcamientos del aeropuer- to están protegidos por cámaras de seguridad, apostadas en los accesos y pasillos de los módulos. Pese a que la alerta es permanente, la amplia extensión de los parkings especialmente el de la T 4 y el alto tránsito de usuarios complica las labores de control. Los vagabundos, por ejemplo, aprovechan la gran cantidad de automóviles abandonados para co- larse y dormir en ellos. Son conscientes de que si les echan un día, pueden volver y cambiar de marca y confort La mayoría de estos turismos son utilitarios de gama media, pero también hay verdaderas joyas empolvadas hasta la bandera. Monovolúmenes, furgonetas, deportivos y hasta 4 x 4 dan vida a una postal con mucha miga detrás. Hasta el punto de que la