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38 SOCIEDAD MARTES, 30 DE ENERO DE 2018 abc. es conocer ABC El nuevo dieselgate Experimentos con monos y humanos sacuden al sector automovilístico alemán Volkswagen, Daimler y BMW pagaron investigaciones para demostrar que el diésel no era dañino. Hasta 25 personas fueron expuestas a gases tóxicos ROSALÍA SÁNCHEZ CORRESPONSAL EN BERLÍN Los escándalos no hacen mella Dos años después de estallar el fraude en el que Volkswagen trucó los motores de 11 millones de vehículos para ocultar un exceso de emisiones, la empresa sigue ganando dinero. Quien invirtió en sus acciones el día antes de destaparse el trucaje ha ganado un 10 Las ventas del grupo escalaron un 4,3 en 2017. En EE. UU. donde Reputation Management Consultants declaró que se había destruido la confianza en la marca ganó un 5,2 en cuota de mercado. Y todo a pesar de que los daños por el escándalo ascienden a 25.000 millones de dólares. n directivo de Volkswagen, actualmente detenido en Estados Unidos, condujo en otoño de 2015 un Volkswagen Beatle al laboratorio del Lovelace Biomedical de Alburqueque. Acababa de estallar el escándalo del trucaje de los motores diésel de esta marca para ocultar un exceso de emisiones tóxicas según la legislación vigente. Un caso que no solo amenazaba con hacer zozobrar la empresa, sino que ha terminado dañando la confianza de los consumidores en los automóviles de fabricación alemana. El Beatle sería utilizado para un experimento, en el que las emisiones del coche fueron conducidas a una habitación, donde permanecían encerrados diez monos. El objetivo era mostrar que los efectos no eran tan nocivos como la ley contemplaba. El diario Süddeutsche Zeitung añadió ayer más leña al fuego de estos polémicos experimentos, al informar que otros similares se habían llevado a cabo en la Asociación Europea de Estudios sobre la Salud y el Medio Ambiente en el Transporte (EUGT) Una entidad fundada por los consorcios automovilísticos Volkswagen, Daimler y BMW, en los que, en lugar de monos, se había empleado a seres humanos para respirar el dióxido de nitrógeno (NO 2) En concreto, 25 personas fueron sometidas en un laboratorio de la Clínica Universitaria de Aquisgrán a la inhalación de NO 2, durante varias horas, en diferentes concentraciones. U lar preguntas críticas a todos los responsables Lo que tienen que hacer los fabricantes de automóviles con las emisiones es reducirlas y no pretender demostrar que no son dañinas con ayuda de experimentos con monos y hasta con seres humanos precisó. La canciller Merkel ha pedido en los últimos meses un esfuerzo de las marcas alemanas para recuperar la confianza perdida de las instituciones y de los consumidores También el ministro de Transporte, Christian condenó de la manera más contundente los experimentos y advirtió de que el caso afec- ta a la credibilidad de la industria alemana en su conjunto. El presidente regional del estado federado de Baja Sajonia, Stephan Weil, miembro del Consejo de Vigilancia de Volkswagen, ya que este estado es accionista en la empresa, calificó de absurdos y repugnantes los experimentos. Ante el alud de críticas, el propio presidente del Consejo de Vigilancia de Volkswagen, Hans Dieter Pötsch, se vio obligado a declarar en nombre del conjunto del Consejo de Vigilancia órgano que se distancia con total determinación de este tipo de prácticas en una comparecencia extraordinaria ante la prensa, en la que manifestó que esos experimentos no son de ningún modo comprensibles Daimler y BMW también se han distanciado de esas prácticas, asegurando que jamás han participado en ellas. Daimler ha manifestado que los experimentos no tienen justificación y que habían debido de impedirse. Alemania censura El director del EUGT, Thomas Kraus, ha confirmado que el estudio se publicó en 2016 a pesar de que tenían relevancia limitada, ya que los resultados no podían extrapolarse a toda la población y a que el dióxido de nitrógeno es solamente una parte de la contaminación en el aire. Por su parte, el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, declaró tras publicarse esta información que esos experimentos no tienen ninguna justificación ética ni científica y consideró que su realización obliga a formu- En septiembre de 2015, el presidente de Volkswagen AG, Martin Winterkorn, se agacha para comprobar los bajos de un Porche GT 2 tras el escándalo de la manipulación de los modelos diésel