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44 CULTURA VIERNES, 2 DE FEBRERO DE 2018 abc. es cultura ABC James Ellroy No me pregunto el porqué de mis obsesiones: vivo en ellas James Ellroy, fotografiado a su paso por Barcelona INÉS BAUCELLS El autor estadounidense recoge el premio Carvalho y regresa al lugar del asesinato de su madre con la reedición de Mis rincones oscuros DAVID MORÁN BARCELONA ¡Estoy como un tigre! brama James Ellroy (Los Ángeles, 1948) mientras despacha periodistas y repite a quien quiera escuchar que no hay casi nadie que le pueda hacer sombra como escritor. ¿Como escritor de novela negra? No. Como escritor. A secas. He escrito 19 libros y todos obras maestras. Soy el rey de la ficción negra dirá horas después, justo antes de recoger el premio Carvalho. Como ve, no sólo soy un gran escritor, también soy muy humilde bromea durante una entrevista en la que, lejos de las salidas de tono y los titulares hiperbólicos de la rueda de prensa, exhibe su cara menos histriónica y amenazante. Sigue siendo, o al menos a ratos, el perro diabólico de las letras estadounidenses pero la edad parece haber amansado aquella brutalidad que palpitaba en novelas como La Dalia Negra y L. A. Confidential y a la que el propio Ellroy buscó explicación en Mis rincones oscuros El libro, publicado originalmente en 1996 y reeditado ahora por Literatura Random House, no sólo revive las pesquisas para intentar arrojar luz al crimen sin resolver de su madre, asesinada en una cuneta de Los Ángeles en 1958, sino que también airea los desmanes de una adolescencia entregada al pillaje, los vicios al por mayor y el voyeurismo militante. Un relato de formación que, a falta de mayor novedad, se presenta como la relectura ideal para entretener el año largo que falta hasta que vea luz la continuación de Perfidia novela con la que el más ambicioso y desmesurado de los autores estadounidenses estrenó su segundo Cuarteto de Los Ángeles ¿Qué supone reencontrarse con un libro tan personal como Mis rincones oscuros casi dos décadas después? -Es aburrido y cansado. Escribí el libro hace más de 20 años, así que ya he pasado página. Estoy muy contento con esta edición, pero no hay nuevas noticias sobre la muerte de mi madre. Se acabó. Ya está. Finito. -En cualquier caso, ¿existe algún tipo de diferencia entre sus novelas y los libros de corte más biográfico? -Es mucho más fácil escribir un libro como este. El hecho de que sea sumamente personal y que trate sobre un elemento traumático de mi pasado no me exige la misma preparación que una novela. Además, desde muy al principio me di cuenta de que era muy poco probable que acabáramos descubriendo al asesino de mi madre, así que el libro tenía que servir para encauzar el cambio en la relación con mi madre. Etapa de formación No fue la muerte de mi madre lo que me dio el talento para escribir, sino que llegó de forma misteriosa a partir de los libros que leí El pasado como refugio Estoy muy contento de estar en Barcelona en 2018, pero realmente mi vida está en Los Ángeles en 1942. No me importa el presente. Siempre he vivido en el pasado ¿Fue necesario pasar por todo lo que narra en Mis rincones oscuros para convertirse en el escritor que es? -Nunca pienso en hipótesis. Si pasó así es que sólo podía pasar así. No puedo dar marcha atrás ni cambiar la vida que he vivido. ¿Qué puedo decir? Todo ha salido bien. -Le cito: Quería dejar los estudios definitivamente y vivir dedicado a mis obsesiones ¿Escribir es, sobre todo, una cuestión de obsesión? -Para mí sí. Busco la perfección. Soy muy perseverante y metódico. Escribo novelas de obsesión con policías obsesivos, historias de amor obsesivas... Los libros son cada vez mejores porque yo soy cada vez más maduro. Mi carrera abarca casi cuatro décadas y supone unos avances significativos en la novela negra, y eso sólo lo podía haber hecho yo. -En el libro ya apunta que fue su apetito voraz por la lectura lo que despertó sus ganas de escribir. -Aprendes a escribir leyendo, pero en realidad no le puedo decir cómo aprendí yo. Simplemente creo que Dios me dio un don. No fue la muerte de mi madre lo que me dio el talento para escribir, sino que llegó de forma misteriosa a partir de los libros que leí. ¿Alguna lectura de aquellos tiempos que recuerde con especial cariño? -Las primeras novelas de Joseph Wambaugh, los libros de Ed McBain, algunos libros sobre crímenes reales, Libra de Don DeLillo...